Resulta que hay serpientes terrestres invasoras que se echan al mar desde Ibiza. Y están aniquilando una lagartija única

Las culebras de herradura de Ibiza tienen hambre, así que se están echando al mar abierto, provocando un desastre natural en las Pitiusas

Ojo
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
eva-rodriguez

Eva R. de Luis

Editor Senior

Además de ser uno de los grandes destinos turísticos europeos, las islas Pitiusas poseen una joya única de la naturaleza: la lagartija pitiusa, un reptil único en el mundo que solo vive allí. Al vivir de forma aislada, las poblaciones de lagartijas de cada islote han evolucionado de forma independiente, dando lugar a 28 subespecies diferentes. 

Esta joya biológica tiene hoy una amenaza directa y verdaderamente aterradora: la culebra de herradura, una especie foránea que fue introducida accidentalmente en Ibiza en 2003, probablemente a través de olivos ornamentales importados de la Península Ibérica. O eso pensaban: avistar a una culebra de herradura ya no es algo puntual, sino que se dejan ver hasta nadando en mar abierto. Spoiler: son serpientes terrestres. 

Qué está pasando. El Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) ha publicado un artículo académico donde recoge el origen y el estado de invasión de la culebra de herradura. El mapa de expansión es contundente: en 2010 la serpiente estaba presente en menos del 5% del territorio ibicenco, en 2016 ya ocupaba el 40% de la isla y en 2025 había alcanzado el 90%. Como recoge el equipo de investigación liderado por Guillem Casbas y el investigador Oriol Lapiedra, cuando conquista una nueva zona, puede tardar menos de tres años en erradicar la población entera de lagartijas. La velocidad de expansión no tiene precedentes entre los ofidios invasores en Europa.

Lo nunca visto es también lo más perturbador: han documentado cómo las serpientes nadan entre islotes, es decir, que ejercen una colonización activa. En 2024 grabaron a una culebra cruzando 430 metros de mar abierto hasta el islote de Santa Eulària. El mismo mar que ha servido a lo largo de los años como barrera para el aislamiento evolutivo de la lagartija pitiusa, ya no es suficiente para protegerla de su depredador.

Captura De Pantalla 2026 05 20 A Las 11 39 01 El imparable avance de la culebra de herradura. Ecology

Por qué es importante. La extinción de una especie siempre es una mala noticia desde el punto de vista de la diversidad de fauna, pero es que esta es única: su adiós supone que desaparezca un linaje evolutivo único e irrecuperable, y según la UICN ya está catalogada como amenazada, lo que signitica que los modelos de población vaticinan una reducción severa y continuada a corto y medio plazo. Más allá de la taxonomía, esta eventual extinción tendría su efecto dentro de un ecosistema tan particular como el insular y su equilibrio, lo que podría acabar con más extinciones por un efecto dominó. En el caso de la lagartija pitiusa, tiene funciones polinizadoras y de dispersión de semillas y si ella no lo hace, pone en jaque el éxito reproductivo de plantas.

Por otro lado y aunque su importancia es más relativa, la lagartija de las Pitiusas es uno de los grandes iconos culturales e identitarios para quienes son de Ibiza y Formentera: este anfibio está profundamente arraigado en el imaginario local colectivo y la mitología popular.

Contexto. La magnitud del problema se entiende mejor dentro de la biología de las islas. Las islas son ecosistemas especialmente vulnerables a las especies invasoras porque la pérdida de una sola especie puede desencadenar efectos en cascada a lo largo de toda la comunidad biológica. Las especies invasoras entran a las islas como un elefante a una cacharrería: compiten por recursos (más limitados), alteran hábitats (más reducidos) y perturban procesos ecológicos. 

La lagartija de las Pitiusas es un nodo crítico para las islas: no obstante, fue durante millones de años el único vertebrado terrestre del archipiélago y no desarrolló comportamientos antipredatorios frente a ofidios. Un caso paralelo estudiado a fondo es el de la serpiente arborícola parda en la isla de Guam, que diezmó las poblaciones de aves y lagartijas nativas, lo que provocó un aumento de insectos y alteró la dinámica forestal. 

Trágicas consecuencias. Las consecuencias ecológicas inmediatas son severas y cuantificables: ya ha habido extinciones locales de lagartijas en al menos 10 islotes, y la serpiente ha colonizado entre 12 y 15 de ellos mediante natación activa. Y desgraciadamente, es solo el principio: este estudio global destaca que el  impacto de las especies vertebradas invasoras sobre la dispersión de semillas en ecosistemas insulares es incluso mayor que el causado por las extinciones de fauna nativa. O lo que es lo mismo, puede haber una disrupción en la regeneración vegetal de esos islotes. Asimismo, su desaparición puede pasar factura a la agricultura de forma indirecta, en tanto en cuanto la lagartija regula la población de insectos.

¿Hay solución? La medida de choque más urgente e importante es controlar de forma activa la invasión de la serpiente. En 2025 el el Govern balear superó las 4.400 capturas de serpientes invasoras en las Pitiusas y ya ha apostado por dejar las trampas durante todo el año. En 2026 el dispositivo seguirá ampliándose con más recursos. Eso sí, con una presencia del 90% ya en Ibiza, la erradicación total es inviable a corto plazo: lo más realista pasa por contener el avance y proteger refugios. 

Por otro lado, también es objetivo prioritario la conservación de la lagartija pitiusa, con varias líneas de cría de lagartija pitiusa con criterios genéticos en colaboración con el zoo de Barcelona. A largo plazo, la única solución estructural es combinar el control de la culebra con la conservación de la genética de la lagartija para una posterior reintroducción en su territorio.

En Xataka | El Ebro se está llenando de langostinos café, una especie invasora que cada vez nos vamos a encontrar más en el plato

En Xataka | España está asistiendo a un fenómeno impactante: tres especies invasoras se están alimentando entre sí para conquistar el país

Portada |  Albert Masats y Swimming Snakes Wipe out Endemic Lizards from Mediterranean Islets, Oriol Lapiedra



Inicio