España lleva una semana encadenando un récord de temperatura tras otro y el culpable, como venimos explicando, es una dorsal subtropical que ha mantenido el país entre cinco y diez grados por encima de lo normal. Nada especialmente sorprendente, nada que no haya pasado dos docenas de veces en los últimos años.
Para completar el déjà vu, de hecho, la misma dorsal ha arrastrado una cantidad desproporcionada de polvo sahariano durante días. Y ahora, toca sufrir las consecuencias.
Nunca arrincones a una DANA. Como decía, podemos describir la tercera semana de abril con tres palabras: calor, estabilidad y polvo en suspensión. Pero a partir del día 23 la situación cambia y una vaguada se está descolgando de la circulación general y se va a configurar en forma de DANA. Aquí empieza la fiesta.
La configuración sinóptica es clara: una DANA en el suroeste con la dorsal aún fuerte en el este y aire muy cálido entre las dos estructuras. Tenemos los ingredientes básicos de una convección.
¿Qué podemos esperar? AEMET pronostica chubascos tormentosos localmente fuertes, granizo y rachas muy fuertes de viento en casi todo el interior de la Península. A día de hoy, las zonas de mayor riesgo son el oeste y el centro peninsulares (Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, oeste de Andalucía), los Pirineos y el Sistema Ibérico.
Si todo sigue como hasta ahora, abril va a acabar como el tercer mes más cálido del registro y toda esa energía atmosférica se va a canalizar sobre la tierra. Para mirarlo con perspectiva: todo esto va a provocar que las temperaturas medias caigan más de 14 grados en cuestión de días.
¿Qué tiene que ver el calor con la tormenta? Los físicos usan la ecuación de Clausius-Clapeyron para explicar que la capacidad de la atmósfera para retener vapor de agua crece aproximadamente un 7 % por cada grado de calentamiento. A más calor, más vapor de agua; a más vapor de agua, (si se dan las condiciones) tormentas más salvajes.
Es verdad que estamos viviendo un abril fuera de norma... pero la temperatura media en España ha subido 1,69 °C entre 1961 y 2024 y las olas de calor se prolongan tres días por década. Es decir, el "fuera de norma" en este caso significa que las cosas están cambiando y lo que vamos a vivir (el paso de los 36 al diluvio) es la nueva normalidad.
Imagen | BenBaso | Xataka
En Xataka | En dos días, AEMET tiene claro que la primavera se suspende: llega un "verano anticipado" a España
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