Así es el primer tuit escrito directamente con la mente de la historia: un paciente de ELA lo redactó gracias a un implante cerebral no invasivo

Así es el primer tuit escrito directamente con la mente de la historia: un paciente de ELA lo redactó gracias a un implante cerebral no invasivo
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Un paciente de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) de Australia, Philip O'Keefe, se ha convertido en el primer ser humano en escribir un tuit sólo con pensarlo, sin necesidad de usar sus extremidades, gracias a un implante cerebral no invasivo de la compañía biotecnológica estadounidense Synchron, según explica la propia empresa en una nota.

Más allá de lo anecdótico de que haya sido compartido en Twitter, lo interesante de este hecho es la tecnología usada para redactar el texto. Se trata de un implante no invasivo, es decir, para el que no es necesaria la cirugía, a diferencia de otros similares de los que hemos informado con anterioridad. El dispositivo de Synchron, de 8 milímetros, se inserta en el cerebro a través de una vena y se comunica de forma inalámbrica con el ordenador, donde un programa traduce las señales cerebrales en palabras.

Para compartir este avance en redes sociales, el CEO de Synchron, Thomas Oxley, prestó su cuenta de Twitter a O'Keefe, quien tuiteó: “¡Hola, mundo! Tuit corto. Progreso monumental” y “sin necesidad de teclear o usar la voz. Creé este tuit sólo con pensarlo #helloworldbci”.

No es, sin embargo, la primera vez un implante cerebral consigue que una persona escriba con su mente sin usar sus extremidades ni su voz. El pasado mes de mayo ya informamos de que unos investigadores habían logrado traducir las señales cognitivas del cerebro en texto gracias a implantes cerebrales y algoritmos de aprendizaje automático. No obstante, este dispositivo era bastante invasivo, ya que precisaba de cirugía.

El éxito de esta prueba es un gran avance para esta tecnología, que todavía se encuentra en una fase de desarrollo muy temprana y que tiene que superar un importante escollo: la seguridad del paciente. Y es que si el vaso sanguíneo por el que se introduce el dispositivo en el cerebro se rompe, la lesión podría resultar fatal. Algo que no ha ocurrido con O'Keefe.

Con anterioridad a esta prueba, Synchron había estado probando su tecnología con varios pacientes, a los que el implante les permitió progresivamente ir manejando distintas funciones de un ordenador. Ahora han dado un importante salto al permitirles escribir sin necesidad de usar las manos o la voz.

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