La ciencia ha descubierto por qué deciden picarte algunos mosquitos. Y es clave para combatirlos

La ciencia ha descubierto por qué deciden picarte algunos mosquitos. Y es clave para combatirlos
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Dicen que los mosquitos son los animales más mortíferos para el ser humano. Más incluso que los propios humanos. Los mosquitos son en general un incordio veraniego más, pero su capacidad para transmitir enfermedades como la malaria o el dengue hace necesario que los investigadores les presten gran atención.

Entender por qué pican es importante. Sabemos que son las hembras las que lo hacen para conseguir nutrientes en su proceso reproductor pero, ¿cómo eligen a sus presas? Eso es lo que se preguntó un equipo internacional de científicos que ha publicado sus resultados en un artículo en la revista Nature.

Aedes aegypti: especializado en humanos. El equipo se centró en un tipo de mosquito concreto, el del dengue o de la fiebre amarilla (aedes aegypti). Este tipo de mosquitos es interesante por dos razones. La primera es su peligro, y es que como se puede intuir, es vector de enfermedades como el virus del zika. Si bien la mayoría de los mosquitos ataca al animal que puede, esta especie está especializada en humanos.

¿Qué es lo que buscaban? El estudio tuvo dos ejes. Por una parte trataba de buscar a qué compuesto exactamente reaccionaban los mosquitos. El aroma humano es una amalgama de químicos que flotan en el aire. Ninguno de estos componentes fue capaz por sí solo de generar una respuesta de los insectos. Por ello probaron a combinar varios de esos compuestos. Descubrieron así que era una combinación de dos moléculas relacionadas con el olor que segregamos las personas (los adhelidos decanal y undecanal) la que provocaba una respuesta en los mosquitos.

Buscando respuestas. El siguiente eje del estudio se basó en buscar en el cerebro de los insectos qué zonas reaccionaban a los estímulos. Según explica Carloyn McBide, científica de la Universidad de Princeton y encargada de encabezar el estudio, los investigadores* se introdujeron* en la mente del mosquito para preguntarle qué es lo que puede oler y por qué se activa de manera diferente al oler aromas humanos o de otros animales.

Para responder a esas preguntas recurrieron al sistema CRISPR, con el que modificaron la genética de los mosquitos para que la reacción de sus cerebros ante estímulos fuera visible.

Resultados sorprendentes. El equipo se mostró "sorprendido" por los resultados, y es que imaginaban que una función biológica tan importante como buscar alimentación requeriría una complejísima labor por parte de sus cerebros. No era el caso. Los cerebros de estos mosquitos cuentan con 60 zonas diferentes. Cada una de estas zonas es un centro nervioso llamado glomérulo. Lo que hicieron los científicos fue observar cuales de estos glomérulos se "encendían" cuando los mosquitos olían humanos.

El equipo esperaba que la mayoría de estos 60 glomérulos se activaran al oler a los humanos, pero tan solo dos lo hacían. Concretamente, uno de estos glomérulos se activaba con el olor de distintos mamíferos, una forma de llamar la atención del animal ante un olor que podría ser interesante. El segundo de estos centros nerviosos se activaba tan solo en respuesta a los olores estrictamente humanos, y es ahí cuando el mosquito pasa a saciar su apetito.

Dónde habitan estos mosquitos. Aunque sean infecciones que se relacionan con los trópicos, países como Estados Unidos se encuentran en la zona habitable de estos mosquitos, concretamente el sur de Estados Unidos y las zonas en la mitad sur de sus costas atlántica y pacífica. Por ahora no se han observado estos mosquitos en España, pero existe un mecanismo de vigilancia y alerta para controlar su posible llegada. Un mecanismo de muchos para evitar que estos mosquitos se asienten en Europa al igual que ya hicieran los mosquitos tigre (aedes albopictus).

Una nueva herramienta para controlar estas especies. El equipo también propuso un mecanismo para atajar el problema de los mosquitos y es una especie de señuelo basado en lo descubierto en el estudio. Al saber que una combinación de decanal y undecanal es capaz de atraer a estos mosquitos, los investigadores patentaron una mezcla de estos químicos para ser usado en trampas o repelentes de insectos.

Imagen: Muhammad Mahdi Karim

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