"Abogo por una semana laboral de 40 horas sin más remuneración": el dueño de motosierras Stihl pide que Alemania trabaje más

  • Mientras varios países estudian reducir la jornada laboral, algunos empresarios alemanes habían pedido ampliarla hasta 40 horas

  • Argumentan que los salarios actuales ya no encajan con la pérdida de competitividad industrial.

Alemania Necesita Trabajar Mas
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Rubén Andrés

Editor - Trabajo y productividad
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Rubén Andrés

Editor - Trabajo y productividad

Mientras México, España y muchos otros países del mundo se plantean reducir sus jornadas laborales sin que ello repercuta en una merma del poder adquisitivo de los empleados ni en sus derechos laborales, sino en un incremento en su productividad, Alemania apuesta por tomar el camino opuesto.

Nikolas Stihl, nieto del fundador de la marca de motosierras que lleva su nombre y actual titular de la empresa, lo tiene claro. Pide a sus compatriotas algo que suena a otra época: trabajar más horas por el mismo sueldo.

El argumento del heredero. En una entrevista que concedió a Euronews, Stihl no se anda con rodeos. Cree que Alemania ya no puede pagar salarios altos y mantener las jornadas a tiempo parcial o reducidas al mismo tiempo. "Abogo por un aumento de la jornada laboral semanal a 40 horas", aseguraba el empresario, sin añadir un incremento salarial de por medio. No es el único empresario alemán que apunta a esa alternativa.

Martin Brudermüller, presidente del consejo de supervisión de Mercedes-Benz, reclama lo mismo desde hace meses. Según contaba Financial Times, para él Alemania ha perdido la ventaja que le aportaba la productividad que antes justificaba sus sueldos elevados. " La mano de obra se ha encarecido demasiado aquí según los estándares internacionales", declaraba el directivo de Mercedes-Benz.

Lo que cuesta hoy una hora de trabajo. Sin embargo, las declaraciones de los directivos, tanto de Stihl como de Mercedes-Benz con respecto al incremento salarial no se refieren a que alguien deba recibir el mismo salario trabajando 40 horas semanales que 35. Sino que el coste laboral actual no se incremente. Es un matiz importante.

Una hora de trabajo en la industria alemana cuesta 45 euros. Según los últimos datos de Eurostat, la media de la Unión Europea ronda los 34,9 euros. En países como Hungría, ese mismo coste se sitúa en 15,2 euros y en España es de 26,4 euros. Esta brecha no es nueva, pero antes Alemania podía compensarlo con mano de obra cualificada, buenas infraestructuras y estabilidad política.

Una industria que pierde fábricas y empleos. Mientras tanto, la producción industrial alemana lleva ocho años cuesta abajo. Ha caído más del 15% desde su máximo, alcanzado en 2017. Cada mes desaparecen entre 12.000 y 15.000 empleos en las factorías alemanas.

Volkswagen es el caso más actual y representativo de esta complicada situación para Alemania. La compañía ya confirmó un acuerdo para eliminar más de 50.000 puestos hasta 2030. Y ese recorte podría quedarse corto: el grupo negocia ahora un ajuste mucho mayor, de hasta 100.000 empleos. BMW, por su parte, ya anunció despidos propios en el país este mismo año. Ese declive de la productividad industrial en Alemania está forzando al actual gobierno a tomar algunas medidas drásticas con el endurecimiento de la jornada laboral.

Los sindicatos lo ven como una trampa.  El sindicato mayoritario IG Metall representa a unos 2,2 millones de empleados de la industria, y no comparte el diagnóstico de los empresarios. Su negociadora, Nadine Boguslawski, insiste en que la semana de 35 horas ya es flexible en la práctica. "La rígida semana laboral de 35 horas que a veces se describe simplemente no existe en las empresas que conozco".

Para el sindicato, incrementar la jornada laboral por persona significa menos personas contratadas. "Si se invierte la situación y se aumentan las horas de trabajo a 40 semanales, independientemente de si esas horas adicionales son remuneradas o no, se tiende a necesitar menos trabajadores", advertía en declaraciones al Financial Times. Fue precisamente ese temor el que llevó a la industria del metal a tomar la calle en 1984, con siete semanas de huelga que se concluyó con la instauración de la semana de 35 horas.

Lo que sí parece claro es que el canciller alemán Friedrich Merz no se va a quedar de brazos cruzados viendo cómo las fábricas alemanas van cerrando una por una. Su plan de medidas de contención ya se ha puesto en marcha.

En Xataka | La IA prometía reducir la jornada laboral de los empleados. Por el momento ya ha conseguido tres horas libres a la semana

Imagen | Magnific (Volkswagen, Stihl, Unsplash)

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