En junio de 2001 Steve Ballmer, que apenas llevaba año y medio como CEO de Microsoft, concedía una entrevista al diario Chicago Sun-Times. Durante el transcurso de la misma, haría una declaración histórica al decir que "Linux es un cáncer". Lo curioso es que 25 años después el CEO de Anthropic, Dario Amodei, realizó unas declaraciones muy similares al hablar de cómo "La IA Open Source se está convirtiendo en un peligro".
Tanto entonces como ahora el motivo que provocó esas declaraciones no fue otro que el miedo a que la filosofía Open Source acabara triunfando en el mundo. Y si algo nos enseña la historia —y quizás Amodei debería haberlo previsto— es que precisamente lo que Ballmer hizo no fue debilitar a Linux, sino hacerlo más fuerte que nunca. Puede que eso sea también lo que acabe consiguiendo Dario Amodei.
Las declaraciones de Amodei se produjeron en realidad hace tres años. Las hizo en una intervención ante el Comité Judicial del Senado de EEUU en julio de 2023, pero en aquel momento pasaron algo desapercibidas porque en aquel momento los modelos de IA más avanzados del mundo aún eran muy limitados, y la situación para los modelos abiertos como Llama 3 era aún peor.
Linux no era peligroso per se. Los modelos de IA de pesos abiertos, tampoco
Tres años después las cosas han cambiado de forma radical. Los modelos abiertos que han logrado desarrollar varias startups y empresas tecnológicas chinas están ya muy cerca de los impresionantes modelos frontera de Anthropic, OpenAI o Google, y la predicción de Amodei cobra ahora mucha más relevancia.
Pero lo hace justo en un momento en el cual sus modelos Mythos y Fable 5 han tenido muchos problemas justamente por ser "peligrosos". Mythos Preview primero y Mythos 5 ahora solo están disponibles para un pequeño grupo de entidades y empresas debido a su potencial para encontrar vulnerabilidades de ciberseguridad.
Y Fable 5, que era una versión "capada" de Mythos acabó siendo vetada por el gobierno de EEUU tres días después de salir al mercado. Solo ayer se reinstauró su despliegue, pero lo ha hecho con más cortapisas para usarlo: si el modelo detecta cualquier intención peligrosa, se desactiva para que el usuario pase a usar Opus 4.8.
Y mientras EEUU intenta ponerle puertas al campo con la excusa de la seguridad nacional, China ni se despeina. Las empresas chinas no han parado de lanzar más y mejores modelos de pesos abiertos, y el último y más esplendoroso ejemplo lo tenemos en GLM-5.2, el modelo de Zhipu.ai (Z.ai) que está sorprendiendo a propios y extraños.
Sus creadores ya avisaban al lanzarlo de que su rendimiento en varios benchmarks está al nivel del de Claude Opus 5.5 o GPT-5.5. Pero es que análisis independientes en el ámbito de la ciberseguridad afirman que GLM-5.2 es "tan peligroso" como Opus 4.8 también en materia de ciberseguridad.
Eso apunta a un futuro inquietante para EEUU: que China tenga modelos tan potentes como Mythos a corto plazo. Jie Tang, CEO de Z.ai, coincidía con esa perspectiva: Elon Musk preveía que esos modelos llegarían en el primer trimestre de 2027, y Tang indicaba que "no llevará tanto tiempo".
El problema real no está en que las empresas chinas desarrollen modelos de pesos abiertos con capacidades similares a las de Mythos. Eso llegará inevitablemente, pero como ocurrió con Linux y el software Open Source, lo peligroso está en que esos modelos desplacen al software comercial y amenacen la posición dominante de Anthropic y OpenAI.
Eso es lo que temía Ballmer hace 25 años, pero nunca ocurrió lo que él parecía apuntar con esa declaración FUD. Lo que pasó fue justamente lo que él jamás hubiera imaginado: que Microsoft acabó "apropiándose" de Linux y de soluciones Open Source al integrarlas en su infraestructura en la nube, Azure.
Hoy en día las máquinas virtuales Linux representan el 61,8% de todas las que hay en Azure: este sistema operativo se ha convertido en una opción aún más importante que Windows en esa plataforma. No es casualidad: la presencia de Linux y plataformas Open Source en el mercado de servidores es absolutamente dominante (alrededor del 90% a nivel global), y la adopción de estas soluciones por parte de Microsoft ha sido total.
No solo en entornos servidores, cuidado: la capa Windows Subsystem for Linux (WSL) de los sistemas operativos Windows es desde hace años un reclamo crucial para usuarios y sobre todo desarrolladores. La empresa hizo su movimiento definitivo en ese apartado cuando compró GitHub en 2018, y desde entonces no ha mirado atrás.
La analogía con la situación de Anthropic (u OpenAI) es inevitable. Linux amenazaba entonces la posición de Microsoft, y los modelos de IA abiertos amenazan la de Anthropic u OpenAI. La cuestión aquí no es si esos modelos de IA desarrollados por empresas chinas pueden ser peligrosos: Mythos, Fable 5 y GPT-5.5/5.6 ya han demostrado que pueden serlo.
La cuestión es para quién lo son. ¿Para el mundo... o para las empresas que tratan de convertirse en los monopolios de facto de esta industria?
Linux, después de todo, no era un cáncer. Ballmer no tenía razón.
Es muy probable que Amodei tampoco la tenga.
Imagen | World Bank Photo Collection | Wikimedia Commons
En Xataka | Durante décadas, Linux se ha ganado la reputación de ser un sistema operativo "blindado". Hasta ahora

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