Hemos estado usando a nuestras mascotas para aliviar nuestra ansiedad. Y ahora el estrés se lo están quedando ellas

Los animales son el mejor compañero del humano, pero esto no significa que tengamos que olvidar sus sentimientos

Mascotas
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
jose-a-lizana

José A. Lizana

Colaborador

Cuando se llega a casa después de un día agotador, los que tienen una mascota en casa la verdad es que esperan poder ser recibidos por su afecto incondicional, puesto que para muchos es la mejor terapia contra la ansiedad. Y es aquí donde, durante muchos años, hemos pensado que nuestros perros o gatos actúan como un escudo protector frente al caos exterior, pero la verdad es que estamos viendo que lo que de verdad ocurre es que absorben nuestro estrés, algo que, al igual que nos ocurre a nosotros, no es para nada bueno. 

Se transmite. Aquí son varios los estudios científicos publicados en los últimos años los que han comenzado a dibujar un panorama claro sobre lo que los etólogos denominan "contagio emocional interespecífico", haciendo que los animales sean auténticos espejos de nuestro estado mental. 

Uno de los estudios más importantes fue publicado en el año 2019 en Scientefic Reports y recogió diferentes medidas del estrés a largo plazo. Para hacerlo, los investigadores decidieron analizar la concentración de cortisol, que es la principal hormona del estrés, en el pelo de 58 perros y en el de sus respectivos dueños durante todo un año. 

Los resultados. Aquí se vio que los niveles de cortisol estaban sincronizados, haciendo que cuando el humano presentaba picos de cortisol, porque estaba bastante estresado, el perro también lo tuviera. De esta manera, los autores del estudio concluyeron que son los perros los que "reflejan"el nivel de estrés de sus humanos y no al revés. 

Además, las investigaciones recientes apuntan a que los perros son capaces de percibir cambios fisiológicos sutiles en nosotros, como los olores corporales asociados al estrés humano, respondiendo a ellos con mayor ansiedad o adoptando posturas y conductas más pesimistas. Y esto es algo que muestra cómo son verdaderos espejos de lo que nos ocurre a nosotros. 

Los problemas del trabajo. Si pensábamos que el teletrabajo o el hecho de estar dándole vueltas a un problema de trabajo solo nos afecta a los humanos, la verdad es que estamos muy equivocados. Esto es lo que nos dice la ciencia en diferentes artículos que apuntan a que la rumiación laboral, que es el hábito de estar dándole vueltas al mismo tema durante nuestro tiempo libre, se cobra un peaje directo sobre nuestras mascotas, al asociarse a aumentos significativos de estrés en los perros. 

Y esto se explica porque, aunque estamos físicamente al lado de nuestras mascotas, el hecho de estar pensando en un tema que nos obsesiona y nos preocupa provoca que no hagamos una buena interacción con nuestra mascota para que se sientan completamente seguras. Y esto lógicamente se manifiesta con un sufrimiento mental. 

¿Cómo lo sabemos? El estrés de los animales a veces lo asociamos únicamente a cuando tienen que hacer una visita al veterinario o cuando hay un gran estruendo, como cuando se tira un petardo, pero la realidad es diferente. Aquí los animales, cuando viven en un entorno inestable, como por ejemplo con muchos ruidos, conflictos o con muchas horas de soledad, se detona una serie de cambios que a menudo los dueños malinterpretan como "mal comportamiento". 

Pero aquí el estrés en los animales se puede manifestar con una inquietud constante, la tendencia a esconderse, un apego excesivo, el hecho de no parar de ladrar, conductas destructivas de muebles y mucho más. Es por ello que ante un comportamiento inusual hay que comenzar a analizar la situación que se vive en casa, puesto que puede verse contagiado, como ocurre con los niños más pequeños que también sienten el estrés que hay en casa. 

Imágenes | lookstudio en Freepik

En Xataka | Hemos atiborrado a los monos de Gibraltar de Doritos. Su solución ha sido comer tierra como si fuera omeprazol

Inicio