Resolviendo el mayor misterio de la actual crisis del petróleo: por qué el diésel está mucho más caro que al gasolina

  • Tras el paquete de medidas del Gobierno que ha aliviado el precio del carburante en España, el gasóleo A se encuentra por encima de la gasolina 98

  • La razón, aparte del conflicto en Irán es un problema estructural de Europa

Gasolina
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Antonio Vallejo

Editor

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha puesto patas arriba la industria energética, lo que ha desembocado en una agresiva escalada del precio del combustible. El diésel ha subido tanto y tan rápido que ya se sitúa por encima del precio de la gasolina 98 en España, el carburante más caro de los surtidores.

Las diferencias. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica recogidos por el portal Dieselogasolina, el precio medio acumulado del diésel se situaba este fin de semana en torno a 1,96 euros por litro, antes del paquete de medidas del Gobierno para atajar el problema, mientras que la gasolina 98 rondaba los 1,97 euros. Tras las medidas, el diésel se ha quedado por encima, y esto puede acabar siendo un problema para millones de conductores, transportistas e industrias que no tienen alternativa.

Cómo hemos llegado hasta aquí. El estallido del conflicto bélico en Oriente Próximo el pasado 28 de febrero ha actuado como detonante de una escalada en los precios. Desde esa fecha, la gasolina se ha encarecido en torno a un 18,9%, mientras que el diésel acumula una subida cercana al 31,1%, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Los problemas. El gasóleo no solo depende del precio del barril de petróleo, sino de algo más estructural. Irán controla el estrecho de Ormuz, un punto clave para el tránsito marítimo de petróleo, y cualquier alteración en esa zona repercute de inmediato en los precios internacionales. El Gobierno anunció el pasado viernes una serie de medidas con el fin de aliviar la subida a través de una rebaja del IVA de los carburantes del 21 al 10%.

Junto a sus socios de la Agencia Internacional de la Energía también autorizó la liberación de hasta 11,5 millones de barriles de petróleo de las reservas estratégicas, lo que equivale a 12,3 días del consumo nacional, siendo la mayor liberación de reservas de la historia de la AIE. Los precios han bajado desde sus máximos de la semana pasada, como muestra la gráfica de los últimos siete días. Pero el diésel sigue por encima de la gasolina 98.

Por qué el diésel sube más que la gasolina. Cada vez que hay una crisis energética, el gasóleo pega un tirón más fuerte que el resto. Tiene sentido, pues el repunte se debe, principalmente, a la dependencia de Europa de las importaciones de diésel, ya que el continente depende de Oriente Próximo para este tipo de combustible. Por esta razón su cotización a nivel internacional ha llegado a comerse la ventaja fiscal que históricamente tenía el diésel en España.

A esto se suma que Europa lleva años cerrando capacidad de refinado. Pues según datos del Financial Times, solo a partir de 2024 el continente ha cerrado unos 400.000 barriles diarios de capacidad de refinado, un déficit que se lleva acumulando durante años. El proceso se aceleró aún más cuando se sancionó a Rusia tras la invasión de Ucrania. Y es que Europa dependía de Rusia para casi la mitad del total de sus importaciones de diésel. Perder ese suministro exigió recomponer toda la cadena de aprovisionamiento. Y ahora, sin Rusia y con Oriente Próximo en llamas, el mercado del diésel en Europa se encuentra en un aprieto.

El parque de vehículos sigue siendo principalmente diésel. Si el gasoleo fuera solo el combustible de los que conducen en carretera o hacen muchos kilómetros, el impacto sería limitado. Pero no lo es. De los más de 34 millones de vehículos que conforman aproximadamente el parque automovilístico en España, en torno al 57% son vehículos diésel. Si nos centramos solamente en turismos, unos 15 millones de coches particulares dependen de este combustible, el cuál ahora se sitúa por delante de la gasolina más cara.

Y aunque las ventas de coches diésel llevan años desplomándose (en febrero de 2026 representaron solo el 4,05% de las matriculaciones de turismos) los vehículos diésel siguen siendo mayoritarios en España. La renovación del parque es lenta porque los coches nuevos son caros y los eléctricos todavía no han penetrado lo suficiente.

El golpe al transporte y a todo lo que compras. El problema se multiplica cuando miramos más allá del turismo convencional. Y es que el 93,8% de los vehículos comerciales ligeros emplean gasóleo, mientras que el 98,7% de los vehículos industriales emplean diésel. Camiones, furgonetas de reparto, maquinaria agrícola, autobuses: casi todo lo que mueve mercancías en España funciona con diésel. Y aproximadamente un tercio de los costes operativos de las empresas transportistas es combustible.

En el caso de un camión pesado de larga distancia, el consumo puede superar los 4.000 litros mensuales. El fuerte aumento del precio del diésel, con subidas superiores al 30% en pocas semanas, está tensionando al sector del transporte. Mientras que un conductor particular puede quedarse en casa o coger el metro o el bus, el camionero no tiene alternativa. Y cuando los costes del transporte suben, suben también los precios de lo que compras en el supermercado.

Imagen de portada | Roberto Rodríguez y engin akyurt

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