Netflix acaba de confirmar una nueva subida de precios en España. Cuando en 2022 la plataforma presentó el plan con anuncios, lo hizo como la opción económica para quien no quería pagar la tarifa completa. Cuatro años después, como recalcaba Antonio Ortiz en X, ese plan con publicidad cuesta más de lo que llegó a costar el antiguo plan básico sin ningún tipo de anuncio, que fue eliminado en 2023.
Los nuevos precios. La subida afecta a las tres tarifas disponibles en España. Así es como quedan:
- Plan Estándar con anuncios: Pasa de 6,99 a 8,99 euros al mes, un incremento de dos euros o cerca del 29%.
- Plan Estándar sin anuncios: Sube de 13,99 a 14,99 euros.
- Plan Premium: Acceso a cuatro pantallas simultáneas, resolución 4K y sin anuncios, escala de 19,99 a 21,99 euros, superando por primera vez la barrera de los 20 euros mensuales.
Se trata de la segunda subida de precios en menos de dos años, ya que en el octubre de 2024 la compañía aumentó sus tarifas en España. Los nuevos precios están ya activos para nuevos usuarios y se aplicarán a los actuales en el siguiente ciclo de facturación.
Diez años revisando al alza. Netflix llegó a España en octubre de 2015. Desde entonces, la evolución de sus tarifas describe una trayectoria sin excepciones. En 2017 subió un euro el plan Estándar y dos el Premium. El mismo patrón se repitió en 2019 y en 2021. En 2022 introdujo el plan con anuncios a 5,49 euros, y en 2023 eliminó el plan básico de 7,99 euros para empujar hacia esa opción publicitaria. Ya en 2021 hablábamos de cómo el plan Premium había subido un 50% en cuatro años. No ha dejado de hacerlo: en la actualidad cuesta 21,99 euros, en 2017 11,99. Casi el doble en nueve años.
La paradoja de la tarifa barata. Como decimos, cuando el plan con anuncios llegó a España lo hizo a 5,49 euros al mes. Posteriormente pasó a 6,99 euros y ahora se sitúa en 8,99 euros, lo que supone un aumento conjunto de alrededor del 64% desde su lanzamiento. Es decir, la opción más barata de Netflix se ha puesto por encima de lo que llegó a costar el antiguo plan Básico sin anuncios, que se mantuvo en 7,99 euros hasta su eliminación definitiva. Dicho de otro modo: quien hoy quiere pagar lo mínimo posible en Netflix acepta publicidad y paga más de lo que pagaba hace dos años quien tenía una suscripción completamente libre de anuncios.
Por qué. La compañía suele justificar estas revisiones como necesarias para sostener la inversión en contenido. Netflix prevé destinar unos 20.000 millones de dólares a ese aspecto en 2026, un 10% más que en 2025. Pero hay una razón clarísima para que estas subidas lleguen con cadencia fija y casi bianual: Netflix lleva más de 325 millones de suscriptores globales y las subidas anteriores no han provocado caídas significativas en su base de usuarios. Llevado a lo práctico: el plan con anuncios acumula más de 190 millones de usuarios activos mensuales y representa el 55% de las nuevas altas en mercados con publicidad habilitada, según los propios datos de la compañía. Es el segmento que más ha crecido, y también el que sufre el mayor incremento porcentual en esta última ronda.
¿El fin de las subidas? A principios de este mismo mes, una sentencia judicial en Italia podría marcar un antes y un después en la relación entre la plataforma y los reguladores del continente. Un tribunal de Roma dictaminó que las subidas de precios aplicadas por Netflix en Italia entre 2017 y 2024 son ilegales según el código nacional de consumo que exige justificar de forma específica y anticipada cualquier modificación de precio. Los suscriptores Premium activos desde 2017 podrían recibir reembolsos de hasta 500 euros y los del plan Estándar, alrededor de 250. Netflix tiene 90 días para notificar a todos los afectados mediante su web y medios nacionales, bajo pena de 700 euros diarios por demora.
La decisión de los jueces es un buen golpe para las finanzas de Netflix, que va a recurrir el fallo, y que podría afectar a los más de 5,4 millones de suscriptores de la plataforma en Italia. La factura potencial para la plataforma podría superar los 2.000 millones de euros. La puerta a litigios similares en otros países europeos queda abiera, aunque la trasposición de la Directiva europea 93/13/CEE en la que se basa la decisión del tribunal italiano varía entre legislaciones. En España, por ahora, se puede aplicar pero no se ha llegado aún a una resolución judicial comparable, aunque FACUA ha presentado una denuncia ante el Ministerio de Consumo que también podría acabar con la plataforma en los tribunales.
Ver 4 comentarios