La Copa del Mundo es un espectáculo universal, pero sus precios durante el torneo que se celebrará este verano en Norteamérica (Estados Unidos, México y Canadá) no estarán precisamente al alcance de todos los bolsillos. Sobre todo si quieres disfrutar de la final, que se disputará el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Y no solo porque sus entradas se vendan a precios desorbitados. La operadora del transporte público de la región ha desvelado que los billetes de ida y vuelta entre Manhattan y el MetLife llegarán a costar 150 dólares.
Esa decisión ya ha generado una intensa polémica.
¿Qué ha pasado? Que la celebración del Mundial en EEUU se está viendo empañada por el enorme coste que acarreará para los aficionados. Hasta ahora sabíamos que los privilegiados que quieran seguir los partidos directamente en los estadios deberán abonar sumas estratosféricas por las entradas, sobre todo si hablamos de la final que se disputará a finales de julio en el MetLife Stadium.
Eso era relativamente previsible. Ahora sabemos algo más: incluso los billetes para acudir al estadio en transporte público se cotizarán a precio de oro.
¿Tan caros son? Sí. Hace una semana The New York Times ya avanzó que los billetes de ida y vuelta al MetLife desde la estación Pennsylvania de Nueva York costarían más de 100 dólares, aunque la operadora el transporte público, New York Transit (NJT) se resistía a confirmar el dato. El misterio ha durado poco. El viernes, al anunciar el plan de movilidad para la Copa del Mundo, la compañía reveló (casi de pasada) que la filtración del Times se había quedado corta.
"Los billetes de tren de ida y vuelta, no transferibles ni reembolsables, estarán a la venta de forma exclusiva para los titulares de entradas el 13 de mayo a través de NJ Transit por 150 dólares", avanza la operadora al informar de los servicios de transporte que conectarán el MetLife Stadium, rebautizado de forma temporal como New York New Jersey Stadium para ajustarse a la política de patrocinios de la FIFA. En el mismo comunicado NJT explica que los pasajes de ida y vuelta en bus (también intransferibles y no reembolsables) se venderán por 80 dólares.
¿Es más caro de lo normal? Mucho más. La cadena NBC News recordaba estos días que habitualmente un billete de ida y vuelta al MetLife Stadium cuesta 12,9 dólares, por lo que la tarifa que deberán abonar quienes quieran usar el tren el día de la final será 11 veces mayor de lo normal. El precio será muy superior así a lo que pagan los aficionados que viajan entre la estación de Penn (Nueva York) y el MetLife para disfrutar de los partidos de los Jets o Giants de la NFL.
Aunque el precio de los billetes de autobús también se cuadriplicará en Boston, donde se disputarán cuatro partidos, ha habido competiciones internacionales en las que los aficionados con entrada podían usar libremente el transporte público. En el caso de EEUU, The Wall Street Journal recuerda que el pacto original de 2018 entre las ciudades anfitrionas y la FIFA incluía transporte gratis, pero hace unos años el requisito se suavizó. Ahora los aficionado deberán abonar 150 dólares por un trayecto que se cubre en menos de media hora en coche.
¿Ha generado polémica? Sí. Por el importe en sí (150), pero también porque el plan de NJT no contempla tarifas reducidas, lo que significa que los niños y las personas mayores deberán abonar la misma cantidad que el resto. Es importante porque el MetLife Stadium acogerá en total ocho partidos del Mundial en los que se medirán las selecciones de Brasil, Francia, Alemania e Inglaterra (entre otras). Entre esos lances se incluye además el más significativo de todos: la final.
Quienes quieran pasar del tren o el bus e ir en coche al MetLife tampoco lo tendrán fácil. La celebración del Mundial recortará de forma considerable la disponibilidad de aparcamiento en el entorno, lo que explica entre otras cosas que se estén ofreciendo pases para estacionar en el parking de un centro comercial de la zona por 225 dólares, como ha desvelado NCB News.
¿Por qué sube tanto? Esa pregunta conecta directamente con el debate político que se ha desatado en Nueva Jersey en torno al Mundial, sus costes para las arcas públicas y el retorno que tendrá para la región. La gobernadora Mikie Sherrill (Partido Demócrata) asegura haber "heredado" un acuerdo por el que la FIFA "no aporta ni un dólar" para el transporte y advirtió que NJ Transit se verá obligada a desembolsar "una factura de 48 millones de dólares" para movilizar a las decenas de miles de aficionados que acudirán a ver los partidos.
El MetLife Stadium tiene capacidad para más de 80.000 espectadores y el mensaje de Sherrill, igual que el que NJT ha trasladado al New York Times es claro: "El coste de los ocho partidos no correará a cargo de nuestros usuarios habituales del transporte público". Es decir, la ida es que sean los aficionados (si no la propia FIFA) los que costeen el transporte que exija la competición.
La posición de Sherrill ha provocado tiranteces con la federación, que advierte del efecto "disuasorio" que tendrán las tarifas del tren y recuerda que el MetLife ha acogido otros macroeventos sin que los organizadores hayan tenido que pagar el transporte. Durante el debate se ha hablado también de los ingresos que recibirá la FIFA gracias al torneo y el retorno para los EEUU.
¿Es solo el transporte? Lo cierto es que no. La polémica del transporte se añade a otra que ya viene de atrás: la del precio de las entradas para disfrutar de los partidos del Mundial. Hace unas semanas la FIFA ya acaparó titulares porque los pases para la final se estaban vendiendo por hasta 10.990 dólares.
No solo son cifras astronómicas que amenazan con convertirse en "las más caras de la historia", como advierte la BBC. También superan con creces a las de hace unos meses. En marzo, después de que el presidente de la FIFA reconociese que los precios podrían "subir o bajar según la demanda", la OCU denunció el uso de "precios dinámicos". Las tarifas ya han puesto en guardia a Euroconsumers.
Imágenes | Víctor Araiza (Flickr) y Anthony Quintano (Flickr)
Ver 9 comentarios