El litro de diésel llegó a alcanzar los 1,96 euros de media el pasado sábado, su máximo desde que estalló el conflicto en Irán, y la gasolina se aproximaba peligrosamente a los dos euros. Sin embargo, ese mismo fin de semana, entró en vigor la rebaja fiscal del Gobierno. Los precios han bajado, pero ahora la pregunta es cuánto durará.
Por qué ha subido el combustible. El conflicto en el Golfo Pérsico ha incrementado el diésel en 44,8 céntimos de euro por litro, y la gasolina en 28,2 céntimos, según un estudio publicado por la OCU. El detonante es la guerra en Irán, que ha tensado los mercados del crudo a través del estrecho de Ormuz, una arteria por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial. En apenas tres semanas desde el inicio del conflicto, los precios en los surtidores se acabaron disparando a niveles que no se veían desde la crisis de Ucrania.
Qué ha hecho el Gobierno. El Ejecutivo aprobó el viernes 21 de marzo un paquete de choque que incluye, entre sus medidas más importantes, bajar el IVA de los carburantes del 21% al 10% y eliminar temporalmente el impuesto especial de hidrocarburos. El ahorro estimado se situaba en unos 30 céntimos por litro, lo que supone alrededor de 20 euros de ahorro por depósito, según las estimaciones del propio Gobierno. La medida publicada en el BOE el sábado entró en vigor de inmediato, aunque tendrá que ser convalidada en el Congreso este jueves.
El Gobierno ha fijado la vigencia de esta bajada temporal hasta el 30 de junio, momento en el que revisará el impacto de la medida en función de cómo evolucionen los mercados energéticos.
Cuánto han bajado realmente los precios. Este lunes 23 de marzo, el precio medio de la gasolina 95 en España se situaba en 1,595 euros por litro y el diésel en 1,786 euros. La bajada es real y significativa. Y de hecho si te acercas a casi cualquier gasolinera, verás que los precios no tienen nada que ver a los de hace unos días.
Sin embargo, conviene ponerlo en perspectiva. Y es que el precio medio del litro de gasóleo el 19 de marzo era de 1,917 euros, y la rebaja del IVA lo reduce en unos 17,4 céntimos. Eso sigue quedando muy por debajo del incremento medio de 45 céntimos que pudimos comprobar entre el 2 y el 19 de marzo. Así mismo, la bajada fiscal no compensa del todo lo que ha subido el combustible en las últimas semanas.
El efecto cohete y pluma. Que el IVA baje sobre el papel no nos garantiza que el precio en el surtidor baje igual de rápido ni de manera completa. Los economistas llaman a esto el efecto cohete y pluma: cuando el precio del petróleo sube, los carburantes reflejan inmediatamente ese incremento, mientras que las bajadas son mucho más lentas. Parte de esa lentitud tiene también una explicación: el recorte del impuesto de hidrocarburos todavía no se ha aplicado en todas las gasolineras porque muchas están agotando el stock que habían comprado con el impuesto anterior.
El primer día de la bajada. En cerca del 42% de las estaciones de servicio la rebaja del IVA del 21% al 10% no se materializó completamente el primer día, y la situación fue aún peor en las cooperativas agrarias y de transporte, que en la mayoría de los casos aún no habían trasladado el descuento. Algunos lo han atribuido a la falta de tiempo para adaptar los sistemas informáticos (el anuncio llegó el viernes, la publicación en el BOE el sábado y la rebaja debía ser efectiva el domingo) y a que muchas estaciones habían adquirido el combustible a precios más altos justo el día de antes.
El director de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), Nacho Rabadán, ha señalado que en muchos casos ha habido responsables de estaciones de servicio que la víspera adquirieron el combustible con un incremento de precio superior al impacto del recorte del IVA.
Y una cuarta parte de gasolineras, aprovechó para subir. Lo más llamativo viene de FACUA. Y es que según los datos de la organización de consumidores, 1.837 gasolineras que el domingo comunicaron nuevos precios al Ministerio aprovecharon la bajada del IVA para aplicar una nueva subida. De ellas, 177 absorbieron por completo la reducción fiscal al mantener sus precios sin ajuste, y otras 40 llegaron incluso a incrementarlo respecto al precio anterior.
En el caso concreto del diésel, FACUA calcula que, de haberse trasladado íntegramente la rebaja fiscal, el descenso habría alcanzado los 17,8 céntimos, situando el precio medio en 1,785 euros; en cambio, el precio real fue algo superior. FACUA concluye que bajar impuestos sin fijar topes a los precios es “justo la medida que vienen reclamando los especuladores”.
2022 no queda tan lejos. El antecedente más reciente lo tenemos en la bonificación de 20 céntimos por litro que el Gobierno aplicó durante la crisis de Ucrania. Esto nos costó alrededor de 4.250 millones de euros, según un estudio de los economistas Juan Luis Jiménez, Jordi Perdiguero y José Manuel Cazorla-Artiles. La eficacia de la bonificación fue, cuanto menos, cuestionable. Y es que además del estudio, otros informes independientes de Esade y Funcas también concluían que una parte significativa de esa ayuda no llegó a los consumidores.
la CNMC inició una investigación que concluyó el pasado mes de febrero con una multa de 20,5 millones de euros a empresas del grupo Repsol por abusar de su posición dominante. Este historial es precisamente la razón por la que el Gobierno ha optado esta vez por una rebaja fiscal directa que actúa sobre los impuestos en lugar de repetir la bonificación universal. Desde la CEEES, Rabadán ya había calificado la bonificación de 2022 como "bien intencionada, pero mal diseñada y peor ejecutada".
Qué diferencia tiene esta vez la medida. A diferencia de la bonificación de 2022, la rebaja del IVA actúa directamente sobre el impuesto incluido en el precio final, lo que teóricamente hace más difícil que las gasolineras puedan apropiarse del beneficio. Sin embargo, ante la denuncia de FACUA tras los acontecimientos del primer día de rebaja, vemos que el hecho de que sea más difícil que se absorba el precio no implica que no sea imposible.
Ante el riesgo de especulación, la presidenta de la CNMC, Cani Fernández, ha señalado que el organismo vigila en tiempo real los precios del combustible de más de 12.000 gasolineras para detectar posibles abusos, y la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha advertido que el Gobierno seguirá monitorizando la situación.
Y ahora qué. Si el precio del crudo sigue al alza por la inestabilidad en Oriente Medio, las gasolineras no necesitarán "robar" la rebaja de forma activa, simplemente el mercado se la tragará en pocos días.
FACUA ya advierte que las próximas subidas en los carburantes podrían absorber por completo las rebajas aprobadas. "La primera semana la subida fue espectacular, y esa gasolina se ha fabricado con un petróleo que no estaba ni mucho menos por encima de los precios que tenía cuando comenzó la guerra, era mucho más barato", contaba a COPE Enrique García, portavoz de la OCU. La bajada que vemos hoy en los surtidores es real, pero que se mantenga dependerá del conflicto en Oriente Medio, y de momento la cosa no está muy fina.
Imagen de portada | Erik Mclean y Jose García
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