Tengo tres gatos y llevo meses buscando cómo colocar un tercer arenero en casa. Sé que recomiendan tener varios areneros por gato, pero al final cada gato es un mundo y, con dos areneros limpios a diario, no teníamos queja. Pero para esos findes en los que nos vamos de casa, queríamos un arenero automático y teníamos un problema: no nos fiábamos.
He visto decenas de análisis de areneros en los que el pis se cuela por la parte inferior, en los que el gato no parece cómodo debido al espacio interior y hasta esos areneros que no recomendaría ni a mi peor enemigo por un diseño de guillotina que puede ser una trampa para el animal. Pero entonces surgió la oportunidad de probar este Mova LR10 Prime, un arenero con un diseño de "tambor" de lavadora por parte de una marca que está trayendo de todo a occidente. De todo.
Y, tras tres semanas de uso, te cuento mi experiencia y por qué recomiendo este arenero automático (además de algunos puntos que habría que mejorar tanto en funcionamiento como en diseño).
Índice de Contenidos (6)
MOVA MeowgicPod LR10 Prime, arenero Inteligente para Gatos con Cabina de 110 L, 15 días sin intervenir, Aire Fresco, se extrae con Solo Tirar, monitorización, Control Remoto con la App
Fácil de montar (y es un bulto considerable)
Lo primero es lo primero: no te asustes cuando la caja llegue a casa. Aunque hayas medido, abulta lo suyo tanto en la propia caja como una vez colocado. Que la caja sea grande, aunque la haga incómoda de transportar, es una ventaja: las dos piezas más voluminosas vienen montadas.
No vienen tantas piezas como podrías pensar | Foto: Xataka
Esto hace que el proceso sea mucho más fácil porque lo único que vas a tener que hacer es colocar unas patas a la base, insertar el 'tambor', 'campana' o 'cápsula', como quieras llamarlo, la parte extraíble de la bandeja para los deshechos... y listo.
En 10 minutos lo tienes montado | Foto: Xataka
Las piezas vienen etiquetadas con su posición, en la caja viene una plantilla enorme con unas instrucciones que no tienen pérdida y un QR con un vídeo de montaje. Vaya, que aunque odies montar cosas, es bastante sencillo y lo ponen fácil. Además, lo puede montar una sola persona.
Aunque veas mucho tornillo, esa pieza entera viene premontada. A la hora de montarlo, sólo debes hacer que encaje el tambor con esa rueda dentada. Es facilísimo y siempre nos ha salido a la primera | Foto: Xataka
El tamaño del depósito es considerable y es más que adecuado tanto para haces como para vaciar toda la arena de una tacada. Vienen bolsas propias en la caja, pero puedes usar las que quieras | Foto: Xataka
El plástico es el material dominante. En la semiesfera que se ve en la parte superior tiene cierta elasticidad debido tanto al tamaño como al grosor. No da la mejor impresión de inicio, pero realmente es una pieza que no vas a tocar para nada en el día a día.
El plástico de la base (el dorado) y el de las patas se siente de mejor calidad, igual que el del tambor en el que va la arena.
El asa es robusa y permite quitar el tambor de forma muy sencilla por si te lo quieres llevar a la bañera para una limpieza más profunda | Foto: Xataka
Este tambor tiene un asa por si te lo quieres llevar a la bañera a darle un fregoteo para limpiarlo a fondo y simplemente va encajado, por lo que tiras un poco de él y listo, sale perfectamente.
La medialuna inferior puedes retirarla, pero si a tu gato le gusta escarbar... no te lo recomiendo | Foto: Xataka
Esa tela es sobre la que va el aglomerante y vienen los límites bien marcados, así como la orientación debido a que, aunque viene premontado, puedes retirarlo para limpiarlo. Es de un tejido impermeable y, aunque cuando hagas un cambio de arena conviene limpiarlo, lo cierto es que estas tres semanas de ajetreo con los tres gatos se ha mantenido bastante limpio.
Me da la sensación de que la arena ha hecho bien su trabajo y poco ha permeado hasta esa base, pero bueno, siempre es recomendable darle una lavada periódica para mantener la higiene.
Pega: el cable de alimentación es corto. Apenas un metro, por lo que necesito un alargador | Foto: Xataka
En general, la sensación de materiales y acabados me parece muy buena. En el frontal tiene una pieza que hace de barrera y que dependerá de tus gatos, pero yo he dejado puesta. El motivo es que los míos rascan tanto antes como después de hacer sus cosas, por lo que pueden pringarlo todo con la arena. Con esta barrera, no pasa.
Y puede parecer que lo tendrán difícil para entrar porque está muy alto, pero ahí Mova incluye un escaloncito que... a mi no me sirve. Mis gatos se meten de un salto y no sé si será cuestión de que se acostumbren o qué, pero pasan totalmente del escalón tanto para entrar como para salir.
El escalón es más plasticoso y ninguno de mis gatos lo usa. Se impulsan directamente desde el suelo y, para bajar, lo mismo | Foto: Xataka
Creo que no es sólo cosa de mis gatos, ya que la verdad es que parece bastante estrecho y no creo que sea cómodo usarlo. Está bien que esté para gatitos más pequeños, pero nosotros lo estamos manteniendo un poco porque sí.
En esa foto se pueden ver otros elementos, como la alfombrilla que incluye el paquete (para atrapar la arena y fácil de limpiar) como los botones de control manual. Aunque todo vaya por la app, de forma más completa, no están mal para algunas situaciones en las que entraré a continuación.
Arriba a la derecha tenemos la abertura para que caigan las heces. Es la única parte en la que se podrían enganchar sólo cuando esté alineada con el depósito, pero para ello los gatos deberían haber estado dentro durante todo el proceso y los sistemas de protección deberían haber fallado | Foto: Xataka
Esa es la rejilla que arrastra las heces hacia el agujero por el que caen a la bolsa. Muy bien casi siempre, pero si hay bolitas de caca muy pequeñas, a veces se cuelan de vuelta a la arena limpia | Foto: Xataka
Hay diseños menos aparatosos (este de Xiaomi me encanta, por ejemplo), pero al final la entrada siempre me parece pequeña y es algo que el modelo de Mova soluciona a la perfección.
La app: configuración y uso
Una de las claves de estos dispositivos es la aplicación. De hecho, soy de los que piensa que el hardware puede ser el mejor del universo y el arenero automático el mejor jamás construido, que si no tiene una app a la altura... quizá no es para mí. Aquí hay buenas noticias porque las dos patas de la experiencia se complementan.
La app de Mova Home es la que centraliza la conexión de los dispositivos de la marca, y para el arenero tenemos un montón de opciones.
Cuando la configuramos por primera vez (tenemos el QR de emparejamiento en el propio arenero) hay que conectarlo al WiFi y lo pilla bien a la primera. El siguiente paso es empezar a meter los datos de las mascotas. Y aquí viene lo interesante: el arenero sabe exactamente qué mascota ha entrado.
Lo hace por peso. Cuando lo configuramos, nos pregunta algunos datos del animal, el peso entre ellos. Como las patas tienen báscula, cuando el gatito entra, sabe identificar cuál ha sido y te dice tanto qué ha hecho (caca o pis) como cuánto tiempo ha estado.
Te permite llevar un registro bastante minucioso de las entradas y salidas, con unos matices que explico en el apartado de experiencia de uso. Siguiendo con la app, tienes un apartado en el que se muestran gráficas de uso para los más atentos a sus mascotas, pero también los patrones de limpieza.
Te da info sobre el estado de los consumibles y enlaces a su tienda. Puedes usar realmente los que quieras
Porque la gracia de un arenero automático es que sea automático, y aquí puedes configurar tanto los parámetros de limpieza automática como los de limpieza automática, manual y el tipo de heces que hace el gato.
Al principio, lo usamos de forma automática para ver cómo funciona, pero como resulta que a una le ha dado por tumbarse dentro de vez en cuando (así de limpia está la arena), lo hemos dejado en modo manual.
Los controles manuales para no tirar del móvil o de Alexa. Me falta un botón que sea de purificación de aire, pero están los básicos. Si haces doble pulsación en alguno, el arenero detiene la acción | Foto: Xataka
Es algo que podemos arrancar tanto desde la aplicación como desde los botones laterales, donde están las acciones básicas de limpieza, nivelado de arena y vaciado del tambor.
Porque, cuando toca cambiar la arena, en lugar de estar a paladas o volcando en un cubo, simplemente le das al botón de vaciar y lo hace en el depósito de las heces. Directamente es una bolsa, así que el proceso es de lo más sencillo.
Pero bueno, lo dicho, que ahora lo tenemos en modo manual (que, aún así, facilita mucho las cosas) y por ir terminando con la app, tiene conexión con Google Home, Siri y Alexa, así que no dependes tanto de la app o de darle al botón.
Experiencia de uso
Seguro que hay mil formas de adaptar a los gatos para un arenero automático, pero nosotros lo pusimos en el salón y listo, que se vayan apañando. Enseguida, uno de ellos se metió, vio que era la arena de siempre e hizo sus cosas.
A las dos gatas les costó algo más de tiempo, sobre todo a una de ellas y es curioso, pero los dos más valientes ya no lo usan tanto y la recelosa lo ha terminado adoptando como el arenero de preferencia.
Como te contaba, lo tenemos puesto en modo manual, pero con una configuración que permite que, cada vez que activamos la limpieza, al mismo tiempo purifique el aire. Lo que hace es absorber parte del polvo que se genera y, aunque no lo atrapa del todo, sí que se nota que hace algo cuando está encendido.
Esa extracción la hace por la parte trasera, a través de un filtro que queda oculto para que, si rascan, no lo rompan. Por otro lado, el funcionamiento cuando está girando es muy silencioso (hace más ruido al estar el purificador de aire, pero si lo apagas es un ronroneo). Las ruedas y la rueda dentada que se encargan de esto hacen un buen trabajo.
Tema de olores: el tambor no huele porque la arena queda limpísima, pero el depósito no deja de ser algo por el que escapan los "aromas" cuando se juntan varias cacas.
El arenero tiene un depósito en el que puedes meter esencias (incluye una muestra) y la app te avisa cuando el líquido tiene un nivel bajo. Cuando no hay muchas cacas, hace bien su trabajo perfumando el conjunto, pero con un tercio de la bolsa llena... la cosa cambia.
El depósito es bastante grande para que puedas vaciar la arena del tambor sin problema y tirar la bolsa directamente, pero si crees que vas a poder aguantar ese depósito para que se llene sólo con heces, tengo que decirte que no podrás hacerlo. A no ser que tengas el arenero en una zona exterior o algo así.
Considero que una cámara algo más estanca habría estado de lujo para controlar ese tema de los olores, pero bueno, si lo vacías a tiempo, no tendrás problema.
La abertura del depósito es más ancha, realmente, que la que hay en el tambor | Foto: Xataka
Por otro lado, algo que sí me ha gustado mucho es lo bien nivelada que deja la arena y que no hay fugas. Si a tus gatos les gusta entrar a escarbar, en lugar de dar un giro completo de limpieza, puedes pulsar el botón de nivelado para que la arena vuelva a estar impecable.
De este modo, si por lo que sean entran y hacen un pis apuntando a las paredes, habrá menos posibilidades de que se filtre entre la pared y la tela a la parte interna del tambor.
De ocurrir, caería el pis directamente en la bolsa de residuos, por lo que tampoco habría tanto drama. En nuestra búsqueda, dimos con algunos que, por su diseño, presentaban pis entre juntas, lo que complica la limpieza y la higiene del dispositivo. Aquí no estaría este problema.
Pero creo que, más allá de lo comentado, lo que más nos ha gustado es el control del peso. Esto es una cosa ideal en nuestro caso porque una de las gatas tiene algunos problemillas de vejiga y la tenemos que tener muy monitorizada.
Algo que hemos visto durante estas semanas es que hay veces que confunde el tipo de excremento que han hecho. Es decir, a veces dice que ha hecho pis, pero realmente es caca. Al principio pensamos que era por peso del excremento, pero resulta que lo calcula en función del tiempo. Si el gato pasa de x minutos, el arenero considera que ha hecho caca. Si no, pues pis.
No es muy fiable en esto, pero al final te permite monitorizar quién ha entrado y, si necesitas alguna muestra de heces, pues tienes fácil identificar quién la ha hecho. Ahora bien, de todas las veces que lo han usado, al menos tres nos hemos dado cuenta de que no ha mandado notificación al móvil. Tampoco aparecen en el histórico, así que son tres entradas que se ha perdido.
Esa es la ranura del filtro de aire. Es un consumible que deberías cambiar cada cierto tiempo y se puede comprar el panel original... o parchear uno genérico | Foto: Xataka
No me preocupa por perderme ese dato, pero sí por si, por lo que sea, no registra que tiene un gato dentro y se pone a girar en un modo de limpieza automática. Ya digo que en las pruebas de seguridad que he hecho (y he repetido a lo largo de los días), me he quedado tranquilo, pero los fallos siempre son posibles.
Ahora bien, en caso de que falle el sistema y el tambor se ponga a girar, la única pieza peligrosa es la abertura por la que caen las heces. El gato tendría que estar unos segundos girando dentro sin haberse salido y, aún así, la velocidad es muy baja. Nunca se puede poner la mano en el fuego, pero considero que es complicado que ocurra un accidente.
Aquí te dejo un ciclo completo. Tres minutazos con sonido ambiente sin el purificador, para que veas lo que se escucha:
Pero esto del peso también es útil para, directamente, pesar al gato. Porque el nuestro tuvo cierto problema hepático que le hizo perder mucho peso en pocos días, y aunque lo solemos pesar manualmente, ahora tenemos la gráfica al entrar al arenero.
Hay una diferencia de unos 100 gramos entre la báscula y la báscula del arenero, pero al final lo importante es que se mantenga un peso estable lo peses donde lo peses.
Este gato es bastante grande y entra de lujo | Foto: Xataka
Por último, algo muy importante para nosotros es el tema de la seguridad. Mova dice que cuenta con un montón de sistemas para que el arenero no se ponga en marcha, pero hemos hecho algunas pruebas.
Por ejemplo, cuando el tambor está rotando, si un gato pasa por delante a unos 20 cm del arenero, se para. Si está rotando y tiro un objeto dentro del tambor, se para. Y si dejo algo dentro del tambor y le doy a limpiar, no inicia la limpieza al detectar que hay algo de peso que podría ser un gato.
Ya digo que esto me aporta bastante tranquilidad, aunque por el momento vamos a seguir con la limpieza manual incluso por nuestra comodidad (si estamos viendo una peli, no quiero una limpieza automática con el purificador de aire, que es lo que realmente hace ruido).
Tres puntos por los que te lo recomiendo (y tres a mejorar)
Al final, apostar por un arenero automático es una cuestión de confianza. Hay gente para todo, pero en mi caso, si quería uno era para que tuvieran arena aún más limpia esos dos días que, de vez en cuando, no estamos en casa.
Mi problema es que no me fiaba del todo en algunos casos y en los que sí, los de Petkit, por ejemplo, siempre había algún detalle de limpieza o tamaño de la "puerta" que no me convencía porque la veo pequeña, al menos para el tamaño de uno de mis gatos.
A la petarda esta le ha dado por tumbarse dentro. Hay bastante espacio para gatos muy grandes | Foto: Xataka
En general, la experiencia está siendo muy buena. Una vez se acostumbraron los tres, y en cuanto hicimos las pruebas de seguridad, lo cierto es que nos hemos despreocupado totalmente.
No es perfecto porque ya digo que hay tres ocasiones, al menos, en los que no ha detectado el uso, y una cámara estanca no le vendría mal al compartimento de heces, pero es innegable que la arena está mucho más limpia y tenemos más tranquilidad de cara a salir de casa un finde.
Lo más importante es que me ha quitado muchas dudas y el miedo a los areneros automáticos, pero tengo claro que, si mañana me mudo y adquiero otro, buscaría que fuera de este tipo: tipo tambor y con la puerta bien ancha para que entren, salgan sin problema y, además, para que no se sientan aprisionados.
✅ En la diana
- Mantenimiento facilísimo tanto de la arena como del depósito de heces.
- Monitorización de las heces del gato, pero también del peso para gatitos que tengan que estar más controlados.
- Poco ruido, gira muy lento para evitar accidentes y se para a la mínima que siente peso dentro o que algo se aproxima al arenero.
❌ A mejorar
- El depósito estanco jugaría a favor de controlar los olores porque vas a gastar muchas bolsas de basura.
- A veces, pocas, pero pasa, no registra la entrada de un gato.
- Aunque el purificador de aire atrapa mucho polvo, siempre hay parte que se escapa al ambiente.
MOVA MeowgicPod LR10 Prime, arenero Inteligente para Gatos con Cabina de 110 L, 15 días sin intervenir, Aire Fresco, se extrae con Solo Tirar, monitorización, Control Remoto con la App
Imágenes | Xataka
Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Mova. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.
En Xataka | Llevo tres meses probando el comedero y la fuente de Xiaomi. Esta es la review que harían mis gatos

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