Febrero de 2025, el CEO de Ryanair protagoniza una campaña de descuentos en el que anima a comprar "antes de que un payaso suba los precios". Michael O'Leary, que no es nuevo en lo de insultar a figuras políticas, presenta la campaña con una imagen de Pablo Bustinduy, ministro de Consumo, caricaturizado como un payaso. Y lanzaba un aviso: o rechazan la subida de tasas o se van de los aeropuertos regionales.
Casi año y medio después, Ryanair ha desaparecido o ha reducido sus operaciones en unas cuantas plazas y, sin embargo, mueve más pasajeros que nunca. Eso sí, los competidores ya le comen cuota de mercado.
Una salida. Esos días de febrero se comenzó a fraguar la salida de Ryanair de un buen número de aeropuertos regionales españoles. Una decisión de cara a la campaña veraniega del año pasado, que se mantuvo durante el invierno y que se ha ampliado este verano.
El resultado son aeropuertos donde la actividad se ha reducido al mínimo, con víctimas colaterales como los trabajadores del aeropuerto de Valladolid donde la cafetería ha visto cómo reducía su facturación en un 80%. Pero también con una pérdida de conectividad para algunas ciudades que era clave para que los vecinos no tuvieran que desplazarse hasta Madrid o Barcelona.
Y más viajeros. Con todo, Ryanair está moviendo más pasajeros que nunca en nuestro país. Ya el año pasado batió un nuevo récord de viajeros. Pese a reducir su oferta, el número de viajeros creció en un 5,6% en 2025. En lo que llevamos de año, según datos de Aena recogidos por Expansión, la cifra sigue creciendo aunque esta vez se ha quedado en un 1,7%.
La empresa ha movido en lo que llevamos de año 29,8 millones de pasajeros y sigue en lo más alto de la tabla. Los primeros meses fueron más flojos para la compañía pero con la llegada del verano, las operaciones han vuelto a dispararse. Y eso tiene mucho sentido si miramos su distribución. Porque mientras que los vuelos nacionales han caído un 23%, los internacionales han crecido un 5%.
Comiendo cuota de mercado. Lo que sí llama la atención es que Wizz Air y Vueling, las dos compañías low cost más importantes de nuestro país después de la empresa irlandesa, no sólo estén creciendo, además consiguen comer cuota de mercado a Ryanair.
Vueling se ha consolidad como la segunda aerolínea española, con 16,5 millones de viajeros y un crecimiento del 4,6%, sumando 721.769 viajeros nuevos. Por su parte, Wizz Air se queda en 5,74 millones de viajeros pero su crecimiento del 39% demuestra que la apuesta de la compañía por nuestro país se está consolidando.
Los datos son el claro resultado de que ambas empresas están ocupando el espacio que Ryanair había ido dejando en los últimos meses. Ya en el primer trimestre de este 2026 quedó claro que la estrategia de estas dos compañías les estaba funcionando, dando servicio allí donde Ryanair se ha despedido total o parcialmente.
Más que tasas. Aunque en los últimos días se ha lanzado el mensaje por parte de Ryanair de que volverían a los aeropuertos regionales si reducen las tasas aeroportuarias, está claro que la compañía ha emprendido una estrategia para seguir aumentando la ocupación de sus vuelos, saliendo de bases más arriesgadas para apostar por las grandes plazas turísticas españolas.
La compañía asegura que las tasas en estos espacios son demasiado altas, en lo que coincide la CNMC, y lo ha utilizado como bandera para chantajear a España con más salidas. Sin embargo, lo cierto es que se ha marchado a rutas donde la ocupación de asientos mantiene los mismos problemas pero donde aprovecha contratos publicitarios que le permiten subir sus ingresos.
Y vistos los datos, la estrategia le está resultando porque los vuelos internacionales a los destinos preferidos en España están permitiendo a la compañía seguir creciendo en nuestro país.
Foto | Fotis

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