BYD quiere destronar a Toyota en cinco años. El problema es que primero tiene que arreglar lo que pasa en China

  • Wang Chuanfu, presidente de la compañía, asegura que BYD se convertirá en "el primer fabricante del mundo en términos de escala" en los próximos cinco años

  • Para adelantar a Toyota va a tener que vender más del doble de lo que vende ahora

byd
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
antonio-vallejo-taslimi

Antonio Vallejo

Editor

Wang Chuanfu, presidente de BYD, tiene plena confianza en que los próximos años van a ser grandes para la compañía. Sin embargo, la cotización de sus acciones no está acompañando a las hazañas de la compañía, y por eso mismo ha mandado un mensaje que va destinado, sobre todo, a sus inversores: la promesa de convertirse en el primer fabricante mundial en términos de escala.

Wang habló del tema en la junta anual de accionistas de la compañía china, celebrada en Shenzhen el pasado 9 de junio. Sus palabras vienen en un momento delicado, pues las acciones de BYD han caído más de un 45% desde sus máximos en Hong Kong en el último año, y un 33% en la bolsa de Shenzhen. De hecho, su promesa no logró convencer, pues al día siguiente, los títulos bajaron otro 4,3% en Hong Kong y un 1,6% en Shenzhen. Así están las cosas en BYD.

Objetivo: Toyota. BYD ya es el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo por ventas, habiendo superado a Tesla el año pasado. Pero el objetivo de Wang va más allá, pues quiere que BYD se convierta en el número uno global en volumen total de vehículos, por delante de Toyota. Y precisamente, para lograrlo, tendría que vender más del doble de lo que está vendiendo ahora. En 2025, Toyota vendió 11,3 millones de vehículos; BYD, 4,8 millones. La distancia es enorme.

Tecnología. En la junta, Wang aseguró que la batería Blade de segunda generación era el principal cuello de botella del crecimiento este año y se ha comprometido a acelerar su producción. También destacó los avances en carga ultrarrápida, pues esta misma semana BYD anunciaba una inversión de unos 2.000 millones de euros en Europa para desarrollar su infraestructura de Flash Charge, con 1.500 kW de potencia y que permitiría cargar sus coches del 10% al 70% en tan solo 5 minutos. La firma nos lo demostró el pasado mes de abril, cuando pudimos asistir a la presentación oficial del Denza Z9GT.

Junto a ello, el presidente de la compañía afirmaba que BYD tiene 3,15 millones de vehículos con conducción inteligente ya en circulación, acumulando 200 millones de kilómetros de datos al día, y que la conducción autónoma de nivel L3 y L4 llegará "antes de lo esperado". "En cuanto la regulación esté lista, BYD despegará rápidamente,” contaba Wang.

Un problema doméstico. La gran tensión del momento está precisamente en casa. Y es que el mercado chino, donde BYD hace la mayor parte de su negocio, se ha vuelto ferozmente competitivo. La guerra de precios entre fabricantes locales ha presionado los márgenes y ha lastrado las ventas. Entre enero y mayo de este año, las entregas totales cayeron más de un 20% respecto al mismo periodo del año anterior, según cuenta Reuters. Esa hemorragia interna es lo que preocupa a los inversores, y ninguna promesa sobre Toyota la ha tapado de momento.

⌛️ SORTEO ACTIVO EN XATAKA XTRA
Esta Nintendo Switch 2 podría ser tuya
Gana una Nintendo Switch 2 con Xataka Xtra
Suscríbete por solo 2€/mes hasta el 19 de junio y entra en el sorteo
Suscríbete a Xtra

Su negocio fuera de casa. Las exportaciones son la otra cara de la moneda, y ahí el panorama es diferente. En los primeros cinco meses del año, las ventas internacionales crecieron un 65% interanual, con Brasil, Reino Unido y Australia como principales destinos. Solo en mayo, BYD vendió más de 160.000 vehículos fuera de China, un 80% más que en el mismo mes de 2025. El objetivo para 2026 es superar el millón y medio de unidades exportadas, lo que supondría un incremento de más del 40% sobre las 1,05 millones del año pasado. Según comparte el medio CarNewsChina, Wang admitió en la junta que la tendencia actual apunta a superar incluso el objetivo inicial de 1,6 millones.

Europa, oportunidad y problemas. La firma sabe que para materializar sus objetivos, Europa es clave en su expansión. Stella Li, máxima responsable internacional de BYD, confirmaba a Reuters que la planta de Hungría comenzará a ensamblar coches en el cuarto trimestre de este año. Fabricar a nivel local es fundamental si quieren esquivar los aranceles que la Unión Europea ha impuesto a los eléctricos chinos.

Sin embargo, la fábrica húngara arrastra cierta polémica, pues organizaciones como China Labour Watch han denunciado presuntas vulneraciones de la legislación laboral europea, y las autoridades locales han sancionado a tres empresas vinculadas a su construcción por el vertido de tierras de excavación en terrenos agrícolas de los alrededores. El asunto sigue abierto.

La sombra del Pentágono. Como si no fuera suficiente con los problemas en bolsa y la presión en su mercado doméstico, esta semana el Departamento de Defensa de Estados Unidos añadía a BYD a su lista de "empresas militares chinas", considerándola un riesgo para la seguridad nacional. Pekín respondió calificando la decisión de carente de base factual.

BYD no opera en el mercado de EEUU por los aranceles existentes, pero la etiqueta complica su imagen y sus posibles movimientos futuros en ese mercado.

En Xataka | Un conductor alemán se ha propuesto descubrir cuánto podía estirar el depósito de su viejo coche diésel. Y ha hecho 2.400 kilómetros

Inicio