Los funcionarios coinciden: "Mientras que la ley penaliza las jubilaciones anticipadas, los convenios establecen mecanismos que permiten compensar las penalizaciones"

Las jubilaciones anticipadas pueden hacer que tu pensión se resienta, aunque algunos convenios consiguen compensarlo con acuerdos con las empresas.

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Yúbal Fernández

Editor - Xataka Basics
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Yúbal Fernández

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El sistema de pensiones penaliza a quienes se jubilan antes de tiempo aplicando coeficientes reductores permanentes, y premia a quien alarga su vida laboral mediante incentivos por demora. Esto está recogido así en la Ley General de la Seguridad Social, donde se especifican cosas como el cuándo te puedes jubilar. Pero mientras la ley es igual para todos, por encima de su base común podemos encontrar convenios colectivos. Estos pueden establecer mecanismos para que algunos trabajadores compensen esas penalizaciones, y ahí entra el debate sobre igualdad y negociación colectiva.

Estos son los denominados premios de jubilación, compensaciones o cuantías económicas pagadas por la empresa que reciben los trabajadores al final de su vida laboral. Estas compensaciones se incluyen dentro de los convenios de algunas empresas e instituciones públicos, pero no dentro de la Ley General de la Seguridad Social. Y esto lleva a situaciones de desigualdad, aunque legales.

Así lo expresan expertos como Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social especializado en pensiones. Explica en su canal de YouTube que las desigualdades que crean los premios de jubilación nos obligan a reflexionar sobre "una aparente contradicción entre la Ley General de la Seguridad Social y algunos convenios colectivos". Sin embargo, también puntualiza que estos convenios también son un ejemplo sobre "la importancia de la negociación colectiva".

¿Qué son los premios de jubilación? Los premios de jubilación son cantidades económicas que algunas empresas o administraciones les reconocen a sus trabajadores cuando se jubilan. Son compensaciones propias de las empresas y las administraciones, y que no forman parte de la pensión pública que los trabajadores van a recibir. Tampoco están reguladas por la Ley General de la Seguridad Social.

Para que lo entiendas, tú cuando te jubilas te vas a someter a las normas de la Seguridad Social. Sin embargo, en algunas empresas se han llegado a acuerdos para que los empleados tengan mejores jubilaciones o que no pierdan dinero si se les "invita" a jubilarse antes de tiempo.

Algunos pueden pensar que estos beneficios son para funcionarios de determinadas administraciones públicas, pero nada más lejos de la realidad. También hay muchas empresas privadas donde se aplican. Tal y como explica el funcionario, su origen son "los convenios colectivos, los acuerdos laborales, los pactos de empresa o los reglamentos internos de determinadas administraciones públicas".

Los premios de jubilación pueden consistir en cantidades fijas de dinero, varias mensualidades de salarios u otras fórmulas que se hayan acordado entre empresas y trabajadores en los convenios. Y pueden llegar a tener cuantías muy importantes. El resultado son, tal y como explica Muñoz, "mejoras económicas que se añaden por parte de algunas empresas a la protección que ofrece el sistema público de pensiones".

Además de los premios de jubilación, existen otros mecanismos como los planes de jubilación dentro de las empresas. Estas también son mejoras voluntarias que solo existen en algunos sectores y empresas, de forma que los trabajadores tengan ventajas que el resto de cotizantes no. Eso sí, solo el 27% de las empresas dispone de algún sistema de previsión social para los empleados según un informe de KPMG Abogados, y como señala Álvaro Granado, el responsable del Área Fiscal de Pensiones de esta empresa, “el desarrollo de planes de previsión social complementaria en España está estancado y es fundamental para reforzar el sistema de pensiones y lograr evitar la brecha creciente entre salario y pensión futura”.

La importancia de la negociación colectiva. Siendo estas unas compensaciones que se dan tanto en el sector privado como en el público, Muñoz Cuenca explica que la diferencia no está en si somos trabajadores públicos o privados, sino "en la importancia de la negociación colectiva".

Los derechos laborales con los que contamos hoy en día no han sido otorgados por los empresarios por su buen corazón, sino que han ido conquistándose durante décadas gracias a la capacidad negociadora de los representantes sindicales. Ellos han sido los encargados de acordar con las empresas todo tipo de derechos, desde jornadas laborales a días de vacaciones, y pasa lo mismo con los premios de jubilación. "Ni son un regalo ni surgen de manera espontánea, sino que son el resultado de acuerdos alcanzados durante años". 

Pero claro, aquí empiezan a llegar las diferencias y desigualdades entre trabajadores, porque no todos tienen la misma capacidad ni posibilidad de negociación. Los sectores con una mayor tradición sindical y de negociación colectiva suelen ser los que consiguen mejores convenios, donde se incorporan progresivamente mejoras económicas como las vinculadas a la jubilación. Mientras, otros sectores carecen de la misma capacidad sindical no consiguen tanto, o simplemente no logran introducir estas y otras medidas en sus convenios. 

Esta situación también ha sido mencionada por otros expertos como el economista Miguel Ángel García Díaz (URJC/Fedea), quien en un trabajo académico publicado en 2018 usa el término de "principio de equidad horizontal", que dos trabajadores con la misma cotización reciban el mismo trato. Con este término, critica figuras que lo rompen.

Qué pasa con las pequeñas y medianas empresas. La mayoría de trabajadores en España pertenecen a pequeñas y medianas empresas, donde no suele haber convenios propios de empresa. En estos casos, lo habitual es aplicar el convenio colectivo del sector correspondiente al trabajo que se realiza. Estas son las normas básicas con los derechos estándar de todos los trabajadores del sector.

Y claro, luego vienen los trabajadores de grandes empresas o de administraciones públicas donde se han conseguido negociar convenios propios, en los que se consiguen incluir beneficios como los premios de jubilación, que en los convenios colectivos no están incluidos. "La realidad es que la mayoría de los trabajadores de las pequeñas empresas españolas llegan a la jubilación sin poder recibir ninguna compensación económica adicional".

Esto lleva, tal y como explica el experto, a una situación compleja. Porque dos trabajadores que han estado cotizando durante el mismo tiempo en la misma carrera laboral, y pueden jubilarse a la misma edad. Pero uno de ellos puede recibir una compensación económica importante, y el otro no recibe nada. Estas diferencias pueden darse tanto en jubilaciones anticipadas como en las demoradas.

Una situación de desigualdad, pero legal. Alfonso Muñoz Cuenca concluye diciendo que desde un punto de vista jurídico, estos pactos que benefician solo a algunos trabajadores son legales. Lo son porque están reconocidos con convenios colectivos o acuerdos laborales, o normas internas que den cobertura legal. Por lo tanto no es una irregularidad, ya que "la negociación colectiva forma parte de nuestro modelo de relaciones laborales y constituye un instrumento legítimo para mejorar las condiciones de los trabajadores".

Por lo tanto, el debate no es jurídico sino social. No es si los premios para la jubilación deberían existir o no, sino si es razonable que dos trabajadores que han cotizado durante décadas de la misma manera afronten la jubilación en condiciones económicamente distintas. O si es lógico que algunos colectivos dispongan de mecanismos para compensar los coeficientes reductores.

Imagen de portada | pxhere.com

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