Virgin Hyperloop iba a revolucionar el tren de pasajeros. Tras cien despidos, se reorientará a las mercancías

Virgin Hyperloop iba a revolucionar el tren de pasajeros. Tras cien despidos, se reorientará a las mercancías
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La apuesta era arriesgada y, finalmente, ha salido regular. Virgin Hyperloop, la empresa que quería revolucionar el transporte de pasajeros por tierra con un tren de tubos a baja presión que circularía a más de 1.000 kilómetros por hora, ha despedido a la mitad de su plantilla y va a reorientar el negocio al transporte de mercancías, según informa el Financial Times. El proyecto ya había retrasado su puesta en marcha en varias ocasiones y el cambio de orientación parece responder a una mayor facilidad y menor coste para empezar a operar.

Qué es. El hyperloop es un tipo de transporte terrestre que se basa en una red de tubos casi al vacío por los que circulan grandes cápsulas, que hacen las veces de vagones, a gran velocidad. El sistema usa tecnologías de levitación y propulsión magnética que, sumadas a una casi nula resistencia aerodinámica, harán que estas cápsulas alcancen los 1.080 kilómetros por hora, según datos Virgin. Esto les permitirá conectar ciudades como Los Ángeles y San Francisco, a 560 kilómetros de distancia, en apenas 35 minutos.

Idea resucitada por Elon Musk. La idea del transporte terrestre por tubos a gran velocidad tiene más de 100 años y, de hecho, ha aparecido en varias obras de ciencia ficción en el último siglo. Sin embargo, el actual impulso de la tecnología hyperloop, que está siendo desarrollada por varias empresas, parte de un proyecto en el que se embarcó Elon Musk en 2013 para tratar de convertirla en realidad.

Virgin cogió el testigo de Musk y ha sido una de las empresas que más en serio ha apostado por el hyperloop, con importantes innovaciones e hitos de relevancia en la última década, como realizar con éxito el primer viaje de prueba con pasajeros en 2021.

Los problemas. Sin embargo, a pesar de lograr importantes avances y posicionarse como uno de los principales actores del sector, ha tenido que retrasar en varias ocasiones los plazos que había establecido para la puesta en funcionamiento del sistema de transporte. Así, en 2017 sus directivos aseguraron que Virgin Hyperloop estaría funcionando para 2020. Cuando llegó ese año, rectificaron y dijeron que comenzaría a circular en 2021. A día de hoy, ya en 2022, todavía no han empezado a operar.

Según The Verge, el cambio de rumbo de la compañía hacia el transporte de mercancías, al que han acompañado 111 despidos, responde más a problemas regulatorios y de seguridad que a tecnológicos. Así, la empresa se habría encontrado con múltiples trabas para cumplir con las normas y las medidas de seguridad para el transporte de pasajeros, por lo que habrían decidido probar primero con el traslado de bienes. Y para ese golpe de timón que no previeron al empezar el proyecto han tenido que recortar gastos.

Una oportunidad en la cadena de suministros. A pesar de todos los problemas citados, desde Virgin Hyperloop aseguran que este cambio de rumbo se debe a la oportunidad que han visto en la actual crisis de la cadena de suministros. Los estadounidenses consideran que, a medio plazo, la velocidad de su sistema puede ser una buena solución para acabar con la escasez de determinados productos provocada por la ralentización del transporte de mercancías.

El proyecto que pudo ser malagueño. En 2018, Virgin Hyperloop anunció que construiría un centro de desarrollo en Antequera, Málaga, tras firmar un acuerdo con el Ministerio de Fomento a través de Adif. Estas instalaciones se iban a destinar a la fabricación de los prototipos comerciales del proyecto.

Sin embargo, aquello quedó en suspenso en 2020 cuando Virgin paralizó la construcción del centro de desarrollo por, según dijeron, no recibir las ayudas públicas por valor de 126 millones de euros que les habían prometido si elegían Antequera para ubicarlo. Desde entonces no ha habido más novedades al respecto.

Otros proyectos. Además de Virgin Hyperloop, hay varias compañías más desarrollando esta tecnología, entre ellas tres de Elon Musk, que exploran por separado los diversos componentes necesarios para dar vida a este transporte terrestre de alta velocidad. Así, Tesla está construyendo prototipos de cápsulas, SpaceX las está probando y The Boring Company (dedicada a excavar túneles) está trabajando en la construcción de los tubos por los que circularían.

Otras son Hyperloop Transportation Technologies (con participación de Talgo o Nvidia), TransPodo la española Zeleros, entre otras.

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