¿Te has parado alguna vez a pensar lo que ha evolucionado el gaming durante los últimos 10 años? Los avances en tecnología y los propios cambios en los hábitos de los consumidores van mucho más allá de lo que el tradicional festival de luces RGB podría hacer pensar a un observador poco atento, y es que la forma en la que disfrutamos de nuestros de PC poco se parece a la que conocimos cuando éramos niños.
La antigua torre de sobremesa, que apenas ha experimentado una evolución sustancial como concepto más allá de los cambios de diseño y la pérdida de unidades de lectura, está siendo con cada vez más frecuencia sustituida por equipos portátiles de alto rendimiento como el AORUS Master 16 2 GEN, y así como el LCD ha gozado de dos décadas de dominio absoluto tras sustituir a los grandes y pesados CRT, el OLED abandona los salones de cinéfilos y fanáticos del AV para reclamar su propio papel protagonista gracias a las últimas mejoras en durabilidad... y a unos precios que poco tienen que ver con los de hace tan solo cinco años.
Unos cambios que, si estás renovando tu PC tras varios años sin actualizar equipos, pueden llegar a sorprender.
Se acabó lo del sobremesa para jugar y el portátil para estudiar: un portátil cañón y una pantalla de altos vuelos es, para muchos, la combinación perfecta
Posiblemente la transformación más visible en las "estaciones de batalla" es la forma en la que rápidamente la torre de sobremesa ha ido encogiendo. En unos años hemos pasado de auténticos menhires con una o dos unidades ópticas y espacio para dos o tres discos duros a equipos progresivamente más compactos, culminando en equipos SFF y de ahí llevando a su conclusión lógica: ¿y si en vez de seguir reduciendo la torre hacemos que sea portátil?
Esas grandes cajas no han desaparecido, y de hecho siguen siendo la opción preferente para los fans del overclocking (algo de lo que GIGABYTE sabe mucho) y aquellos que actualizan su hardware con mayor frecuencia, pero esta querencia por los equipos de menor tamaño, unida al hecho de que cada vez se valora más la comodidad que brindan los portátiles gaming, hacen que la antigua combinación de PC potente para jugar y portátil para estudiar o trabajar pierda vigencia para muchos usuarios.
Al mismo tiempo, crece el protagonismo de los monitores gaming. Si bien la pantalla de 16 pulgadas del AORUS Master 16 GEN 2 es un festín para la vista, la potencia de estos portátiles se disfruta aún más cuando se utilizan con un monitor de mayor tamaño. No solo se maximiza el disfrute con juegos, sino que se abren nuevas posibilidades de uso, como configuraciones multimonitor para introducirnos al mundo del streaming o ser más productivos. Todo ello con la garantía de que en cualquier momento puedes cerrar tu equipo y salir corriendo con él a donde haga falta.
AORUS Master 16 GEN 2: la síntesis del mejor hardware de sobremesa, en formato portátil
Ofrecer auténtico rendimiento de sobremesa en formato portátil es un sueño que muchos fabricantes han prometido... solo para darse de bruces por las obvias limitaciones técnicas y de espacio de un segmento en el que cada milímetro cuenta. Tal vez por eso resulta aún más notable el ejercicio de packaging realizado por los ingenieros de GIGABYTE, que han echado el resto para crear un portátil de TDP muy elevado en solo 1,9 cm de grosor.
Vestido de un ominoso negro solo roto por el logo iluminado de AORUS (que se proyecta sobre la mesa en la parte trasera), el AORUS Master 16 GEN 2 atesora un hardware de primera línea, pudiendo integrar hasta un procesador Ryzen 9 9955HX3D y gráficos dedicados RTX 5090 con un máximo de 24 GB de DDR7, que no es poca cosa en estos tiempos de escasez.
Igual de notable es la integración del asistente con IA GiMATE ideal para creadores y gamers, y el sistema de refrigeración WINDFORCE Infinity EX, equipado con cámara de vapor y ventiladores Frost Fan 2.0. Con cargas bajas el portátil funciona virtualmente en modo pasivo, generando 0 dB, pero en Turbo el rendimiento del AORUS Master 16 GEN 2 estalla, entregando 55 W a la CPU y 175 W a la GPU, alcanzando una capacidad térmica total de 230 W. Son palabras mayores para un portátil
En la práctica, estamos hablando de que aplicaciones profesionales como Blender van a funcionar con total fluidez en caso de que necesites tirar a la basura tu vieja torre, y disfrutarás de Doom: The Dark Ages | Revelations a más de 80 FPS con el máximo detalle. Algo que gozarás a tope en su pantalla OLED de 16 pulgadas (WQXGA y 240 Hz), que rivaliza con los mejores monitores de sobremesa.
Añade un repertorio de puertos al que no le falta de nada, con su Ethernet sin trampa ni cartón, salida HDMI 2.1 para pantallas externas, sus cuatro puertos USB (dos Type-A y dos Type-C, estos dos últimos con salida DisplayPort y Power Delivery 3.0 para cargar a toda velocidad) y te queda configurado un portátil que puedes convertir en una completa estación de trabajo. O un PC para juegos impresionante si añades un segundo monitor aún más grande.
Y sobre eso, tenemos una humilde sugerencia...
Una battle station en formato de 16 pulgadas. Disfruta de toda la potencia del procesador Ryzen 9 9955HX3D y los gráficos Nvidia GeForce RTX 5090 en un portátil que (de verdad) no tiene miedo a subir el detalle de los últimos juegos a nivel Ultra.
GIGABYTE GO27Q24G: todo lo bueno de la tecnología OLED, ya al alcance de todos
La flexibilidad que brindan los portátiles gaming modernos solo logra desarrollar todo su potencial en compañía de un buen monitor con el que realmente sustituir al clásico equipo de sobremesa. Y si hay que apuntar alto, qué menos que dar el salto a la tecnología OLED, que ha alcanzado un nivel de refinamiento (¡y asequibilidad!) inédito en solo unos pocos años. Un claro ejemplo de ello es el GIGABYTE GO27Q24G.
Armado con un panel de 27 pulgadas, un vertiginoso tiempo de respuesta de 0,03 ms GTG, 240 Hz y resolución 2560 x 1440, este monitor gaming contiene algunas novedades sumamente interesantes. Destaca el uso de la tecnología Advanced Micro Lens Array+ (MLA+) junto al modo HyperNits, que eleva el brillo HDR hasta un +30 % (alcanzando picos de 1.300 nits y contando con certificación VESA DisplayHDR True Black 400), todo ello en un diseño casi sin marcos para que tus juegos parezcan flotar.
Para asegurar la máxima fluidez y nitidez en partidas competitivas, el monitor es compatible con G-SYNC y FreeSync Premium, e incluye herramientas tácticas como Tactical Switch 2.0 (pensado para cambiar de resolución al instante en juegos FPS) y la tecnología Ultra Clear para reducir drásticamente el desenfoque de movimiento.
También es destacable el nuevo tratamiento RealBlack Glossy, que realza los negros al impedir la difusión interna de la luz al tiempo que reduce los reflejos externos, haciendo que las imágenes de la pantalla parezcan increíblemente vívidas. Añade un cromatismo excepcional, con color de 10 bits y un 99% del espacio DCI-P3, la protección antiquemados por IA (con garantía de tres años) y te queda un monitor igual de válido para trabajar con foto o vídeo que para seguir esperando el lanzamiento de Physint
Una ventana al futuro del gaming... y sin tener que pagar lo que se pedía hace apenas un par de años por monitores de menos categoría.
Armado con un panel WOLED 2K de 27 pulgadas a 240 Hz, el GIGABYTE GO27Q24G es una de las pantallas más competitivas en su rango de precios. Una auténtica joya que ilustra lo rápido que ha madurado la tecnología OLED.
Fotos | GIGABYTE
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