Qualcomm lleva años diversificando negocio, pero por encima de todo, sigue siendo esa empresa de los procesadores Snapdragon para los móviles Android. No en vano, la propia compañía celebra un 'fiestón' cada año en Hawái para presentar sus procesadores para móviles (y también portátiles) más potentes de cara a los próximos meses, pero este año la cosa se ha enfriado debido a la sonadísima crisis de memoria.
Y, en un escenario en el que los envíos globales de móviles ha caído en picado, Qualcomm ha decidido reorientar el transatlántico. ¿Los objetivos más jugosos? Coches, antenas para SpaceX y la IA, cómo no.
En corto. Como tantas otras, Qualcomm ha presentado resultados financieros. En su caso, como en el de Apple, corresponden al último trimestre de su ejercicio fiscal y la cifra clave es la de 10.442 millones de dólares ingresados en este periodo, con unas ganancias operativas de 2.769 millones de dólares. Mucho dinero, pero un 7% menos que lo alcanzado en el mismo periodo del año anterior.
El beneficio por acción también fue un 28% inferior y el de las ganancias operativas también cayó un 27%. Y, aunque los ingresos superaron por "poco" los 10.140 millones de dólares que esperaba Wall Street, es evidente que hay cierta preocupación debido a que una de las patas principales del negocio se ha quedado coja.
Luces y sombras. Dentro del análisis presentado por la compañía podemos ver que la división de automoción ha aumentado un 89% hasta alcanzar los 1.990 millones de dólares. Es un subidón importante que, sin embargo, no consigue tapar que la división de chips para móviles "sólo" facturó 5.137 millones de dólares. Esto implica un 26% menos que en el mismo periodo del año anterior y refleja que la situación es la que es.
Lógico. Hemos venido hablando durante todo este año (y ya a finales del pasado, incluso) sobre cómo la crisis de memoria RAM y almacenamiento iba a provocar que el mercado de móviles se contrajera. Al principio teorizábamos con que las compañías volverían a apostar por modelos con menor cantidad de RAM, pero lo que ha terminado pasando es que la RAM se ha mantenido en su mayoría, pero los precios del dispositivo han aumentado.
También algo más drástico, como que se están fabricando y enviando menos móviles en una clara contracción del mercado. La International Data Corporation, una consultora especializada en tecnología y una de las fuentes más potentes junto a Canalys y Counterpoint, ya apuntó en agosto que los envíos mundiales de móviles iban a caer casi un 17% este año.
También señaló que el precio de la DRAM y la NAND había subido más de un 300% interanual y que el precio medio de un móvil había aumentado hasta un 28%. Esto hace no sólo que menos gente compre móviles y que los móviles sean también más caros, sino que Qualcomm está viendo que sus márgenes se reducen. Antes, el procesador era el componente más caro en un móvil, pero ahora es la RAM.
Playas prometedoras. El margen operativo de la división de Chips han caído del 29% de un año antes al 24%, y se estima que en el trimestre actual se quede entre el 20% y el 22%. Esto lleva a buscar soluciones, y aquí apuntan en tres direcciones:
- Coches. Ya hemos dicho que han crecido y esperan que sea una pata fuerte de cara al ejercicio de 2027.
- Centros de datos. Prevén más de 650 millones en este trimestre para los chips de centros de datos, con un objetivo de llegar a los 5.000 millones para el año fiscal completo. Para ello, tienen acuerdos como el de Amazon para chips de inferencia de IA.
- Antenas para SpaceX. Este mismo 4 de noviembre, Qualcomm anunció que iba a suministrar equipos de radio, unidades de banda base y software para la futura red 5G terrestre de Starlink Mobile en Estados Unidos. Desplegarán miles de torres a partir de 2027 y la propia Qualcomm (que ha fabricado chips 5G para Apple) describe la operación como "su mayor acuerdo 5G hasta la fecha". También es la base de la futura infraestructura 6G para la IA.
Girando el barco. El problema de esto es que las cosas están muy en el aire. Los chips y los coches son mercados que Qualcomm tiene asegurados, pero los ingresos tanto de SpaceX como de los centros de datos dependen de que se construyan esos centros de datos, de que no pinche la burbuja, de que los planes de SpaceX vayan como está previsto y de que las Big Tech como Amazon sigan apostando por esos chips de inferencia de Qualcomm en lugar de ir a por otro fabricante que aparezca con una solución más interesante.
Al margen de esto, es un ejemplo más de cómo la situación con la IA ha trastocado los planes de una compañía. A veces para mal (Qualcomm y los móviles), a veces para bien (Nvidia abandonando el gaming para centrarse en las GPU de IA o Micron dejando el segmento de consumo para producir únicamente RAM también para la IA).
Vía | The Elec
Imagen | Federal Communications Commission
Ver 0 comentarios