"No es para mí, colega": hace 33 años, Harrison Ford dijo "no" a uno de los mayores taquillazos de todos los tiempos

Doce años después de heredar el papel que podría haber interpretado Tom Selleck, a Ford le pasó lo mismo pero al revés con Sam Neill

Indiana Jones
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John Tones

Editor Senior - Entretenimiento
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En 1980, un contrato de televisión impidió a Tom Selleck convertirse en Indiana Jones, y el papel acabó en manos de Harrison Ford. Doce años después, con Ford ya convertido en una estrella, sucedió justo lo contrario: el actor no reconoció la suerte que había tenido en el despegue de su carrera, y por eso no vio venir que la misma pirámide de casualidades y oportunidades perdidas que lo lanzó a la fama una década antes podía repetirse, pero en su contra.

Esta vez, paleontólogo. Steven Spielberg quería a Harrison Ford para el papel del paleontólogo Alan Grant en 'Jurassic Park'. Encargó a su departamento de arte una imagen fotorrealista de un tiranosaurio persiguiendo a dos niños, con el rostro de Ford superpuesto al rostro del personaje, y se lo mandó junto al guion y la novela de Michael Crichton. Al día siguiente sonó el teléfono. "Esto no es para mí, colega", le dijo Ford, y colgó. 

Indiana Selleck. Lo curioso es que Ford podía haber previsto lo que pasaría después, porque él estuvo en el otro lado de la historia. En 1980, Spielberg y George Lucas querían a Tom Selleck para Indiana Jones. Selleck hizo la prueba, les gustó y le ofrecieron el papel, pero acababa de firmar el piloto de 'Magnum P.I.' con la CBS. Después de un mes, la cadena acabó negándose a liberarlo para rodar 'En busca del arca perdida'. La renuncia de Selleck no le sirvió de mucho a corto plazo: la huelga de actores de 1980 retrasó igualmente el arranque de 'Magnum'.

El papel de Indiana Jones pasó entonces a Ford, a quien Spielberg conocía por 'American Graffiti' y el personaje de Han Solo. El director recuerda que le comentó a Lucas: "¿Y ese tipo que hace de Han Solo?". Lucas dudó porque Ford ya era, precisamente, Han Solo. Meses antes de que se estrenara 'En busca del arca perdida', los productores de 'Blade Runner' ni siquiera habían oído hablar de Ford, pese a que ya había hecho 'Star Wars'.

Es para Neill. Y como pasó con Indiana Jones y Harrison Ford, cuando en 1992, Spielberg repitió la jugada, el papel acabó definiendo la carrera de un tercero. Spielberg se lo ofreció a William Hurt, a Tim Robbins, y consideró a Kurt Russell y a Richard Dreyfuss, aunque tuvo que descartarlos finalmente por su caché. El papel acabó en manos de Sam Neill, que empezó a rodar apenas unas semanas después de ser fichado. La diferencia con el episodio de Selleck, lo que lo hace aún más irónico, es que Ford no tenía ningún contrato que le impidiera aparecer en 'Jurassic Park'. Simplemente, quería alejarse de las persecuciones y la acción y virar hacia papeles más adultos. Ese mismo año, de hecho había protagonizado 'Frenético' y, antes, 'Único testigo'.

Caminos distintos. Ford no se quedó de brazos cruzados: en 1993 protagonizó 'El fugitivo', todo un éxito que terminó tercero en la taquilla anual de Estados Unidos, justo detrás de 'Mrs. Doubtfire' y, vaya, 'Jurassic Park'. Ésta fue un arrollador número uno en todo el mundo, convirtiéndose en la película más taquillera de la historia hasta la llegada de 'Titanic' en 1997, y rebasando la marca del propio Spielberg con 'ET el extraterrestre'.

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