He calculado cuánto me gastaré en gasolina esta Semana Santa. Ya estoy buscando un coche eléctrico

En el día a día, el coche eléctrico es más barato. Con los precios actuales de la gasolina y el diésel también lo es fuera de casa

Gasolina
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alberto-de-la-torre

Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad
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Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad

Mañana, 28 de marzo, se cumplirá un mes desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán en una ofensiva que parece atascarse. Cuatro semanas desde que el Estrecho de Ormuz quedara cerrado en la práctica, desde que se disparara el precio del petróleo y los precios de la gasolina se dispararan. Cuatro semanas pagando más por nuestros depósitos. Cuatro semanas viendo con otros ojos a los coches eléctricos.

Atados al combustible. El precio de la gasolina y el diésel ha caído sensiblemente desde que el Gobierno aplicara el descuento en el IVA de los hidrocarburos. El mercado, que empezaba asomarse a los dos euros/litro, se ha relajado en el caso de la gasolina (1,562 euros/litro de media), según dieselgasolina.com, pero sigue siendo muy alto en el caso del diésel, que se queda en 1,773 euros/litro. 

Esa brecha entre el diésel y la gasolina está haciendo que vivamos una situación inédita. Ya con la guerra de Ucrania vimos dispararse al precio del diésel. Ahora, con Rusia ya fuera del mercado (al menos el legal) y con una nueva tensión en la cadena de suministro, Europa asiste a un encarecimiento del diésel por haberse desprendido con los años de sus refinerías.

Un ahorro considerable. Tomando como referencia los precios de España, el ahorro en el coste de uso de un coche eléctrico ya era alto en los últimos años. Pero éste se ha disparado en el último mes. España sigue siendo dependiente del diésel para un parque móvil envejecido donde el diésel es utilizado por el 57,1% del volumen total de coches, según Anfac. aunque los coches nuevos que se venden con esta tecnología son muy pocos. Y en Europa la radiografía es muy similar.

Eso ha hecho que muchos miren con otros ojos al coche eléctrico. Como te contamos con nuestra calculadora y explican los propios profesionales, cuantos más kilómetros se hacen con un coche eléctrico, más barato su coste de uso. O, sencillamente, mayor es la brecha que existe con la gasolina. 

Ponemos un ejemplo, con el diésel a 1,773 euros/litro, hacer 100 kilómetros con un coche que consume cinco litros de combustible cuesta 8,86 euros. En el caso de la gasolina, si el coche consume siete litros de media, el gasto para hacer 100 kilómetros es de 10,93 euros repostando a 1,562 euros/litro. Con un coche eléctrico que consume 20 kWh/100 km en carretera, el coste es el siguiente: 

  • Tarifa doméstica (10 céntimos/kWh): 2 euros/100 km
  • Recarga en corriente continua hasta 50 kW (20 céntimos/kWh): 4 euros/100 km
  • Recarga en corriente continua hasta 150 kW (30-45 céntimos/kWh): 6-9/100 km
  • Recarga en corriente continua por encima de 150 kW (60 céntimos/kWh): 12 euros/100 km

¿Ganador? Sí, especialmente cuanto más lento recarguemos. Y es que las comparaciones entre un coche de combustión y un eléctrico son algo complicadas ya que entran en juego el consumo del coche en carretera (bastante variable entre los eléctricos) y el precio de los cargadores. 

A continuación dejaremos un ejemplo práctico pero antes dejaremos claros unos detalles: 

  • El consumo de un coche eléctrico en carretera tiene importantes diferencias. Un Tesla Model 3, quizás el coche más eficiente del momento, consume unos 16 kWh/100 km a ritmos sostenidos de 120 km/h. Un coche "gastón" se puede ir a 24 kWh/100 km. Eso, con tarifas altas, supone recargas de hasta cuatro euros más por cada 100 kilómetros
  • El verdadero ahorro de un coche eléctrico está en las recargas lentas, especialmente las domésticas. Aquí, las tarifas varían mucho. Hay tarifas planas de 15 céntimos/kWh pero quien tenga placas y un entorno favorable puede cargar a 0 céntimos/kWh buena parte del año. En nuestro caso, vamos a supone 10 céntimos/kWh. 
  • En un viaje como el de Semana Santa, es muy probable que paremos a hacer turismo en una ciudad o a comer. En estas paradas se pueden hacer recargas lentas o en corriente continua pero a baja potencia, por debajo de 50 kW. 
  • Igual que las estaciones de servicio tienen tarjetas y programas de fidelización, los usuarios de coches eléctricos también se pueden acoger a tarifas de suscripción para ahorrar dinero. Las dejaremos a un lado porque las posibilidades en ambos casos son amplísimas. 

Nuestro ejemplo. Para entender si nos ahorramos o no dinero, vamos a suponer que esta Semana Santa sumamos un viaje de 2.000 kilómetros. En él, saldremos con la batería llena, como lo haría un usuario típico de coche eléctrico. Nuestro coche eléctrico tiene una autonomía de 400 kilómetros. El viaje de ida y vuelta nos llevará 1.200 kilómetros y haremos otros 800 kilómetros moviéndonos de un sitio a otro, conociendo nuevos lugares. 

Vamos a supone que el consumo del coche son 20 kWh/100 kilómetros y que la batería tiene un tamaño de 80 kWh. Así, vamos a suponer las siguientes recargas:

  • Salimos de casa con un 100% (80 kWh y 400 km) y hacemos una parada cuando nos queda un 10% de batería (8 kWh y 40 km)
  • Llenamos la batería con un cargador de alta potencia hasta el 80% (hemos recargado 56 kWh y tenemos disponibles 320 km) y llegamos al destino con un 80 km en la batería (20%)
  • En el destino cargamos al 100% la batería para movernos con un cargador de 50 kWh. 
  • Tenemos una segunda recarga en destino. Vamos a hacer 800 kilómetros de turismo, eso son dos baterías completas que equivale a la primera recarga completa ya mencionada y a una segunda para tener listos otros 400 kilómetros.
  • A la vuelta repetiremos la jugada: cargaremos en nuestra zona vacacional (tercera recarga en destino) con un cargador de 50 kW hasta el 100%, repetiremos la carga rápida en carretera a más de 150 kW y llenaremos la batería en casa al 100% para comprobar el gasto real. Aquí llegaremos con un 20% de batería.

El gasto. Tomando todos estos datos, tenemos los siguientes resultados: 

  • Primera recarga en camino hasta el 80% (56 kWh a 0,60 euros/kWh): 33,60 euros
  • Primera recarga en destino hasta 100% (72 kWh a 0,20 euros/kWh): 14,40 euros
  • Segunda recarga en destino hasta 100% (80 kWh a 0,20 euros/kWh): 16 euros
  • Tercera recarga en destino hasta 100% (80 kWh a 0,20 euros/kWh): 16 euros
  • Segunda recarga en camino hasta el 80% (56 kWh a 0,60 euros/kWh): 33,60 euros
  • Recarga doméstica hasta el 100% (64 kW a 0,10 céntimos/kWh): 6,40 euros

El total del gasto con un coche eléctrico con este ejemplo son 120 euros para recorrer 2.000 kilómetros. Es decir, los 100 kilómetros nos salen a un coste medio de 6 euros. Si sumáramos la primera recarga doméstica, añadimos 6,40 euros, lo que hace un total de 126,40 euros y un coste medio cada 100 kilómetros de 6,32 euros. 

Gasolina y diésel. Para echar nuestros cálculos, podemos tomar como referencia el propio gasto de nuestro coche a los precios actuales de los carburantes. Por tener una imagen general, suponemos un consumo medio de 5 litros/100 km para un diésel y 7 litros/100 km para un gasolina. Es decir, el diésel necesita 100 litros de combustible y el gasolina 140 litros para hacer 2.000 kilómetros. El gasto, sería el siguiente: 

  • Coche diésel (100 litros a 1,773 euros/litro): 177,30 euros para hacer 2.000 kilómetros. Los 100 kilómetros salen a 8,86 euros.
  • Coche gasolina (140 litros a 1,562 euros/litro): 218,68 euros para hacer 2.000 kilómetros. Los 100 kilómetros salen a 10,94 euros. 

Conclusiones. La conclusión con este viaje hipotético es clara, el coche eléctrico es más barato cuando más tiempo pase cargando a baja potencia. Esto redunda en un gasto muy bajo durante el día a día si puedes recargar en casa pero incluso si salimos de viaje y aprovechamos la recarga en destino a un precio relativamente bajo, el coche eléctrico es ganador. 

Además, en este mismo viaje, el conductor del coche eléctrico tiene un margen de más de 50 euros antes de igualar el coste de hacer el viaje en un coche diésel y casi 100 euros de ventaja frente a un coche de gasolina. Esto quiere decir que incluso recargando siempre a 0,60 euros/kWh fuera de casa (sobrecoste de 0,40 euros/kWh respecto a lo calculado), el coche eléctrico seguiría siendo más barato que un coche de gasolina. Frente al diésel, en este caso, se dejaría unos 40 euros. 

Foto | Xataka

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