Aún sabemos demasiado poco. Vamos reconstruyendo la historia con informes parciales, testimonios en shock y cámaras de tráfico. Pero las imágenes hablan por sí solas. Hace apenas unas horas (a las nueve de la mañana, hora de Nepal), una ola de agua y lodo ha recorrido el valle del río Koshi y ha arrasado con todo.
19 puentes destruidos, más de 40 kilómetros de carretera dañados; mercados, la aduana, el helipuerto, centenares de viviendas... El número de desaparecidos supera ya los 1.300 (2 de ellos españoles), con al menos 165 muertos confirmados. Pero algunos medios citando a autoridades nepalíes empiezan a manejar la cifra de los 10.000 fallecidos.
Y eso no es lo más raro. En el distrito nepalí de Rasuwa lleva días sin llover. El agua vino del lado tibetano, cruzó la frontera y llegó sin avisar.
Ya había pasado. Exactamente en el mismo sitio, por eso es más raro aún. El 8 de julio de 2025, un lago supraglaciar se vino abajo por ese mismo torrente y arrasó el mismo punto fronterizo. Hubo unos 30 muertos y unos 1000 millones de pérdidas solo en mercancías sin contar las cuatro centrales hidroeléctricas dañadas (el 8% de la capacidad hidroeléctrica de Nepal) y el puente destruido. Todo parece indicar que la reconstrucción de ese puente ha vuelto a desaparecer del fondo del valle.
En agosto de ese mismo año, los responsables chinos del Tibet llegaron a un acuerdo con las de Nepal para activar un sistema de alerta que, gracias a la medición constante de caudales y el análisis de lagos glaciales, alertara de futuras avenidas. Hasta donde sabemos el acuerdo ha servido de poco. De hecho, según el cónsul general de Nepal en Lhasa: "Los chinos también estaban a oscuras sobre la causa del desbordamiento".
¿Y qué ha ocurrido ahora? Durante todo el día de ayer circularon muchas hipótesis, pero parece que poco a poco sabemos más de lo que realmente ocurrió. Tras revisar sus datos, el USGS ha llegado a la conclusión de que el seísmo de magnitud 4.4 que se detectó a las 8:37 y que despistó a als autoridades no fue un terremoto. Fue el colapso de un glaciar a unos 5.200 m de altitud que liberó energía equivalente a un 5.2.
Según creemos en estos momentos, esa avalancha de hielo rica taponó Lhende Khola formando una suerte de lago que, muy poco después reventó por la presión, generando una avalancha aún más grande.
Como decíamos ayer, según los datos, solo la cuenca del río Koshi tiene 42 lagos potencialmente peligrosos.
Sea como sea, vienen unas horas terribles. Hablamos de un valle sin buena cobertura, con carreteras destruidas, con unas autoridades completamente desbordadas. La situación es infernal y no va a resolverse pronto. Ese es el motivo de que el número de víctimas, sus nacionaldiades o los daños materiales no cuadren.
Y, por si feura poco, el ICIMOD detectó una subida de 9 metros del Trishuli en 30 minutos y, temiendo una segunda inundación inminente, se ha ordenado evacuaciones en el puerto de Gyirong (Jilong).
¿Y ahora qué? "Miteri" se refiere en nepalí a un vínculo especial de hermandad ritual que une a dos familias que no comparten sangre. Es también el nombre del puente que se ha llevado la corriente. Mientras el mundo se sobrecoge con las imágenes, Nepal necesita justo eso: que la 'miteri' internacional le eche una mano.
Por suerte esa ayuda ya ha empezado a llegar.
Imagen | Sahil Patel
En Xataka | Si varios pueblos remotos de Nepal tienen Internet hoy es gracias al empeño de este hombre
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