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Virtual Playground, el intento de resucitar las salas recreativas usando la realidad virtual
Realidad Virtual/Aumentada

Virtual Playground, el intento de resucitar las salas recreativas usando la realidad virtual

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Si tienes cierta edad recordarás como jugabas a algunos videojuegos en salones recreativos, antes de que pudiéramos tener gráficos de calidad en nuestra propia casa. Eso ahora se ha perdido, pero alguien está intentando resucitar esas salas arcade aprovechando el tirón de la realidad virtual.

Lo hemos podido ver en persona: Victor Scialom, procedente de Venezuela y con 26 años, ha abierto un local en pleno centro antiguo de Barcelona en el que puedes jugar a varios juegos de realidad virtual utilizando las gafas HTC Vive. El lugar no recuerda para nada a una sala recreativa tradicional, pero nace con el mismo espíritu.

El local, bautizado como Virtual Playground, da la apariencia de estar vacío pero necesita estarlo: las cuatro estaciones de juego requieren de espacio para que cada jugador pueda moverse sin problemas. Cada una de ellas se compone de unas gafas HTC Vive conectadas a un ordenador, cuyas especificaciones están preparadas para soportar los requisitos de la realidad virtual. La tarifa es sencilla: 5 euros por cada diez minutos de juego.

Ordenador Vr Cada set de gafas HTC Vive utiliza uno de estos ordenadores, montados con todo lo necesario para soportar las resoluciones que necesita la realidad virtual.

En concreto, cada ordenador cuenta con un procesador Intel Core i7, 16 GB de memoria RAM, una tarjeta gráfica Nvidia GTX 1070 y almacenamiento SSD para mayor rapidez de lectura y escritura de datos. Además de eso, las gafas HTC vienen incluidas con sus dos mandos. Punto importante es el de la refrigeración líquida, algo que en verano va a ahorrar problemas debido al calor que generan los equipos y los jugadores junto con el bochorno del verano barcelonés.

Htc Los cables que necesitan las HTC Vive están convenientemente puestos para que el jugador no se tropiece con ellos.

Algo especialmente interesante es la colocación de los sensores: las HTC Vive necesitan dos de ellos para mapear mediante infrarrojos la habitación en la que te encuentras, para así ofrecerte algo de guía y evitar que los jugadores choquen contra algo. Pero con cuatro gafas funcionando en un mismo espacio y con esos sensores funcionando sin emparejar frecuencias, ¿cómo evitamos que haya interferencias?

Pues eso es algo que HTC no ha concretado oficialmente y que han descubierto los propios responsables de Virtual Playground: con montar dos sensores para todas las gafas ya es suficiente. Las cuatro unidades pueden depender de esos dos sensores al mismo tiempo sin ningún problema.

Los clientes tienen un abanico de juegos a elegir gracias al catálogo de Steam: hay títulos gratuitos o títulos de pago que algunos desarrolladores ofrecen. A base de pruebas y errores los empleados del local han aprendido a guiar al jugador para que no se caiga o no choque con las paredes.

Más allá de una sala recreativa: las posibilidades de la realidad virtual

Virtual Playground El simple hecho de ver gafas de realidad virtual desde fuera ya provoca la curiosidad de los peatones.

Como sala recreativa el local parece funcionar: la propia localización en el centro de Barcelona y el simple hecho de que los que juegan quedan a la vista de los transeúntes ya llama la atención tanto a los propios barceloneses como a los turistas. El atractivo es que por unos pocos euros, cualquier persona puede probar durante unos minutos cómo funciona la realidad virtual para considerar si invertir dinero en unas gafas para ellos mismos.

Victor nos cuenta, además, que el local se puede alquilar para eventos privados como fiestas de cumpleaños o hasta team coaching para empleados de una empresa. Pero también nos revela que la realidad virtual es capaz de abrir más puertas: entidades como el propio Ayuntamiento de Barcelona a través del distrito de Sants ya se han interesado en incluir la realidad virtual en eventos como las Jornadas de Robótica Educativa.

Victor Schialom Víctor Schialom, uno de los responsables de Virtual Playground, ayudándome con uno de los juegos disponibles para probar.
"Nuestro objetivo principal es difundir la realidad virtual"

Con todo, la intención que tienen en Virtual Playground es la de "difundir la realidad virtual" ya sea ofreciendo partidas cortas a los clientes como montando eventos y torneos. También asesoran a quien muestre interés por comprar los equipos con las gafas y a cualquier organización que quiera aprovechar la tecnología, e incluso mantienen el contacto con algunas desarrolladoras de juegos con realidad virtual para que puedan usar el local como lugar para hacer tests con gente externa.

Aún no sabemos si la realidad virtual va a revolucionar ciertos sectores de la tecnología de consumo, pero tras la visita a Virtual Playground no nos queda duda de que como mínimo capta la atención de todos los transeúntes. Y no hace falta que sea con porno, como ocurre en Japón.

En Xataka | ¿Qué fue de la revolución que nos prometía la realidad virtual?

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