7.000 dólares por ver un partido de fútbol: la FIFA ha convertido al Mundial en el evento más caro de la historia

De 6.730 a 10.990 dólares en seis meses: la entradas de la final del Mundial son el negocio más rentable de la FIFA

Mundial 2026
1 comentario Facebook Twitter Flipboard E-mail
john-tones

John Tones

Editor Senior - Entretenimiento
john-tones

John Tones

Editor Senior - Entretenimiento

Durante casi un siglo, a la FIFA no le ha importado vender entradas baratas: el dinero del fútbol estaba en la televisión. Pero como ha sucedido con la música, el cine y otros eventos culturales, la espectacularización está a la orden del día, y para el Mundial de 2026 el modelo de negocio se acerca más a Ticketmaster. Consecuencia directa: dos fiscales generales estadounidenses ya le han pedido explicaciones por vía judicial.

Récord pocho. El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá arranca este jueves convertido en el evento cultural más caro de la historia. La entrada más barata de la fase de grupos ha costado una media de 200 dólares y la más asequible de la final partió de 2.030. Ajustado por inflación, el precio dobla al de Qatar 2022 y cuadruplica al de Estados Unidos 1994. 

Por qué. El motivo es más que evidente: por primera vez la FIFA controla la venta de entradas de forma directa, sin delegarla en organizadores locales, y ha estrenado precios dinámicos. Entre octubre y abril encareció al menos una categoría en 95 de los 104 partidos, con una subida media del 35%. La entrada de Categoría 1 para la final pasó de 6.730 a 10.990 dólares.

Otras lindezas. Otra de las novedades este año que no está cayendo nada bien entre los aficionados es que el comprador tampoco elige asiento. Paga una categoría que corresponde a una zona del estadio y la FIFA le asigna fila y butaca meses después. Por ejemplo, en abril muchos aficionados que habían pagado Categoría 1 descubrieron que sus localidades estaban en zonas antes marcadas como Categoría 2, porque la FIFA había modificado los mapas y reservado los mejores asientos para una nueva "Front Category 1". Más cara, por supuesto.

⌛️ SORTEO ACTIVO EN XATAKA XTRA
Esta Nintendo Switch 2 podría ser tuya
Gana una Nintendo Switch 2 con Xataka Xtra
Suscríbete por solo 2€/mes hasta el 19 de junio y entra en el sorteo
Suscríbete a Xtra

La ley. Las fiscalías generales de Nueva York y Nueva Jersey han citado judicialmente a la FIFA para investigar sus prácticas de venta; la de Nueva Jersey acusa al organismo de convertir la compra en un laberinto de "falsa escasez". California ya había enviado antes su propia carta de requerimiento. La justicia acusa a la FIFA de montar su propio mercado secundario sin tope de precios en Estados Unidos y Canadá: tal y como explica su propia página de soporte, cobra una comisión del 15% al vendedor y otro 15% al comprador. Solo en México limita la reventa al precio original, y por exigencia legal. En esa plataforma ha habido entradas para la final listadas por más de dos millones de dólares.

La opacidad hace el resto. La FIFA casi nunca ha informado de cuántas entradas quedaban por partido o por fase, y antes de publicar precio alguno vendió decenas de miles de tokens "Right to Buy" a través de su plataforma de coleccionables cripto: cientos de dólares por el derecho a comprar una entrada cuyo coste definitivo no se conocía hasta mucho más tarde. 

Más opacidad: en febrero, el presidente de la FIFA Gianni Infantino afirmó que todos los partidos estaban agotados. Su propia organización tuvo que corregirle, y en abril reconoció que se habían vendido unos cinco de los 6,7 millones de entradas previstas y que el resto se retenía para una "venta continua". Distintos expertos en ticketing identifican esa retención como una táctica clásica para fabricar sensación de demanda. Aunque no está claro si la jugada ha dado los resultados que se esperaban: el estreno de Estados Unidos contra Paraguay acumulaba unas 10.000 entradas listadas en plataformas de reventa, muchas por debajo del precio original. 

Las cuentas salen. Vaya si salen: en Qatar 2022 la taquilla aportó unos 950 millones de dólares; para 2026 la FIFA presupuesta hasta 3.000 millones por entradas y paquetes VIP (entrada premium más experiencia). El organismo prevé ingresar 8.900 millones con el torneo dentro de un ciclo cuatrienal de 13.000 (que es como la FIFA organiza sus cuentas) en los cálculos más optimistas. Hay quien considera que ese cálculo incluso se queda corto: un análisis académico proyecta que solo taquilla y experiencias VIP superarán los 7.400 millones, y a eso se sumarían derechos de TV, patrocinios y otros ingresos.

Un pero. The Economist apunta, sin embargo, a un problema muy específico de este año: el público en los campos es parte del producto televisivo que la FIFA vende en todo el mundo por más de 4.000 millones de dólares. Hay que recordar que en el Mundial de Clubes hubo que recolocar espectadores frente a las cámaras en partidos medio vacíos para mantener las apariencias. Todo ello subraya la idea de que la FIFA está a dos aguas entre un par de negocios en los que quiere ser el líder: exprimir al espectador presencial y proteger la imagen del espectáculo que ve el resto del planeta. Por ahora los ojos con el símbolo del dólar están mirando atentamente al primero.

En Xataka | Cómo configurar tu Smart TV para ver el Mundial 2026 de la mejor manera posible


Inicio