"Mierdificación" no es un término que me entusiasme, pero creo que refleja muy bien lo que está pasando con tantos y tantos servicios. Se trata del hecho de lanzar algo (puede ser una app de vídeo por streaming) a un precio muy atractivo y, cuando tienes una gran base de usuarios, ir subiendo el precio poco a poco, ir quitando opciones y contenidos, meter publicidad en uno de los planes y terminar metiéndola en todas. No hay que pensar en Disney+, que es la última que lo ha hecho, sino en prácticamente cualquier servicio o software. Hasta en los frigoríficos si hace falta.
En definitiva, la mierdificación es empeorar deliberadamente la experiencia para exprimir todo lo posible a un usuario que puede irse a otro servicio, pero con el problema de que ese servicio probablemente ofrezca exactamente las mismas condiciones. Y, hablando de la mierdificación, Xbox y los videojuegos también tienen algo que decir.
Porque lo último es una patente de Microsoft para un sistema de anuncios que, directamente, salten durante nuestra partida, convirtiendo la sesión de juego en algo que esperaríamos de juegos "gratis" de móviles. Y lo peor es que es algo que tiene todo el sentido en un panorama de consolas carísimas en las que tanto Sony como Microsoft tienen una única tarea: exprimir más al usuario que ya tienen.
Anuncios por tiempo de juego
Antes de nada, vamos con la patente de Microsoft. Se trata de una solicitud titulada 'Contextually Aware Management of Interactive Software Application Access', un nombre complejo para un documento que describe un modelo con publicidad basado en bloques de tiempo de juego que podemos ampliar a medida que veamos anuncios.
Consistiría en un sistema por el que los jugadores tendríamos ciertos 'créditos' que dan acceso al juego durante un periodo fijo o hasta llegar a cierto punto. Cuando el tiempo se agota o llegamos a ese momento fijado, el sistema buscaría una pausa natural que no corte la acción y nos colaría un anuncio. Ver ese anuncio otorgaría otro crédito para seguir jugando.
¿De cuánto tiempo estamos hablando? De créditos de 15, 30 minutos o una hora, pero como apunta, también se podría medir el acceso mediante el progreso. Por ejemplo, en un juego de acción, llegar a cierto jefe se consideraría un punto de control para meter un anuncio. En un plataformas con niveles, x niveles completados darían paso a un anuncio.
Dentro de la patente se especifica que el sistema contaría con un detector de eventos para que no pase lo que en Netflix o Amazon cuando vemos un contenido y que no nos corte la acción justo en una cinemática o en un combate, sino en un momento menos molesto.
Y sobre los juegos, hace unos meses se empezó a especular con modelos de Game Pass gratuitos a cambio de ver anuncios, pero en la patente se expone que el sistema está pensado tanto para juegos instalados localmente como por streaming en cualquiera de las plataformas en las que funcione ese juego de Xbox.
De momento, es sólo una patente y, como siempre decimos cuando hablamos de patentes, no implica que se vayan a aplicar mañana mismo. De hecho, puede que nunca entren en vigor porque hay veces que las empresas patentan cosas simplemente para que otro no pueda hacerlo. Sin embargo, en esta ocasión la cosa parece un poco diferente.
Se acabó la pesca de arrastre: toca exprimir al usuario
Porque, aunque no haya garantía de que Microsoft convierta la idea en una función, cuando el río suena... agua lleva. Ya he mencionado el caso de jugar gratis con anuncios, pero Sony también tiene una patente para un sistema que introduzca anuncios en pantallas de carga de los juegos.
La propia Xbox, y esto no es especulación ni patentes, sino algo que empezará a aplicarse a partir de noviembre, ha impuesto unos límites muy agresivos al tiempo de juego por streaming para los usuarios de Game Pass. Los que pagan la suscripción más cara pasarán de tener tiempo ilimitado de juego en la nube a tener apenas 15 horas al mes y, si se quiere más, toca comprar créditos.
Ese es un ejemplo perfecto de la mierdificación de la que hablaba antes, pero también refleja que se acabó la pesca de arrastre.
Hasta ahora, las empresas jugaban al juego de lanzar un producto atractivo a un precio igualmente atractivo y luego conseguir beneficios mediante la venta de juegos y servicios. Sin embargo, la situación actual con los precios de los componentes parece que provocarán que las consolas de nueva generación sean tan, tan caras que haya personas que se planteen si podrán acceder a ellas.
En un escenario de consolas a más de 1.000 euros, las empresas pueden dar por supuesto que venderán menos unidades, por lo que tienen que buscar nuevas vías para exprimir al cliente. Es decir, si antes conseguían beneficios vendiendo mucho, ahora esos beneficios deben ser los mismos o aún mayores vendiendo menos, y es algo que no se consigue sólo subiendo precios, sino consiguiendo más dinero de cada cliente.
Sony ha hablado de esto abiertamente en los resultados financieros de Playstation hace un par de meses y encaja en ese contexto en el que los videojuegos tradicionales puede que hayan alcanzado un techo de usuarios. Y no sólo por el precio de acceso a las consolas, sino porque esas mismas consolas ahora luchan contra Netflix o TikTok por nuestro tiempo, pero también contra el juego en móviles.
Por tanto, lo que necesitan no es tanto llegar a más usuarios sino, como decimos, exprimir más al que consigan. Lamentablemente, creo que algunos nos quedaremos por el camino, pero afortunadamente hay muchos videojuegos pasados que descubrir.
Vía | Techspot
Imágenes | Samsung Memory (editada)
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