La astronauta de la NASA Christina Koch ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2026, según se ha anunciado este mismo miércoles, 17 de junio. El jurado ha querido destacar su figura como referente inspirador para las nuevas generaciones. No es para menos, pues esta tripulante de Artemis II se convirtió en un ídolo de masas, especialmente para las niñas, durante el tiempo que duró su misión a la Luna, pero también antes y después.
Lo más curioso es que esta noticia llega apenas una semana después de que la NASA anunciara la tripulación de Artemis III en la que, en contra de lo previsto, no hay ninguna mujer. Con ello, el jurado del Premio Princesa de Asturias deja claro lo que parece que la NASA no ha sabido ver. Que incluir mujeres en su nuevo proyecto lunar trasciende mucho más allá de la misión.
Una mujer que bate récords. Christina Koch ha alcanzado un gran pico de fama al convertirse en uno de los cuatro tripulantes de Artemis II. Sin embargo, ya había batido récords antes de convertirse en la primera mujer en viajar a la órbita lunar. También es la mujer que más tiempo ha pasado en el espacio, con una estancia de 328 días consecutivos en la Estación Espacial Internacional. Además, junto a Jessica Meir, formó parte de la primera caminata espacial exclusivamente femenina.
Todo un referente. De pequeña, Koch tenía un póster en su habitación con la famosa image Earthrise, tomada por los astronautas del Apolo 8. Cada noche la miraba antes de dormir y deseaba poder viajar más allá de la Tierra y ver lo que aquellos astronautas habían logrado observar. Por eso, antes de su viaje a la Luna como miembro de Artemis II llegó a declarar que para ella era un honor “llevar a la Luna a todas las niñas del mundo”. Con esa inspiradora frase hizo una gran declaración de intenciones. Quería demostrar que los sueños se cumplen y, sobre todo, convertirse en un referente más allá de las típicas fotos masculinas de astronautas paseando por la Luna.
El caso de Casio. En España, Casio convoca cada cierto tiempo un concurso para niños y niñas, en el que deben presentar dibujos de científicas que les inspiren. Los ganadores pasan a formar parte de la colección especial de calculadoras que tiene esta marca centradas en el papel de la mujer en la ciencia. Los colegios eligen libremente a las científicas que quieren presentar; pero, lógicamente, la actualidad juega un papel importante. Por eso, este año han sido muchísimos los niños que han elegido a Koch para formar parte de sus dibujos.
La NASA no se entera. Tras la absoluta masculinización de las tripulaciones de astronautas del programa Apolo, la NASA había decidido resarcirse con el programa Artemis e incluir a más mujeres en su tripulación. Koch fue la primera, pero la idea era mantener esta inclusividad hasta el final, de manera que incluso la próxima persona en pisar la Luna sea una mujer. Sin embargo, el pasado 9 de junio hubo un gran giro de los acontecimientos cuando se anunció a la tripulación que viajará a bordo de Artemis III. Ni los cuatro astronautas oficiales ni el de reserva son mujeres.
El anuncio dio lugar a una oleada de críticas, que obligó al Administrador de la NASA, Jared Isaacman, a intervenir y asegurar que se ha seleccionado a las personas que se ha considerado más cualificadas y disponibles para esta misión en concreto. Aun así, hay quien considera que esto podría estar más relacionado con la orden de Donald Trump a las agencias federales de eliminar los programas y referencias de Diversidad, Equidad e Inclusión . Tendremos que esperar a Artemis IV para ver quién pisa finalmente la Luna. Al menos, Christina Koch ha visto reconocida su labor con el Premio Princesa de Asturias y, sobre todo, con el cariño de todas esas niñas que, como ella prometió, la han acompañado en su viaje a la Luna.
Imagen | NASA/Bill Ingalls

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