El gran desastre en el que se ha convertido Google Stadia tiene otra víctima colateral: sus mandos

El gran desastre en el que se ha convertido Google Stadia tiene otra víctima colateral: sus mandos
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Una de las (múltiples) cosas que va a suponer el cierre de Google Stadia es que va a haber muchas personas que se van a quedar con un mando que no pueden usar para casi nada. Porque sí, recordemos que Google Stadia tenía un mando dedicado que servía para jugar a los juegos en la tele y en el móvil. El problema es que, desgraciadamente, el mando venía capado de serie.

Bluetooth sí, pero poco. El Stadia Controller tiene conexión Bluetooth 4.2. El problema es que está limitada de serie. Ha sido así desde el principio. El mando usaba la conexión Bluetooth para la configuración inicial del servicio ya que, recordemos, el Stadia Controller estaba conectado directamente a los servidores de Google vía WiFi. La idea con esto era, precisamente, reducir la latencia al jugar.

Como mando cableado, funciona. La parte positiva es que, aunque la conexión Bluetooth del mando está capada, el Stadia Controller está diseñado como un dispositivo HID. Dicho de otra forma, puedes conectarlo al móvil mediante el USB tipo C y usarlo como un mando al uso. Que funcione mejor o peor en según qué juegos es otra cosa, pero poder, se puede.

Para jugar en PC hay opciones. Es posible conectar el mando de Stadia al PC mediante el USB tipo C y usarlo en juegos de Steam. El proceso es algo más tedioso, ya que hay que mapear los botones manualmente. Si la plataforma o el juego no tiene soporte mando, siempre se puede recurrir a un programa como reWASD para emular que es otro mando, remapear botones, etc.

En Android se complica. Si bien con el ordenador, en principio, no debería haber casi ningún problema, con Android la cosa cambia, ya que necesitarás un cable USB C - USB C o, en su defecto, un adaptador. La única, uniquísima forma de usar el mando de Stadia para jugar a algo que no sea un juego de Stadia en un móvil Android es mediante una conexión cableada.

Stadia

En iOS, ni pensarlo. Aunque tengas un cable USB tipo C a Lightning, el iPhone no detecta el mando. No funciona, simple y llanamente. No se puede conectar de ninguna forma.

La solución. Desbloquear el Bluetooth, por supuesto. No es algo imposible. En la propia ficha del mando en la Google Store se menciona la limitación de forma expresa y se dice que las funcionalidades clásicas se podrían activar más adelante. ¿Es posible? Es posible. ¿Pasará? Veremos.

Varias ventajas. Habilitar la conexión Bluetooth permitiría 1) reducir los residuos electrónicos propios del cierre del servicio y 2) darle una nueva vida a los mandos de Stadia. No solo se podrían usar para jugar en Android y iOS sin fricciones, sino que se podrían conectar a un Chromecast con Google TV para jugar a GeForce Now, por ejemplo.

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