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El "derecho a reparar" se anota una victoria en EE.UU., ya es legal "hackear" dispositivos electrónicos para repararlos

El "derecho a reparar" se anota una victoria en EE.UU., ya es legal "hackear" dispositivos electrónicos para repararlos
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La US Copyright Office y la Library of Congress de los Estados Unidos ha aprobado una serie de exenciones a la DMCA (Digital Millenium Copyright Act) que de son todo un triunfo para el movimiento del "derecho a reparar".

Con esta nueva normativa los usuarios no violarán el copyright de estos dispositivos al tratar de repararlos de forma independiente. Las exenciones aplican a dispositivos electrónicos móviles y electrónicos como smartphones, altavoces conectados, pero va más allá y por ejemplo también afecta a tractores o coches. Los estadounidenses podrán toquetear en los cacharros que compran y hackearlos sin miedo a meterse en problemas legales.

El derecho a reparar gana una importante batalla

Este es un varapalo importante para empresas como Apple o John Deere que se han hecho famosas por la férrea protección de sus políticas de reparación: tanto ellas como muchas otras se lo ponen difícil (por no decir imposible) a los usuarios que quieren reparar los productos que compran o modificarlos para mejorarlos.

Roto

Los fabricantes acuden a diseños que hacen muy complicado poder cambiar componentes internos o integran elementos software propietarios a los que solo servicios técnicos oficiales —controlados por estas empresas— tienen acceso. Eso veta la competencia, además de crear un monopolio de facto en el sector de las reparaciones. Otros, afortunadamente, están yendo en dirección contraria: HP y Motorola son dos de las empresas que en los últimos tiempos han mostrado estar mucho más cerca del usuario en este ámbito.

Con la nueva regulación el gobierno de Estados Unidos permite que los consumidores y los profesionales del ámbito técnico que reparan productos tengan derecho incluso a hackear el firmware de dispositivos "adquiridos legalmente" tanto para repararlos como para poder llevar a cabo tareas de "mantenimiento".

La normativa menciona que estas modificaciones deben estar dirigidas a "mantener un dispositivo o sistema para que funcione de acuerdo a sus especificaciones originales" o bien "a la reparación de un dispositivo o un sistema al estado de funcionamiento que está de acuerdo con sus especificaciones originales".

Las empresas buscarán la forma de ponérnoslo más difícil aún

Estas exenciones se aplican a la sección 1201 de la ley del copyright en Estados Unidos, y aunque son un importante avance en ese movimiento por el derecho a reparar, no logran solventar todos los problemas que amenazan los derechos de los consumidores.

Surface Laptop

Por ejemplo, en dicha normativa no se menciona en ningún momento que las empresas no puedan desarrollar sistemas DRM cada vez más complejos y difíciles de modificar para ganar acceso al dispositivo y a su reparación. Como indican en Motherboard, "ahora que es legal crackear el DRM, las empresas se centrarán en lograr que sea mucho más difícil hacerlo".

Kyle Wiens, fundador de iFixit, celebraba la decisión y explicaba las implicaciones de forma detallada en el blog oficial de esta compañía que desde hace años ofrece herramientas y guías para abrir y reparar todo tipo de dispositivos electrónicos.

En su texto indica como ahora ya es legal hacer jailbreak y modificar altavoces inteligentes, desbloquear nuevos smartphones (y no solo los usados), y también pagar a terceras partes por hacer esos procesos si el usuario no tiene los medios o conocimientos para hacerlos. O lo que es lo mismo: valida a esos expertos en reparaciones que hasta ahora trabajaban casi al margen de la ley por no estar certificados por las empresas y sus servicios técnicos oficiales.

Hay algunos dispositivos que no ganan ese tipo de beneficio (las consolas no se benefician de estas exenciones, curiosametne), pero sin duda esta es una gran noticia para todos los que luchan por ese derecho a reparar que ahora vuelve a quien nunca debió perder dicho privilegio: el consumidor.

Más información | Library of Congreso (PDF) | Copyright.gov (PDF de 342 páginas)

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