Este robot no sólo imita la forma de los camaleones, también su capacidad de cambiar de color según el entorno

Este robot no sólo imita la forma de los camaleones, también su capacidad de cambiar de color según el entorno
10 comentarios

Algunos animales de la naturaleza como los camaleones o los pulpos por ejemplo son capaces de cambiar de color y los patrones de su piel para adaptarse al entorno y camuflarse mejor. Esta característica no es tan fácil de replicar de forma artificial, aunque los avances cada vez son mayores. En un nuevo experimento unos investigadores han conseguido un robot que adapta su piel al color del fondo sobre el que se encuentre.

Un equipo de investigadores surcoreanos son los artífices de este experimento. En él han tanteado con un camaleón robot para que adapte su piel según la superficie sobre la que camine. El equipo de ingenieros mecánicos e ingenieros de la Universidad Nacional de Seúl y la Universidad de Hanyang detalla en el artículo publicado en Nature Communications cómo lo han hecho.

El reto de cambiar de color al instante

Las tecnologías de camuflaje artificial a menudo se han basado en usar microfluidos que permiten cambiar el color de la superficie. Este sistema sin embargo es un proceso lento, demostrando que la dificultad en esto realmente está en conseguir el cambio de color casi al instante, hacen los seres vivos capaces de cambiar de color.

La nueva investigación utiliza un proceso algo diferente, se basa en nanohilos plateados y materiales termocrómicos. Los materiales termocrómicos pueden cambiar de color según se expongan a diferentes temperaturas. ¿El resultado? Un robot capaz de recrearen su piel diferentes colores a alta resolución y a una velocidad sorprendentemente alta.

Screenshot

La primera idea del equipo de investigación era imitar a un pulpo u otros animales invertebrados. Los investigadores dicen que apuntaron demasiado alto con eso y el proyecto era demasiado ambicioso. ¿Por qué? Por la dificultad de imitar superficies tan flexibles y elásticas como la piel de un pulpo. En su lugar apostaron por algo mas modesto como el camaleón y su estructura más rígida.

Quizás un camaleón robot que apenas se mueve no tiene mucha utilidad para cambiar de color. Sin embargo, es sólo una muestra de lo que la tecnología permite. A menudo el camuflaje artificial se ha utilizado para el sector militar, pero puede tener muchas otras utilidades. Por ejemplo, aplicar esta superficie camaleónica a vehículos para que cambien de color según el calor que haga y de esta forma aíslenles mejor la temperatura interna.

No es la primer vez que tratamos de imitar a la naturaleza para crear nuevas tecnologías. En los últimos años hemos visto decenas de ejemplos, como el aleteo de este pájaro robot, sistemas neuromórficos, computación biológica, el robot Velox, fotosíntesis artificial o las lenguas sintéticas.

Vía | MIT
Más información | Nature Communications

Temas
Inicio