Cuando me avisaron de que me tocaba analizar el nuevo plegable de Samsung se me iluminó la cara: el nuevo formato me ha encantado porque me recuerda a uno de mis preferidos, el OPPO Find N2. Esa ilusión pasó a diluirse cuando descubrí que mi boleto ganador era el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra, no el Fold8 a secas. Mi cara debió de ser la del famoso meme de la independencia catalana. Eso antes de analizarlo, porque después de dos semanas con él confieso que me alegro de mi suerte.
El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra tiene un formato alargado, sí; no cambia en exceso con respecto a la mayoría de plegables, también, pero tiene un algo que lo convierte en una elección sensata: Samsung ha conseguido un plegable capaz de auparse al podio sin despeinarse. Venía del Vivo X Fold6 y no puedo estar más contento con el Galaxy Z Fold8 Ultra: es un telefonazo con mayúsculas.
Índice de Contenidos (6)
- Ficha técnica del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra
- Diseño, pantallas y sonido: Samsung ha hecho los deberes
- Rendimiento y software: potencia con demasiado control
- Batería: lo bueno y lo malo del silicio-carbono
- Cámaras: el telefoto se queda atrás
- Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra, la opinión y nota de Xataka
Ficha técnica del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra
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SAMSUNG GALAXY Z Fold8 Ultra |
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Dimensiones y peso |
Plegado: 72,8 x 158,4 x 8,9 mm Desplegado: 143,2 x 158,4 x 4,1 mm 215 gramos |
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pantalla plegable |
Dynamic AMOLED 2X de 8 pulgadas Resolución QXGA+ (2.504 x 2.256 píxeles) 422 píxeles por pulgada 3.000 nits Tasa de refresco: 1-120 Hz Vision Booster |
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pantalla principal |
Dynamic AMOLED 2X de 6,5 pulgadas Resolución FullHD+ (1.080 x 2.520 píxeles) 422 ppp Tasa de refresco: 1-120 Hz Vision Booster |
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procesador |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy |
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Memoria ram y almacenamiento |
12/256 GB 12/512 GB 16 GB/1 TB |
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cámara principal |
Principal: 200 MP, quad pixel AF, OIS, f/1.7, FOV 85º Gran angular: 50 MP, OIS, f/1.7, FOV 120º Telefoto: 10 MP, PDAF, OIS, f/2.4, FOV 36º, zoom 3x |
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cámara frontal |
Pantalla principal: 10 MP, f/2.2, FOV 85º Pantalla plegable: 10 MP, f/2.2, FOV 100º |
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batería |
5.000 mAh Carga rápida de 45W Carga inalámbrica de 20W Carga inalámbrica inversa PowerShare |
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conectividad |
5G NSA/SA LTE Wi-Fi 7 Bluetooth 6 NFC GPS |
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sistema operativo |
Android 17 One UI 9 |
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otros |
Resistencia IP48 Altavoces estéreo Lector de huellas capacitivo en el lateral Galaxy AI Knox Now Brief Now Nudge |
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precio |
Desde 2.199 euros |
Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra, 256 GB, Teléfono Móvil, Violeta Nocturno
Diseño, pantallas y sonido: Samsung ha hecho los deberes
Llama la atención por lo compacto que es en la mano, porque parece un móvil “normal” cuando está plegado, por la gran superficie de uso que se abre ante los ojos al desplegarlo y por su excelente construcción de metal. La elección de los materiales, incluido el titanio de la bisagra, me parece acertada.
El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra se siente premium, se ve como tal y funciona al nivel de lo que cualquiera esperaría por 2.200 euros. Dejando de lado si es o no caro para lo que ofrece (yo creo que sí), es un teléfono que da mucho más de lo que cualquiera necesita.
Las pantallas son un escándalo. Y la interior ve muy reducida la presencia de la arruga
El ratio de la pantalla exterior es alargado, todo lo contrario del Fold8 a secas. Dicho panel tiene unos marcos generosos y ofrece lo máximo que puede dar Samsung en tecnología AMOLED. Me parece una delicia en todas las condiciones, ver cualquier contenido en la pantalla frontal supone disfrutarlo con detalle, nitidez, con un excelente rango de color, ajustado en saturación y con un contraste altísimo. También el brillo es muy alto: no se inmuta ni bajo el sol directo de agosto.
Más fino no se puede: el USB C marca los límites
Los cantos del teléfono son finos, al nivel de que apenas tiene espacio el USB C. Samsung ha evolucionado el cuerpo del Fold7 para hacerlo aún más fino en el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra. Sin que el móvil sea exageradamente grande: venía del Vivo X Fold6 y el de Samsung me parecía hasta pequeño. Sin que esto implique perder calidad ni versatilidad en la reproducción de contenido.
La certificación IP48 garantiza protección contra el agua. Contra el polvo no tanto con el polvo y la arena
La resistencia queda un poco por detrás de la competencia: el Galaxy Z Fold8 Ultra está certificado con IP48 (el polvo sigue siendo su peor enemigo). Mantiene el doble altavoz estéreo, uno en cada canto del móvil. Con un sonido que sorprende por su potencia y por su calidad: medí 90 dB máximos de presión sonora.
Samsung ha rediseñado la bisagra para añadirle resistencia y mayor facilidad para abrir el teléfono. La acción de desplegado sigue siendo engorrosa: al ser tan fino, cuesta meter los dedos entre el mínimo hueco que deja el cuerpo. Es verdad que no ofrece tanta resistencia como otros plegables que he probado. Y hay otro punto positivo: Samsung ha conseguido disimular en buena medida la arruga interior de plegado. Está y se nota al tacto y a la vista, aunque no molesta.
El Galaxy Z Fold8 Ultra subraya el sonido inalámbrico y con cable con audio Hi-Res, con una colección amplísima de códecs Bluetooth. Tiene salida de audio digital a través del USB C y es compatible con Display Port.
El lector de huellas del Samsung Galaxy Z Fold8 ultra es muy fino, pero efectivo
Turno del lector de huellas. Como suele ocurrir en los plegables, el escáner se sitúa en el lateral del teléfono, sobre el botón de encendido. Este es muy fino y de reducido tamaño. Aun así, lee muy bien la huella, desbloquea al instante con solo posar el dedo y no me ha hecho repetir demasiadas veces el desbloqueo porque no me detectó la huella. Correcto.
Además, Samsung incluye el siempre bienvenido desbloqueo facial con la cámara frontal y también con la interior. He podido desbloquear el Galaxy Z Fold8 Ultra desplegándolo y dejando que la cámara interior me detectara.
Rendimiento y software: potencia con demasiado control
Sobre el papel, el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra parte con lo mejorcito en potencia para este año, el Snapdragon 8 Elite Gen 5 adaptado a los Galaxy. Es un SoC que ya he probado en muchos otros teléfonos, incluida la versión adaptada de Qualcomm para el Samsung Galaxy S26 Ultra, que tiene el mismo chip. Aunque en el Fold no se comporta de la misma manera: debido al escaso espacio que deja un grosor de 4,2 mm, el sistema debe estrangular el rendimiento muy pronto para que el móvil no se sobrecaliente.
El Fold8 Ultra acusa un elevado throttling durante la ejecución a máximos. Esto se aprecia en los benchmarks, donde el rendimiento sostenido cae casi a la mitad tras los primeros minutos. Puede llegar a calentarse, sobre todo si se hacen ambas cosas: jugar y cargar. En el uso habitual, no me he encontrado con caídas apreciables de rendimiento durante el uso habitual y los juegos han funcionado con alta calidad gráfica en todo momento.
El throttling tras diez minutos es muy acusado (captura de la derecha)
Otro de los detalles negativos es el desplazamiento vertical: las aplicaciones a veces fluyen a saltos, incluso con la tasa de refresco adaptable. El sistema activa los 120 Hz en las animaciones dentro y entre apps, dejando a 1 Hz el panel cuando la imagen en pantalla es estática. No suele intercalar otras frecuencias, aunque todo depende de las apps. Por ejemplo, cuando reproduce vídeos en YouTube puede adaptar el refresco a los 30 o 60 Hz dependiendo de los fps del contenido.
Turno de echarle un vistazo a los resultados de benchmark. A continuación tienes la tabla comparativa del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra con los plegables que le hacen competencia directa aparte de otros modelos igualmente premium.
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samsung galaxy z fold7 |
Motorola Razr Fold |
Honor Magic v6 |
xiaomi 17 ultra |
oppo find x9 ultra |
samsung galaxy s26 ultra |
iPhone 17 pro max |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
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PROCESADOR |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
Snapdragon 8 Gen 5 |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
A19 Pro |
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RAM |
12 GB |
16 GB |
16 GB |
16 GB |
16 GB |
12 GB |
12 GB |
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GEEKBENCH 6 (SINGLE/MULTI) |
3.183 / 8.903 |
2.617 / 8.568 |
3.588 / 9.806 |
3.549 / 10.327 |
3.620 / 10.863 |
3.749 / 11.368 |
3.750 / 9.731 |
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3D MARK Wild Life Unlimited |
30.605 |
21.719 |
27.753 |
30.085 |
29.649 |
31.007 |
25.146 |
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3D MARK Wild Life Stress Unlimited |
22.947 / 12.066 |
21.255 / 14.331 |
26.634 / 13.375 |
30.124 / 21.174 |
30.062 / 23.093 |
30.681 / 18.862 |
26.091 / 17.919 |
Lo he encontrado rápido y preciso en el posicionamiento, sin inconvenientes durante las llamadas, la cancelación de ruido en las comunicaciones es de nota, tuve cero problemas bajo cobertura de cualquier tipo, puede compartir los datos móviles usando redes WiFi 7 de 6 GHz y admite salida de vídeo y audio a través del USB C (el audio es digital, hace falta unos auriculares con DAC para escuchar el sonido). Como extra incluye el modo DeX de escritorio, del que hablaré justo ahora.
Samsung vuelve a adelantarse con el estreno de la próxima versión del sistema operativo móvil: los Samsung Galaxy Z Fold8 son los primeros en salir con Android 17 y One UI 9 de serie. Este compromiso con el software me parece importante, también con la duración del teléfono: Samsung ofrece siete años de actualizaciones de seguridad y de sistema. Por contra, su capa es pesada y trae software añadido que duplica lo que ya viene con el Android de Google. Cada vez menos, que se cae hasta la app de Samsung Mensajes.
El móvil fluye bien a excepción de haberme encontrado con algunos saltos en el desplazamiento vertical, como comenté antes. La interfaz se aprecia de notable calidad, no hay excesivos cambios visuales con respecto a anteriores versiones de One UI, Samsung afianza un poco más sus herramientas de IA y aprecio cierta mejora en la eficiencia de la capa. Sin que merezca tirar cohetes.
Izquierda, el informe diario generado con IA (Now Brief); derecha, configuración de la ayuda proactiva en pantalla (Now Nudge)
No se aleja demasiado de la visión que tiene Google de Android, aunque Samsung carga con su propio estilo cada uno de los puntos del sistema. El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra ofrece notables opciones de personalización, las apps propias de Samsung añaden IA útil para redondear su valor añadido y Bixby, junto con Gemini, aportan su granito de arena a este conjunto. En la práctica, el móvil aporta una experiencia completa, de gran calidad y con notable versatilidad. Como esto va a gustos, te tiene que atraer One UI para sacarle todo el jugo.
El Modo Flex funcionando como en un portátil: abajo, touchpad; arriba, pantalla
Vayamos con la extensión a plegable. Más allá de tener mayor superficie de pantalla, ¿el Fold8 Ultra le saca ventaja al formato flexible? Lo cierto es que sí: One UI 9 añade multiventana, panel dividido, permite la interacción entre las apps que se ejecutan en pantalla, la aplicación que se ejecuta fuera puede seguir abierta cuando se despliega el teléfono y hay algo que, para mí, marca la diferencia: el modo Flex.
Dado que la bisagra permite pivotar la pantalla en ángulos más allá de los 90º, el móvil adquiere la capacidad de portátil para ofrecer un touchpad en la parte inferior y pantalla en la superior. El modo Flex es como tener un modo de escritorio sin conectar el teléfono: es justo la pieza de software que le otorga valor al formato flexible. Aunque con un problema: por encima de los 100º de flexión la bisagra a veces se abre de golpe. No siempre se queda tan firme como debería.
Samsung DeX es uno de los mejores añadidos de One UI en los Samsung Galaxy de gama alta
Si el modo Flex es importante para los Fold, el DeX lo es para cualquier Samsung de gama alta. Una vez conectado el teléfono a una pantalla externa, ya sea con cable o mediante WiFi, dicha pantalla se convierte en un ordenador. Me encuentro muy a gusto escribiendo en grande, navegando desde el touchpad en el que se convierte el teléfono o lo mejor: el modo DeX otorga cierta ventaja en algunos juegos, como los shooters. Para mí es perfecto para cargar con la oficina sin acarrear más trastos que el teléfono.
Creo que Samsung es de las pocas marcas con Android que se toman verdaderamente en serio el software. Al menos en la gama más alta de su catálogo: el Fold8 Ultra sale a la última antes que nadie, con garantías de frescura para siete años y con un compromiso de seguridad que suele llevar los parches mensuales a sus teléfonos antes que la propia Google. Para mí es un gran valor.
Batería: lo bueno y lo malo del silicio-carbono
Uno de los grandes cambios que llegan con el Galaxy Z Fold8 Ultra es que Samsung por fin se ha decidido por el silicio-carbono. Esto tiene notables ventajas, no solo la mayor capacidad: es el Fold con mayor batería, 5.000 mAh (el Galaxy Z TriFold subió hasta los 5.600 mAh, pero no es de la misma familia). La otra gran ventaja es el grosor, ya que el Fold8 Ultra es muy fino y compacto. Ahora bien, no todo es bonito.
Los datos están disponibles en la web europea de EPREL (Fold8 Ultra y Fold7). Esta menor garantía de ciclos para la batería de silicio-carbono es el precio a pagar por una batería de mayor capacidad. En mi experiencia durante dos semanas, la nueva tecnología le sienta muy bien al plegable. Sí es cierto que esa menor garantía de ciclos hay que valorarla antes de decantarse por este plegable.
Esperaba algo más de autonomía: sin que sea mala, y combinando tanto uso plegado como desplegado, el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra alcanza algo más de un día fuera del enchufe. La media de horas de pantalla estuvo entre las seis y ocho; con alrededor del 5 % de consumo durante las ocho horas nocturnas y hasta un 10-12 % cada hora exprimiendo el Snapdragon a base de juegos.
El móvil tiene una batería de doble celda, una para cada ala del teléfono. Ofrece carga con cable de hasta 45 W (medí un máximo de 40 W y 41º C de temperatura), incluye carga inalámbrica de 20 W y dispone de carga inalámbrica inversa de 4,5 W. No trae cargador de serie y tampoco funda, algo que he echado de menos: me ha dado sensación de fragilidad llevarlo al aire.
Voy con los tiempos de carga. Para la tarea utilicé una batería externa con pantalla y medición de potencia. Dicha batería es compatible con Power Delivery 3.0, el mismo estándar en el que se basa la carga del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra (además de Quick Charge 2.0):
- 5 minutos de carga: 14 % de batería.
- 10 minutos de carga: 29 % de batería.
- 15 minutos de carga: 45 % de batería.
- 20 minutos de carga: 58 % de batería.
- 25 minutos de carga: 68 % de batería.
- 30 minutos de carga: 73 % de batería.
- Total: 1 hora y 2 minutos de carga.
Cámaras: el telefoto se queda atrás
Por más que lo limpies, el módulo trasero de cámaras siempre acumula polvo
Turno de darle la vuelta al teléfono y ver en profundidad qué ofrece su quinteto de cámaras. Samsung mantiene su formulación original para la cara trasera: una cámara todoterreno como principal, un objetivo gran angular para una cámara secundaria ultra gran angular y un objetivo telefoto con zoom óptico fijo a 3x. El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra no se caracteriza por un módulo de cámara que sobresale en exceso: la marca apuesta por ofrecer un rendimiento fotográfico decente dentro de un teléfono donde lo primordial es la multitarea.
Vayamos con los datos puros y duros de hardware: estos son los datos técnicos de las cámaras del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra:
- Cámara principal de 200 megapíxeles. Sensor de 1/1,3 de pulgada, apertura f/1.7, tamaño de 0,6 µm para cada píxel, distancia focal de 6,25 mm (equivalente a 23 mm), OIS y autoenfoque Quad Pixel.
- Cámara gran angular de 50 megapíxeles. Sensor de 1/2,5 pulgadas, apertura f/1.9, tamaño de 0,9 µm para cada píxel, distancia focal de 2,2 mm (equivalente a 13 mm) y ángulo de visión de 120º.
- Cámara telefoto de 10 megapíxeles. Sensor de 1/3,94 pulgadas, apertura f/2.4, tamaño de 1,0 µm para cada píxel, distancia focal de 7 mm (equivalente a 69 mm) y OIS.
- Cámara frontal en la pantalla exterior de 10 megapíxeles. Sensor de 1/3,52 pulgadas, apertura f/2.2, ángulo de visión de 85º y tamaño de 1,12 µm para cada píxel.
- Cámara frontal bajo la pantalla interior de 10 megapíxeles. Sensor de 1/3,52 pulgadas, apertura f/2.2, ángulo de visión de 100º y tamaño de 1,12 µm para cada píxel.
El hardware de captura es prácticamente calcado al del año anterior, aunque con un importante salto para la cámara trasera ultra gran angular: de 12 megapíxeles pasa a 50 y mejora notablemente en la apertura (de f/2.2 a f/1.9). El rendimiento sobre el terreno también da un paso adelante, aunque tampoco demasiado grande. Esto resume el resto del apartado fotográfico.
Samsung mantiene un buen conjunto de hardware y de software: en mi opinión, es el fabricante que más posibilidades fotográficas ofrece de serie. Esto se cumple en el Ultra plegable, ya que, aparte de la app de cámara con funciones Pro para foto y vídeo, permite la descarga de una auténtica maravilla: Expert RAW. Esta aplicación independiente es el complemento perfecto para quienes deseen exprimir a fondo las cámaras.
El sensor principal dispara fotos a 12 megapíxeles por defecto con opción a tomas de 50 y de 200 megapíxeles. Las fotos son de buena calidad como norma general, estas se ven influidas por la iluminación: en interiores tiende a perder cierto detalle en el segundo plano. Disparando a mayor resolución el detalle mejora, siempre a costa de un peso mayor para las imágenes.
Disparo en 50 megapíxles
El tono de la cámara principal suele ser algo cálido, tiende a saturar los rojos en los primeros planos y a menudo deja borroso el área alrededor del punto de enfoque, incluso sin activar el efecto retrato. El procesado tiende a aplicar bokeh siempre que tiene ocasión, tanto da que sea un objeto como un animal o persona. El efecto está bien conseguido, aunque a veces se pierde información de la escena. También puede aparecer ruido, incluso con una ISO baja e iluminación natural.
Las cámaras mantienen el balance de blancos y la colorimetría. El salto al telefoto hace que la imagen pierda detalle
El telefoto no hace mal trabajo hasta 7x-8x. En 10x se aprecia una bajada en la calidad, sobre todo en ruido y detalle. Samsung no termina de ajustar la mejora con IA en zoom como sí hacen contrincantes como Vivo u OPPO, marcas que, en mi opinión, son la referencia actualmente en telefoto móvil.
En telefoto y con efecto retrato se le aprecian las costuras: la foto superior está tomada en 4x. Samsung aplica un bokeh suave con un gran recorte de los bordes. Mantiene el rango dinámico sin forzar ni los claros ni los oscuros. En estos últimos penalizan las acuarelas, que se aprecian sin ampliar demasiado la imagen.
La cámara respeta el balance de blancos de la escena, incluso con iluminación de interiores
De noche y en interiores la cámara principal no suele hacer mal trabajo. En estas condiciones es mejor disparar a 50 megapíxeles, el salto en calidad se aprecia. Como norma general, las tomas son nítidas y sin que pierdan demasiado detalle (depende de la iluminación y lo homogénea que sea la luz). Tampoco se aprecia excesivo ruido: la aplicación de captura tiende a contener la ISO en la medida de lo posible.
Es una foto muy forzada, hay que tenerlo en cuenta. El problema es que la competencia china ha aprendido cómo aplicar la IA y a Samsung le está costando
Ya comentaba que el telefoto tiene un rango de acción bastante limitado y que Samsung no termina de aprovechar la IA en la mejora del detalle en zoom avanzados. La foto superior me parece la mejor muestra: zoom a 30x en interiores (690 mm). Es una foto muy forzada. Aun así, el procesado podría haber sido mucho mejor.
Se aprecia cierta pérdida de detalle con algo de zoom, pero nada mal en general
El gran angular tiene sus debilidades, sobre todo con el rango dinámico: tiende a subexponer en las áreas más oscuras. Si la iluminación es uniforme, puede sacar tomas que no parecen de un gran angular, incluso en 12 megapíxeles (fotografía hasta a 50 megapíxeles). El procesado corrige suficientemente bien la deformación óptica de los extremos y hasta saca buena nota con iluminación de interiores.
Con la cámara delantera he tomado autorretratos que, sin ser los mejores, sí me han parecido más que correctos. El procesado respeta el tono de la piel y las imperfecciones, aunque incluye mejoras de belleza por software para quien las necesite. El modo retrato aplica el desenfoque justo sobre un perfilado que suele acertar, incluso en las áreas complicadas. Con sus lógicos defectos.
Turno de echarle un vistazo al software. Y no puedo estar más contento con Samsung: las opciones que incluye el Galaxy Z Fold8 Ultra, y resto de móviles premium de su catálogo, son impresionantes. Tanto con la app de captura de serie como con las avanzadas: el modo Pro, Expert Raw y Video Pro están a la altura de lo que busca un profesional en un smartphone. Para mí, es lo que, sumado al modo Flex y DeX, hacen a One UI un valor añadido en este plegable. Galaxy AI también suma.
La app de cámara procesa hasta en 200 megapíxeles (cámara principal), incluye un modo noche automático, modo retrato seleccionable desde el menú inferior, graba vídeo hasta en 8K con una calidad muy alta y hasta en 120 FPS con FHD y 4K (dentro de Video Pro), registra en cámara lenta a un máximo de 240 FPS y FHD, la estabilización de vídeo está a un excelente nivel y hasta graba en formato dual: cámara posterior y delantera. Además, la app de cámara aprovecha el formato plegable: permite hacer selfies con la máxima calidad desplegando el móvil y tomando la foto con las cámaras posteriores.
En este enlace dejo el álbum de Google Fotos con todas las tomas obtenidas por el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra. Sin edición y a tamaño real, tal y como salieron del teléfono.
Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra, la opinión y nota de Xataka
El Galaxy Z Fold8 Ultra es el plegable que Samsung necesitaba para seguir estando a la vanguardia del formato. Fino, compacto, parece un móvil normal cuando está cerrado y despliega una superficie que he aprovechado en profundidad: multiventana, panel dividido, DeX y, sobre todo, el modo Flex. Conjunta muy bien hardware y software. Y con el mayor compromiso: siete años de actualizaciones y Android 17 antes que los propios Pixel.
Los peros son pequeños, pero los hay. El Snapdragon 8 Elite Gen 5 se estrangula demasiado pronto y el rendimiento sostenido cae casi a la mitad, algo lógico en 4,2 mm de grosor para el cuerpo del teléfono; el desplazamiento vertical me ha dado algunos saltos que no esperaba; la batería sube a 5.000 mAh y aguanta algo más de un día, pero con 1.200 ciclos de garantía frente a los 2.000 del Fold7; las cámaras cumplen, y el ultra gran angular da un salto notable. Lástima del telefoto.
Queda el precio. Es caro, creo que demasiado, y escuece que a 2.200 euros no entre ni cargador ni funda, cuando su competencia sí suele apostar por ello. Aun así, hoy es el plegable más redondo que puedes comprar si el software te importa tanto como el hardware. Yo venía del excelente plegable de Vivo y no lo he echado de menos ni un solo día. El Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra me ha hecho olvidar hasta el formato de su hermano Fold8.
9,2
A favor
- Plegado pasa por un móvil normal y la arruga apenas se nota
- Pantallas exquisitas, incluso casi sin arrugas
- Android 17 antes que nadie, con siete años de actualizaciones
En contra
- Throttling severo: el rendimiento sostenido cae casi a la mitad
- La batería de silicio-carbono baja la garantía a 1.200 ciclos, frente a los 2.000 del Fold7
- El telefoto deja que desear
Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra, 256 GB, Teléfono Móvil, Violeta Nocturno
Imágenes | Xataka
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