Si uno se pasea por los pasillos de la Universidad Técnica Estatal Bauman en Moscú, puede ver unos panfletos inquietantes. Esta institución ofrece matrícula gratuita y hasta 70.000 dólares anuales en compensación —el sueldo anual medio en Rusia ronda los 17.000— si los alumnos se presentan voluntariamente a filas para luchar en la guerra de Ucrania como pilotos de drones. Y para convencerles del todo, destacan, un argumento aún más potente: no pisarán el frente.
Rusia no necesita soldados, sino pilotos de drones. El perfil que busca el ejército ruso no es el del soldado tradicional, sino el del estudiante técnico que tenga experiencia con drones recreativos, además de aquellos con conocimientos de electrónica e ingeniería de radio. El país tiene aproximadamente dos millones de hombres estudiando en universidades, y tienen el objetivo de que una fracción se convierta en piloto de dron militar. Según la revista independiente Groza, Rusia quiere lograr reclutar a unos 78.000 estudiantes.
Se buscan gamersHay de hecho un perfil especial: se buscan jugadores de videojuegos con buenos reflejos. Es lógico: la guerra en Ucrania ha convertido el combate con drones en una disciplina militar crítica, y manejar estos vehículos requiere habilidades motoras y de percepción espacial que los gamers a menudo desarrollan de forma natural.
Teleguerra. La ventaja fundamental que destaca esta iniciativa es que los estudiantes reclutados como pilotos de drones no serán enviados al frente. En lugar de eso prometen que operarán desde posiciones relativamente protegidas, y no tendrán así que avanzar a pie, en moto o incluso a caballo contra las defensas ucranianas. Ese es el tipo de estrategia que tuvo que adoptar el ejército ruso, que abandonó los asaltos con vehículos blindados ante la efectividad de los drones enemigos.
Pero. Esa promesa ya tiene al menos un desmentido documentado. El servicio ruso de BBC News identificó a Valery Averin, de 23 años, como el primer estudiante reclutado bajo este programa cuya muerte ha sido confirmada. Su madre adoptiva, Oksana Afanasyeva, recibió la notificación el 6 de abril. En ella se le indicaba que había muerto por un ataque de mortero cerca de Lugansk. "El niño había estado entrenado con un dron durante tres meses", explicó Afanasyeva, "y ahora le estamos enviando al asalto, a la picadora de carne, a alguien que jamás había servido en el ejército".
El peligro está ahí. Aunque los pilotos de drones no suelen estar en primera línea, eso no significa que estén fuera de peligro. El comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania ya lo aclaró en una entrevista reciente. La vigilancia constante y la amenaza de contraataques con drones o artillería ha creado una "zona de muerte" que se extiende hasta 25 km a ambos lados del frente, y los operadores de drones trabajan en ese radio.
Si no eres buen piloto, al frente. Además, un bloguero militar pro-ruso ya desencadenó una investigación en septiembre de 2024: denunció que algunos comandantes habían disuelto una unidad especializada de drones para enviar a sus operadores a un asalto frontal en el que murieron. Groza desvela que en el contrato hay un anexo: los mandos pueden reasignar a esos universitarios reclutados si ven que no cumplen los requisitos del programa.
Demasiadas bajas iniciales. Rusia está copiando el modelo de Ucrania, que en junio de 2024 creó la citada Fuerza de Sistemas no Tripulados, la primera sección militar dedicada exclusivamente a pilotar drones. La pregunta es si esta iniciativa no habrá llegado demasiado tarde: Rusia ha perdido aproximadamente 1,3 millones de soldados como bajas (muertos, heridos, desaparecidos o capturados) desde el inicio de la invasión según un funcionario de la OTAN. En comparación, las bajas ucranianas se sitúan entre 500.000 y 600.000 en el mismo periodo.
Mucha demanda, pero poca oferta de perfiles técnicos. La tasa de reclutamiento ha caído por debajo de la tasa de reposición poor primera vez desde el inicio de la guerra. Muchos posibles perfiles técnicos emigraron al iniciarse el conflicto: un estudio desveló que el 24% de los mejores desarrolladores software activos en Github lo habían hecho.
Nadie se quiere apuntar. En NBC News un estudiante identificado como Andrey indicó que "Nadie quiere apuntarse. A nadie le interesa". Tras la charla que ofreció un militar en un evento, Andrey dijo que "Fue irritante porque daba la sensación de que forzaban a ello". Las universidades ofrecen no ya matrículas gratuitas, sino exenciones fiscales, condonación de préstamos o parcelas de terreno.
A Rusia le crecen los enanos. Este programa de reculutamiento es también una respuesta al estancamiento de la ofensiva rusa de primavera y verano de 2026 contra el llamado "Cinturón Fortaleza" ucraniano. Los ataques de drones ucranianos de medio alcance, más allá de 20 km, están devastando las líneas de suministro rusas al atacar depósitos de munición o convoyes de combustible. Además, SpaceX cortó el acceso de las fuerzas rusas a los terminales Starlink.
Imagen | ArmyInform
Ver 0 comentarios