Estamos ante la “Era de la Electricidad”. Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), la demanda global va a experimentar un crecimiento medio del 3,6% anual hasta 2030, unos 1.100 TWh más al año frente a los 750 TWh de los últimos 5 años. Entre las razones para este incremento significativo se encuentran una industria en pleno crecimiento y con más peso, la apuesta por la movilidad electrificada, el creciente uso del aire acondicionado frente a unas olas de calor cada vez más habituales y la irrupción de los centros de datos, gigantescos devoradores de electricidad.
Afortunadamente, y aunque aún queda mucho camino por recorrer, parece ser que ante esta factura eléctrica global las renovables no se están quedando atrás: por el contrario, están cogiendo impulso, escalando con fuerza hacia los puestos más altos entre las fuentes de generación de electricidad. Y, ojo, porque según los datos están a punto de superar al gas.
La energía global está cambiando. Según los datos que ha compartido en su Bluesky el científico e investigador climático Zeke Hausfather, este año las renovables no hidroeléctricas están muy cerca de rebasar al gas como fuente de generación de electricidad. En la gráfica que comparte (y de la que aclara que solo recoge datos sobre electricidad), se aprecia una subida bastante acusada de estos recursos verdes en los últimos tiempos, principalmente de la eólica y la solar, que llegan a equipararse al combustible fósil, solo superadas por el carbón.
Abril, un buen ejemplo. Aunque la previsión que comparte Hausfather comprende todo el año, lo cierto es que este pasado mes de abril la energía solar y la eólica ya generaron más electricidad que el gas a nivel mundial, con un 22% frente a un 20%. En otras palabras, la combinación de energía eólica y solar alcanzó un récord de 531 TWh de electricidad frente a los 477 TWh que produjo el gas.
Ese fue el primer mes completo de la última crisis energética asociada al conflicto en Oriente Medio, por lo que parece ser una vez más que las renovables llegan al rescate en aquellos momentos en los que hay más volatilidad en el mix energético.
Un crecimiento imparable. Como celebra Hausfather, estas cifras no hacen sino destacar el rápido crecimiento de estas fuentes energéticas en los últimos años. Y es que no hace tanto que el gas superaba con creces a las renovables: según recoge Climate Action, en el mes de abril de 2021, la generación eléctrica del gas se mantuvo en cifras muy parecidas a las de ahora con 476 TWh, mientras que las energías solar y eólica solo produjeron 245 TWh. Es decir, menos de la mitad.
¿Por qué es una buena noticia? Aunque se suele decir que el gas es uno de los recursos energéticos menos contaminantes y uno de los motores imprescindibles de la transición energética, lo cierto es que no deja de ser un combustible fósil. Sí, es más limpio que el carbón y que el petróleo y su combustión produce menos dióxido de carbono, pero su extracción no es inocua.
Durante la perforación de los pozos de gas, se pueden producir fugas masivas de metano, un gas de efecto invernadero 84 veces más potente que el dióxido de carbono durante los 20 años posteriores a su liberación. Además, las técnicas que se emplean para conseguir este recurso, como el fracking, tienen enormes riesgos para el agua, el suelo y los ecosistemas en los que se llevan a cabo.
Por último, el mercado del gas es altamente volátil y muy sensible a los cambios geopolíticos de los que, como hemos visto en los últimos tiempos, vamos más que servidos. Además, el principal objetivo del Plan REPowerEU de la Unión Europea es poner fin a la dependencia que tenemos de los combustibles fósiles rusos “ahorrando energía, diversificando los suministros y acelerando la transición hacia una energía limpia”, por lo que, de cumplirse lo que pronostica Hausfather, estaríamos ante una muy buena nueva.
Imagen | Zeke Hausfather
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