
Se veía venir y finalmente se ha hecho efectiva. Kodak está en bancarrota. La solicitud de una especie de concurso de acreedores en EEUU ha dejado herida de muerte a una empresa que lo consiguió todo gracias a la explosión de la fotografía y sus famosos carretes de 35 mm, pero que tras más de 120 años, no parece que tenga sencillo sobrevivir a los píxeles.
Tras años de caídas en bolsa y no haber encontrado ese camino adecuado en el era digital (aunque en sus comienzos apuntaron bien con cámaras bastante completas), Kodak ha pedido ayuda para poder reestructurar la compañía y salir de nuevo a flote. De momento parece que cuentan con un crédito de casi 1.000 millones de dólares para empezar y una serie de demandas por patentes contra grandes compañías.












