Compartir
Publicidad

Una empresa logra crear un Tesla híbrido con tanques de hidrógeno: doble fuente energética para el doble de autonomía

Una empresa logra crear un Tesla híbrido con tanques de hidrógeno: doble fuente energética para el doble de autonomía
33 Comentarios
Publicidad
Publicidad

A estas alturas hablar de coches eléctricos sin más casi no es ninguna novedad, cuando cada vez existen más modelos y se extienden también las redes de carga. Pero el motor de combustión tiene sus días contados y no sólo está la alternativa eléctrica, y para demostrarlo una empresa ha tenido a bien modificar un Tesla para que consuma hidrógeno, llamándolo hábilmente Project Hesla.

Se trata de una iniciativa propia, dado que la empresa de Elon Musk no ha tomado partida en este peculiar proyecto (no parece tampoco que le convenga mucho cuando el suministro de energía también es parte de su negocio). La del hidrógeno es una industria que de hecho lleva ya sus años aunque aún falten aspectos por mejorar para que florezca, pero tiene puntos muy positivos y con este proyecto lo que nos muestran es que es posible crear otro tipo de híbridos algo más "verde" que los actuales.

Con el doble de batería, recorre el doble de kilómetros

Tras la idea de Project Hesla está la compañía de gas holandesa Holthausen Group, quienes anunciaron estar trabajando en una mejora de un Tesla Model S basada en la adición de un sistema de carga de hidrógeno al sistema eléctrico de fábrica del coche como explican en The Drive. La idea era conseguir mejorar la autonomía que tiene este modelo de coche, que según la variante del Model S que sea está entre los 400 y los 500 kilómetros.

La autonomía de los vehículos de hidrógeno llega a los 600 kilómetros, como comentaron los compañeros de Motorpasión. De hecho, en ese artículo tenemos también un estupendo resumen de cómo funcionan si no estamos muy puestos en el tema: se trata de crear energía para la batería que abastece el motor a partir de la inyección de oxígeno al hidrógeno que tienen los tanques, formándose además agua que es lo que se expulsa por los tubos de escape (en forma de vapor).

Pila Hidrogeno Bajo el capó del Hyundai ix35 FCEV, un coche de hidrógeno. Se ve la pila de combustible sobre el motor eléctrico de tracción (parte central).

Y precisamente uno de los retos importantes con el Hesla era añadir todos los componente necesarios para esta fuente alternativa a la maquinaria que ya lleva el Model S. Explicaba Max Holthausen, ingeniero de Holthausen Group, que un Tesla no acepta una fuente energética externa sin que se hagan modificaciones y calificaba de "gran laberinto" la estructura interna del vehículo.

Pero esto no fue impedimento para que pudiesen encajar los tanques de hidrógeno para proporcionar esta fuente secundaria de energía a la batería, y según la empresa el Hesla ha logrado una autonomía de hasta 1.000 kilómetros con una sola carga de la pila y los tanques llenos, según la compañía. Más o menos la suma de las autonomías medias de un sistema y de otro.

Coches con cero emisiones pero con altos costes

La idea es muy interesante, desde luego. Se trata de un proyecto y faltaría ver qué tal es a la larga, de hecho en Holthausen siguen perfeccionado su Hesla prometiendo actualizaciones posteriores acerca de qué tal rinde en los próximos meses.

Pero como expusimos al comparar el coche eléctrico con el de hidrógeno, hay una serie de aspectos a mejorar para que los segundos compensen y sean rentables. Más allá de que la infraestructura de estaciones de carga de hidrógeno tendría que extenderse mucho, son coches que resultan más caros de producir (se usan metales preciosos y raros para la pila, entre otros aspectos), tienen menos potencia, mayores emisiones globales (no por el coche, sino por la producción del hidrógeno), más coste por kilómetro, un maletero más pequeño y tiene un plus de riesgo en comparación a lo eléctrico al ser inflamable.

Hidrogeno

De hecho, el coste puede ser uno de los factores que pare el desarrollo de estos híbridos, dado que según The Drive añadir la fuente de hidrógeno al vehículo eléctrico está en torno a los 58.000 dólares (a sumar al coste del propio vehículo). Aunque de momento es pronto para pensar en un largo plazo de vehículos que combinen ambas fuentes energéticas, así que con lo que nos quedamos es que aún nos queda por ver en el motor ajeno a la combustión (y amigo del respeto al medio ambiente).

En Xataka | El coche de hidrógeno VS el coche eléctrico: la competencia por ser la motorización del futuro

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio