El ramen se ha convertido en el plato nacional por antonomasia de Japón. El pequeño detalle es que no es suyo

  • Los cocineros chinos llevaron su técnica de fideos largos a Japón tras la Restauración Meiji

  • El ramen ahora es popular en todo el mundo, pero en Japón no está pasando un buen momento

Ramen
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Alejandro Alcolea

Editor - Tech
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Alejandro Alcolea

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De manera instintiva, asociamos muchos países a su gastronomía. Los nachos mexicanos, paella española, los crepes franceses, la pasta italiana y otros ejemplos están expuestos a la perfección en este mapa. Y hablar de comida japonesa es hablar de sushi y de ramen. Son sus dos platos más icónicos y tienen algo en común: no son japoneses. Al menos, como suele pasar con la gastronomía, en origen.

Lo curioso es que los dos son de origen chino y el ramen, tan típico con su carne de cerdo, tiene un origen muy particular: chinos musulmanes.

Algo mágico de la gastronomía es que un plato puede tener un origen, pero con el paso del tiempo se transforma, dando como resultado otro totalmente distinto (el sushi) o una versión refinada del mismo.

Hay numerosos ejemplos como la pizza argentina (más gruesa y con muchísimo queso), las arepas (que empezaron a llevar cerdo tras la llegada de los españoles) o los numerosos ejemplos de fusión como la cocina nikkei o la criolla. Con el ramen pasó algo similar.

Menos japonés de lo que pudiéramos pensar

Su nombre deriva del chino ‘lamiàn’, que es algo así como “fideos estirados a mano”. En la antigua China se elaboraban con harina de trigo y, desde hace unos mil años, los artesanos estibaban la masa con las manos hasta obtener fideos largos y muy finos. Una variedad célebre es la Lanzhou, elaborada por los Hui, una minoría musulmana en China que lleva preparando esos fideos desde el siglo VII con carne de ternera o cordero, y no de cerdo, debido a cuestiones religiosas.

Dalian Liaoning China Noodlemaker 01 Maestro de lamian estirando los fideos

Cuenta la leyenda que Zhu Zhiyu, un erudito chino que se exilió en Japón tras la caída de la dinastía Ming en el siglo XVII, preparó estos fideos en caldo para un señor feudal japonés llamado Tokugawa Mitsukuni y, desde entonces, el ramen se “quedó” en Japón.

Una buena historia, pero los primeros hechos documentados ocurrieron en algún momento entre el siglo XIX y el XX, durante la era Meiji. Fue entonces cuando los japoneses abrieron sus puertas al mundo, y es lo que permitió que los inmigrantes chinos desembarcaran en puertos como el de Yokohama. Empezaron a abrir puestos de comida y los ‘chuka soba’, como los llamaban, se hicieron populares.

Rairaiken Se dice que Rairaiken es el primer restaurante de ramen, en 1910, anunciando "soba china"

Básicamente, se trataba de un plato sencillo y con pocos ingredientes. Fideos chinos cocidos en caldo, cerdo, brotes de bambú y un huevo duro. Poco más. Fue calando poco a poco en la gastronomía japonesa, adaptándose a sus gustos y variando ingredientes (como la salsa de soja), pero se mantuvo como un plato humilde. Es ramen jugó un papel fundamental tras la Segunda Guerra Mundial.

Beefmamijf Lamian de ternera al estilo tradicional chino
Soy Ramen Y ramen con caldo de soja

En las ciudades devastadas por el conflicto, se convirtió en un plato muy recurrido debido a que era fácil de preparar y, sobre todo, a que había abundancia de trigo enviado por Estados Unidos, lo que permitió abaratar la producción de los fideos. Fue en los 50 cuando la popularidad del ramen entre los japoneses empezó a explotar.

La revolución instantánea

Aunque sencillo, seguía requiriendo tiempo y esa elaboración de los fideos era un aspecto que podía intimidar. En 1958, sin embargo, ocurrió algo que encumbró el ramen de una comida más a LA comida por excelencia de la sociedad japonesa. Momofuku Ando fue el presidente de Nissin Foods, y el nombre comercial ‘Yakisoba’ te suena, es gracias a su influencia.

Laboratory Of Momofuku 3 El 'laboratorio' de Momofuku

Fundó la empresa en 1948, pero fue en 1958 cuando lanzó ‘Chicken Ramen’, o lo que es lo mismo: ramen instantáneo. Básicamente, tiró de ingenio: si freír un alimento lo deshidrataba, añadir agua caliente, volvería a hidratarlo. Su ramen instantáneo con sabor a pollo era más caro que el ramen elaborado con fideos frescos, pero era realmente práctico para personas que no tenían tiempo.

Chicken Noodle 1950 S Una bolsa de ramen deshidratado de los 50

Y fue durante la época del ‘milagro japonés', cuando Nissin se hizo de oro. En 1971, la compañía lanzó la versión en vaso, el ‘Cup Noodles’ que tanto vemos actualmente en los estantes de cualquier supermercado y que implicó la popularización global del ramen instantáneo.

Hoy existen numerosas versiones del ramen, y sea en sus versiones más económicas, en el que podamos preparar en casa o en el ramen más caro de algunos restaurantes, lo asociamos directamente a Japón. Es algo hasta cultural que hemos visto en decenas de animes, siendo 'Naruto', posiblemente, el mejor embajador del ramen fuera de las fronteras japonesas.

Cup Noodles 2

Y, aunque es muy diferente al lamiàn de Lanzhou con carne de res, también es un ejemplo perfecto de cómo un plato puede mantenerse vivo durante más de mil años gracias a la tradición, la mezcla cultural y, si tiene suerte, a convertirse en el icono gastronómico de un país. Tienes las tazas de ramen hasta en Amazon.

Ahora bien, ese plato icónico está en problemas. Japón está sufriendo un récord en la quiebra de locales de ramen debido a lo que llaman "la barrera de los 1.000 yenes". Aunque en algunos locales occidentales nos intenten colar el ramen como algo lujoso, en Japón sigue siendo un plato asequible, humilde, para estudiantes y trabajadores en su pausa de medio día.

El problema es que los ingredientes están subiendo de precio y los locales de ramen ven cómo la hoja de gastos aumenta debido a inflación y otros condicionantes, y el precio sólo puede subir hasta cierto punto porque, si no, el público objetivo dejará de consumirlo y se lanzará a por otros platos.

Eso sí, ese lamiàn ‘al estilo’ Lanzhou tradicional se sigue preparando y es habitual entre los restaurantes Hui, por lo que siguen sin llevar cerdo.

Imágenes | Mae Mu, Uwe Aranas,  Mr.ちゅらさん

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