La tecnología de ion-sodio lleva años prometiendo sin acabar de despegar. Gotion High-Tech, empresa china en la que tiene a Volkswagen como su mayor accionista individual, acaba de dar el paso más serio hasta la fecha: que una marca propia de baterías de sodio tenga ya listo un producto para fabricarse a escala.
Urge una evolución. Las baterías de ion-litio llevan décadas dominando el sector del almacenamiento energético y la movilidad pero arrastran un problema de fondo que cada vez más compañías quieren atajar: el litio es un recurso geográficamente concentrado, con cadenas de suministro frágiles y dependientes de unos pocos países.
El sodio, en cambio, es uno de los elementos más abundantes del planeta. Si la tecnología de ion-sodio alcanza densidades energéticas competitivas y se puede fabricar a gran escala, cambia el tablero. Y eso es lo que precisamente Gotion tiene en mente.
Baterías listas para producción. En su 15ª Conferencia Global de Tecnología, la compañía presentó la marca Gnascent, que agrupa tres versiones de batería de ion-sodio diseñadas para aplicaciones específicas, no una única célula polivalente. La marca ya tiene líneas de producción listas en Tangshan y Hefei, China, y van al orden de gigavatios-hora.
Tres versiones. Cada variante de Gnascent apunta a un nicho diferente:
- Alta energía: alcanza 261 Wh/kg, un 60% más que las baterías de sodio convencionales. Está pensada para vehículos eléctricos ligeros y drones de uso comercial, donde el peso es un factor crítico.
- Potencia: con 162 Wh/kg, soporta descarga a temperaturas de hasta -50 °C. Su mercado objetivo son los vehículos comerciales y equipos en regiones de frío extremo, donde el rendimiento de las baterías de litio cae drásticamente.
- Almacenamiento energético: con 180 Ah por célula y más de 20.000 ciclos de vida útil, mantiene el 88% de su capacidad a -40 °C. La compañía asegura haber superado pruebas de penetración con clavos de 8 mm y calentamiento a 400 °C sin ignición. Puede convertirse en una opción seria para instalaciones de red y uso industrial.
De qué trata su tecnología. Tal y como cuenta la compañía, Gnascent está respaldada por más de 90 patentes que cubren materiales catódicos (óxidos laminares, polianiones y pirofosfato de sodio-manganeso-hierro), ánodos de carbono duro y aditivos de electrolito. Por otra parte, su diseño sin ánodo (anode-less) reduce el coste de materiales mientras aumenta la densidad energética.
Quién está detrás. Gotion High-Tech, fundada en 2006 y con sede en Hefei, tiene a Volkswagen Group como su mayor accionista. A cierre de 2025, la empresa contaba con una capacidad de producción acumulada de 400 GWh y 20 bases de fabricación repartidas por el mundo. Tal y como comparte el medio CarNewsChina, en el mercado chino es el tercer proveedor de baterías para vehículos eléctricos, solo por detrás de CATL y BYD, con una cuota del 6,6%.
Quién lo escala antes y mejor. Gotion no es el único en este camino. CATL y BYD también están acelerando sus propios programas de ion-sodio, lo que apunta a una estrategia más amplia en la que esta química sea la protagonista y acabe convirtiéndose en una alternativa real al litio.
Y ahora qué. Por el momento, Gotion quiere aterrizar al segmento del almacenamiento energético a gran escala a través de Gnascent. Eso es redes eléctricas, instalaciones industriales o uso residencial, complementando con mercados más pequeños como los vehículos de dos ruedas. Solo queda ver si se le acaba dando luz verde a la estrategia y si más empresas optan por considerar esta opción en un futuro próximo.
Imagen de portada | Gotion High-Tech y Volkswagen
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