Europa se ha empeñado en digitalizar nuestra identidad y la primera pieza del puzzle la pone España: el carnet de conducir

  • Como parte del plan para digitalizar nuestra documentación, varios países europeos comienzan con el carnet de conducir

  • En España llevamos ya años con él, pero todavía queda recorrido

Europa
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Antonio Vallejo

Editor

Europa quiere reunir toda tu documentación en el móvil. Carnés, historial médico, títulos académicos, tarjeta bancaria. Un único monedero digital para cualquier gestión en cada uno de los países miembros. Desde Bruselas quieren estandarizar el uso de su aplicación digital para todos y el primer documento que va a cruzar fronteras de forma oficial será el carnet de conducir. Algo que en España, precisamente, no nos pilla de sorpresa.

La Unión Europea aprobó en mayo de 2024 el reglamento eIDAS 2.0, la norma que obliga a todos los estados miembros a poner a disposición de sus ciudadanos una cartera de identidad digital antes de finales de 2026. El marco legal establece que cada país deberá tener disponible al menos una solución de monedero digital antes de que concluya ese año.

El objetivo a largo plazo es que para 2030, se espera que alrededor del 80% de los ciudadanos europeos utilicen el monedero de identidad digital.

Pero ¿qué es exactamente este monedero? Denominado EUDI Wallet, en la práctica, se trata de una aplicación que tendremos que instalar en el teléfono y donde el ciudadano puede almacenar y compartir sus credenciales: desde el DNI hasta el pasaporte, carnet de conducir, recetas médicas o títulos universitarios. La idea es que podamos hacerlo en cualquier país de la UE y sin necesidad de crearse cuentas adicionales ni depender de plataformas privadas.

El carnet de conducir, la primera pieza

Eudi Wallet

De todos los documentos que cabrán en este monedero europeo, el permiso de conducción es el primero en moverse. Al final se trata de un documento que usan decenas de millones de personas a diario, que ya está digitalizado en varios países y que tiene una aplicación práctica inmediata, más allá de poder identificarnos.

Varios países han anunciado que lanzarán su versión del EUDI Wallet con funcionalidades limitadas, entre ellas el permiso de conducción digital para uso en controles presenciales. La idea es ir ampliando el sistema por capas: empezar por lo que ya funciona, y construir sobre eso.

Desde Biometric Update señalan que la interoperabilidad del monedero entre países distintos es el desafío técnico más complejo, ya que requiere una estandarización constante y pruebas cruzadas entre sistemas nacionales.

Sorprendentemente, España toma la delantera

Mientras buena parte de Europa aún estudia cómo articular su solución, España ya tiene en marcha miDGT, la app de la Dirección General de Tráfico que lleva operativa desde 2020. España fue el primer país de la UE en poner en marcha un carnet digital, y hoy la aplicación sirve a seis millones de usuarios con 14 gestiones distintas sin necesidad de acudir a ninguna jefatura de tráfico.

midgt

El permiso de conducción digital de miDGT tiene plena validez jurídica ante cualquier autoridad dentro del territorio nacional. Si ya lo usas, te habrás dado cuenta que el carnet incorpora un código QR dinámico que cambia cada pocos minutos para evitar suplantaciones y permite comprobar en tiempo real que los datos están actualizados.

La principal limitación es que el permiso digital de miDGT sólo tiene validez en España. Si se viaja al extranjero, sigue siendo obligatorio llevar el carnet físico, porque los demás países aún no reconocen oficialmente este formato digital. Y eso es precisamente lo que el EUDI Wallet viene a resolver.

Midni

Además de miDGT, el ecosistema digital de España va más allá. Aquí contamos también con la app de Mi Carpeta Ciudadana, que nos sirve para centralizar en un único punto multitud de gestiones con la administración pública. Y por otro lado, desde hace relativamente poco también contamos con la app de MIDNI, que sencillamente se trata de una versión digital de nuestro documento de identidad para que podamos mostrarlo directamente desde el móvil.

Alemania acelera desde atrás

Cada estado miembro se encuentra en un punto de partida bien distinto. En el caso de Alemania, su gobierno aprobó en noviembre de 2025 una reforma legislativa que sienta las bases del permiso de conducción digital, y el Bundestag ratificó el proyecto de ley justo el mes pasado. Para el país, el objetivo es tener disponible el carnet digital nacional antes de que acabe 2026.

Así pues, en Alemania los conductores ya pueden llevar el permiso de circulación del vehículo en formato digital. Lo hacen a través de la app i-Kfz, desarrollada por la Imprenta Federal alemana y el Organismo Federal de Tráfico. El carnet de conducir propiamente dicho se integra en esa misma aplicación.

Empezará siendo voluntario

Uno de los aspectos más relevantes del diseño del EUDI Wallet es que su uso es voluntario. En principio nadie está obligado a tenerlo. Pero la historia se repite, y viendo lo que ya hemos vivido con las grandes transiciones digitales (la banca online, pagos contactless, pedir cita por internet…), posiblemente sea el primer paso para que algo que empieza como algo opcional acabe siendo la norma y quien no lo use en las próximas décadas tiene el riesgo de quedarse en desventaja para determinados trámites. En México tienen un lío parecido, aunque allí están pasando por un problema más gordo que involucra varios frentes.

Por otro lado, cabe destacar que el sistema también incorpora medidas de seguridad y de privacidad bastante completas. Un ejemplo: si alguien necesita demostrar que es mayor de edad para comprar alcohol, el monedero podría confirmar únicamente ese dato sin revelar nombre, domicilio ni ningún otro dato personal, algo que en informática se conoce como Zero-Knowledge (una arquitectura para verificar un dato sin revelar otros más sensibles). Mal asunto para el menor de edad que quiera comprar alcohol, pero una vuelta al ‘disculpe señor, ¿podría usted comprarme cerveza?’

El reglamento establece que los ciudadanos tendrán control total sobre qué datos comparten con terceros, y que los monederos deberán publicar su código bajo licencia de código abierto para garantizar transparencia y auditorías independientes.

El panorama está verde en varios países

Con el plazo de diciembre de 2026 encima, la realidad es que no todos los países van a llegar al mismo tiempo ni con el mismo nivel de funcionalidad. Países Bajos, por ejemplo, ya ha señalado que probablemente no cumplirán el plazo, y varios estados miembros parten de infraestructuras de identidad digital todavía muy básicas. El despliegue real será gradual, desigual y con versiones iniciales más modestas.

Imagen de portada | Waldemar Brandt y José García

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