Esta semana, SpaceX puede dar un gran paso de gigante hacia la Luna si el vuelo 12 de Starship sale bien. Sin embargo, su principal competidor en esta carrera, Blue Origin, no se queda atrás. Su módulo lunar, el Blue Moon MK1, ha superado con éxito las pruebas en una cámara de vacío de la NASA. Y por si eso no fuese suficiente, ahora hay una maqueta del Blue Moon MK2 instalada en el Centro Espacial Johnson, para que los astronautas de Artemis puedan ir practicando los pasos que se llevarán a cabo durante el ansiado alunizaje.
Un paso que no ha dado SpaceX. La maqueta de Blue Moon MK2 está posicionada en el Edificio 9 del Centro Espacial Johnson, junto a un prototipo de la cápsula Orión. El objetivo es que los astronautas puedan ensayar el paso de una nave a otra justo antes del alunizaje. Dicha maniobra se llevará a cabo durante la misión Artemis IV, en principio con Starship. Esto es así porque la NASA cerró el contrato para este punto de la misión con SpaceX.
En cuanto a Blue Origin, entraría en juego en Artemis V. No obstante, ante algunos retrasos de SpaceX, la NASA ha manifestado la posibilidad de hacer cambios en los contratos y adelantar a Blue Origin si está lista antes. De momento, ambas marchan bien y parece que SpaceX se recupera de sus retrasos. Los astronautas ya han podido también hacer algunos entrenamientos en Starship. Sin embargo, todo ha sucedido en las instalaciones de SpaceX. Es la primera vez que la propia NASA alberga la maqueta de uno de los aterrizadores para que la futura tripulación pueda realizar la maniobra en conjunto con Orión.
Diferente al programa Apolo. Las misiones del programa Apolo estaban tripuladas por tres astronautas, de los cuales dos alunizaban y otro se quedaba orbitando la Luna. Esto sucedía después de que las dos etapas de la nave se separasen. El aterrizador bajaba hacia la Luna, pero el módulo de mando se quedaba en la órbita lunar.
En el caso de Artemis no hay una nave que se separa en dos, sino dos naves. Los astronautas viajarán a la órbita lunar a bordo de Orión. Una vez allí, la nave se acoplará con el sistema de aterrizaje humano (HLS) desarrollado por Blue Origin o SpaceX. Esto permitirá que dos de los astronautas pasen a este y emprendan el alunizaje, mientras que los otros dos permanecen en Orión.
Una carrera muy igualada. El alunizaje tripulado sucederá en Artemis IV. Sin embargo, antes de eso, cada compañía deberá haber demostrado la capacidad de aterrizaje de su HLS por separado, así como la posibilidad de reabastecer el combustible directamente en órbita. Esto es algo esencial para la misión y no se ha hecho nunca. Tanto SpaceX como Blue Origin están avanzando a buen ritmo. Unos más avanzados que otros en pasos concretos, pero sin dejar de avanzar.
Mucho dinero en juego. Es lógico que ambas compañías se estén afanando tanto en esta competición. No solo está en juego el placer de hacer historia. También hay mucho dinero sobre la mesa. Si todo va según lo previsto, se calcula que SpaceX podría ganar hasta 4.500 millones de dólares y Blue Origin 3.400 millones de dólares.
Puede quedar en empate. Aunque esto se ha visto en todo momento como una competición, en realidad si ambas demuestran ser viables, lo esperable es que ninguna se quede sin visitar la Luna en el programa Artemis. Se espera que Artemis III cuenta ya con uno de los aterrizadores para su acoplamiento con Orión en 2027. Después, se completaría un alunizaje tripulado 2028 con Artemis IV. De ahí en adelante, el objetivo es que los viajes a la Luna se conviertan en algo regular. Para eso, cuantos más aterrizadores, mejor. En principio, las dos compañías tendrán su trozo de pastel.
Imágenes | NASA
En Xataka | En 2018, Elon Musk puso su propio coche en órbita. Ocho años después sigue dando vueltas a la Tierra
Ver 0 comentarios