En Las Vegas, ante miles de propietarios de cines, el responsable de Amazon MGM Studios prometió que al menos 15 de sus películas al año llegarían a las salas. Lo hizo días después de que Netflix, que lleva años evitando los cines, anunciara que respetará las ventanas de exhibición tradicionales para las películas de Warner Bros, tendiendo así nuevos puentes de entendimiento con sus antiguos enemigos los cines tradicionales. ¿Coincidencia o movimiento de relaciones públicas muy estudiado?
15 al año no hacen daño. Mike Hopkins, directivo de Prime Video y Amazon MGM Studios, fue muy directo con los exhibidores: "Mientras algunos competidores han entrado y salido de las aguas teatrales, para nosotros esto no es un test ni un experimento. Nuestro compromiso de estrenar al menos 15 películas cada año en vuestros cines está en marcha". Los propietarios de salas respondieron con una ovación cerrada. Amazon respalda esta promesa con cifras: llevan tiempo anunciando una inversión de 1.000 millones de dólares anuales en películas para cines.
El regalo 'Hail Mary'. Acto seguido, tomó la palabra Ryan Gosling. El actor y productor de 'Proyecto Salvación', la película de ciencia ficción que lleva semanas dominando la taquilla global, agradeció a los exhibidores su papel determinante en el éxito de la película. Después dijo que la producción, que acumula más de 525 millones de dólares en la taquilla mundial, iba a ampliar su ventana de exhibición, retrasando su llegada a plataformas digitales. Un autentico obsequio de buena voluntad para un sector que agradece cualquier balón de oxígeno.
En la otra esquina. Por otra parte tenemos a Netflix. En abril de 2025, su co-CEO Ted Sarandos describió ir al cine como "un concepto desfasado". Obviamente, dado el poder para asentar tendencias de la plataforma, la declaración no sentó especialmente bien entre los exhibidores. Meses después, cuando Netflix anunció su intención de adquirir Warner Bros. Discovery por alrededor de 80.000 millones de dólares, la alarma se convirtió en algo más concreto: el principal estudio comprometido con la exhibición pasaba a manos de la plataforma más hostil al cine tradicional.
Recoger cable. Sarandos reculó parciamente en enero de 2026 en una entrevista: "Cuando se cierre este acuerdo, poseeremos un motor de distribución teatral fenomenal que genera miles de millones de dólares de ingresos en salas y que no queremos poner en riesgo. Gestionaremos ese negocio tal como está hoy, con ventanas de 45 días". Aclaró su comentario sobre el cine "desfasado": se refería a localidades sin acceso a salas, no a la experiencia en sí. Internamente, las suspicacias no se aplacaban: según el CEO de la cadena Cinemark, Netflix pretendía acercarse a una ventana de solo 17 días.
Los cines mejoran. La cuestión es que se detecta una leve mejora en la situación de los cines. Según Comscore, la taquilla USA acumulada desde principios de este año hasta el 12 de abril alcanzaba los 2.260 millones de dólares, un 23% por encima del mismo período del año anterior y la mejor cifra desde 2019. La venta de entradas creció un 16%, llegándose a 154 millones de espectadores. Esta mejora ha tenido su eco entre las productoras: Universal, que durante la pandemia redujo sus ventanas a 17 días, ya ha anunciado que ampliará su mínimo garantizado a 45 días desde enero de 2027. En este contexto, los parabienes de MGM y el cambio de filosofía de Netflix adquieren sentido.
Motivos para la suspicacia. Las salas, no obstante, tienen motivos para ser reticentes. David Zaslav, CEO de Warner, prometió hace tres años 20 películas al año de Warner Bros. para salas. Nunca cumplió su promesa. Pero puede que estemos viendo cómo soplan vientos de cambio. La taquilla en leve pero clara mejora, la expansión de ventanas y la presión regulatoria están creando un panorama en el que a las plataformas les sale más a cuenta ser aliadas de los cines que enemigas. Aunque las salas sepan que tienen que asegurarse antes de enterrar el hacha de guerra.
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