El barco más avanzado que China ha construido jamás no sabe si es portaviones o buque de asalto. Y eso es exactamente lo que lo hace peligroso

  • Tras las pruebas realizadas en aguas cercanas a Shanghái, el Type 076 continúa su entrenamiento en el Mar de la China Meridional

  • Son las aguas más disputadas del mundo 

Barco China
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Antonio Vallejo

Editor

Hace un tiempo conocíamos de la existencia del Type 076, un buque de guerra muy apto para llevarse el reconocimiento del más avanzado que China ha construido jamás. Tras completar sus maniobras de entrenamiento, recientemente se le vio cruzar el Mar de la China Meridional, unas aguas bastante revueltas desde el punto de vista geopolítico y militar. Y claro, tener allí un gigante de 40.000 toneladas, no pasa desapercibido.

Su propia categoría. El Sichuan es técnicamente un buque de asalto anfibio, diseñado para transportar tropas, vehículos blindados y todo tipo de embarcaciones. Pero llamarlo solo eso sería quedarse corto. Con una cubierta de vuelo de longitud completa, una superestructura de doble isla y, sobre todo, una catapulta electromagnética capaz de lanzar aeronaves de ala fija convencionales, este barco funciona también como un portaviones ligero.

De esta manera, se podría decir que el Type 076 se encuentra en una categoría propia, Es una categoría propia, un híbrido entre buque de asalto y portaaviones que puede operar cazas como el J-35, el stealth chino de última generación, además de drones y helicópteros. Su eslora ronda los 260 metros y puede albergar hasta 1.000 soldados de la marina.

Su catapulta. La mayoría de los buques anfibios que existen en el mundo pueden llevar aeronaves, sí, pero solo aquellas con capacidad de despegue vertical o en distancia muy corta, como el F-35B americano. El Sichuan no tiene esa limitación, ya que su catapulta electromagnética, de entre 100 y 130 metros de longitud, es de la misma generación que la del portaviones Fujian y equivalente a la tecnología que Estados Unidos ha desarrollado para sus últimos superportaviones.

Eso le da una versatilidad sin igual para un buque de su tipo y un margen de operación mucho mayor en términos de carga, alcance y armamento de sus aviones.

Electrificado. El sistema de propulsión del Sichuan es eléctrico. Eso sí, para alimentarlo se necesita combinar dos turbinas de gas de 21 MW con seis generadores diésel de 6 MW, lo que da una potencia total de unos 78 MW. Este diseño le vale tanto para alimentar los motores de propulsión, como también para gestionar los picos de energía que demanda la catapulta electromagnética.

Este tipo de motor cuenta con varias ventajas frente al diésel convencional, entre ellas un arranque más rápido, mayor flexibilidad operativa, menos vibraciones y una huella acústica submarina más reducida, lo que dificulta su detección.

Pruebas en el lugar más tenso del mundo. La Marina china confirmó a finales de abril que el Sichuan había zarpado hacia el Mar de la China Meridional para realizar sus primeros ensayos en aguas distintas a las de su base. Zhang Junshe, experto militar, contaba al Global Times que se trata de "un progreso rápido y eficiente" que acerca al Sichuan a su puesta en servicio oficial.

Las pruebas anteriores de las que nos hicimos eco el pasado año se realizaron en aguas cercanas a Shanghái, donde evaluaron la estabilidad del sistema de propulsión y los sistemas eléctricos. Ahora, en el Mar de la China Meridional, toca algo más exigente: condiciones climáticas y marítimas complejas, alta humedad y oleaje variable, un entorno que les valdrá para validar operaciones de vuelo, maniobras anfibias y probar el rendimiento de sus sistemas de combate en condiciones reales.

Se ha juntado todo un cumpleaños. El Sichuan llegó al Mar de la China Meridional al mismo tiempo que Estados Unidos, Filipinas, Japón, Australia, Canadá, Francia y Nueva Zelanda iniciaban las maniobras Balikatan, un conjunto de ejercicios militares que se realizan anualmente y que cuentan con cerca de 19.000 soldados, según contaba el almirante Samuel Paparo, jefe del Mando Indo-Pacífico de EEUU, ante el Comité de Servicios Armados del Senado.

Además, el portaaviones chino Liaoning también puso rumbo al mismo mar esos días. Y claro, ante tal despliegue, no son pocos los que piensan que China está realizando una demostración de fuerza calculada en aguas que reclama en su mayor parte como propias, y donde precisamente tiene disputas territoriales abiertas con Filipinas, Vietnam, Malasia y otros países de la región.

Lo que viene después. Una vez concluidas estas pruebas en el Mar de la China Meridional, los ensayos deberían incluir operaciones integradas con cazas embarcados, helicópteros y fuerzas anfibias. Cuando todos los ciclos de prueba estén completos, el Sichuan quedará listo para entrar en servicio con capacidad de combate operativa. Junshe contaba al Global Times que la velocidad de construcción del barco es "considerada rápida" y refleja la cada vez mayor madurez de China en la construcción de grandes buques de guerra.

Imagen de portada | Xinhua

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