Un país de Europa acaba de mostrar una de las piezas de artillería más insólitas: un monstruo que dispara proyectiles de 100 kg y huye a 80 km/h

Una forma de entender la artillería pesada en la que no solo importa cuánto daño puede causar un proyectil, sino también la rapidez con la que desaparece

Serbian Mortar
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
miguel-jorge

Miguel Jorge

Editor

Serbia ha presentado las primeras imágenes de una pieza de artillería que parece desafiar las reglas de la ingeniería militar: un mortero gigantesco instalado sobre un camión relativamente ligero. Su propuesta es tan sencilla como brutal: lanzar proyectiles de casi 100 kilos contra posiciones fortificadas y abandonar rápidamente el lugar antes de que el enemigo tenga tiempo de responder.

Un monstruo sobre seis ruedas. El Ministerio de Defensa serbio ha difundido las primeras imágenes del TSMB M-25 realizando disparos reales, aunque no ha precisado dónde ni cuándo se efectuaron las pruebas. El sistema, desarrollado por el Instituto Técnico Militar de Serbia, se presento públicamente por primera vez en la feria de defensa Partner 2025 de Belgrado. 

Su principal particularidad es un enorme mortero de 203 milímetros montado sobre un camión militar de tres ejes, una combinación poco habitual para un arma de semejante calibre. El conjunto pesa unas 19 toneladas, considerablemente menos que otros sistemas de mortero pesado autopropulsado.

Cien kilos de destrucción. El M-25 está diseñado para disparar proyectiles de aproximadamente 100 kilos, de los cuales unos 27 corresponden a material explosivo. Según las especificaciones anunciadas, estas municiones pueden alcanzar objetivos situados a unos 12 kilómetros y producir un radio de destrucción de aproximadamente 76 metros con espoletas de impacto. 

El arma dispone de un cañón de 203 milímetros y 24 calibres de longitud, con una elevación comprendida entre 0 y 75 grados. Puede utilizar munición "de alto explosivo" y proyectiles perforantes de hormigón, pensados para atacar búnkeres, refugios y otras posiciones fortificadas. Sus desarrolladores también contemplan municiones asistidas por cohete y sistemas de guiado de precisión, aunque sus prestaciones operativas no han sido demostradas públicamente.

Disparar y desaparecer. La verdadera singularidad del M-25 está en su plataforma. En lugar de recurrir a un vehículo pesado de cadenas, Serbia ha instalado el mortero sobre un FAP 2026 con tracción 6×6, fabricado por la compañía serbia Fabrika automobila Priboj. El camión puede alcanzar una velocidad máxima de unos 80 km/h por carretera y dispone de una autonomía anunciada de aproximadamente 800 kilómetros.

Cuenta con una cabina blindada para cuatro tripulantes y sistemas de navegación inercial, cálculo balístico y control de tiro. Su objetivo es aplicar la táctica conocida como shoot and scoot: disparar desde una posición y desplazarse rápidamente a otra para reducir la exposición al fuego de contrabatería. Eso sí, los 80 km/h corresponden a su velocidad máxima en carretera, no a la velocidad a la que puede abandonar cualquier posición de combate.

Firing Position

Tres disparos por minuto. Otro de los elementos más llamativos es su mecanismo automatizado de carga. El mortero debe regresar a una elevación de cero grados para introducir cada proyectil por la boca del cañón, antes de volver a orientarse hacia el objetivo. A pesar de ese procedimiento, Serbia anuncia una cadencia máxima de tres disparos por minuto. 

Para ponerlo en perspectiva, el mortero autopropulsado ruso 2S4 Tyulpan, de 240 milímetros, puede lanzar aproximadamente un proyectil cada 62 segundos. El sistema ruso utiliza un vehículo de cadenas de unas 27,5 toneladas, frente a las 19 del modelo serbio, aunque dispara municiones convencionales de unos 136 kilos. La comparación muestra dos filosofías diferentes: una plataforma más pesada y protegida frente a otra que prioriza la movilidad por carretera y la rapidez de despliegue.

D
Firing

Una vieja idea con una nueva carrocería. El M-25 tiene sus raíces en el obús yugoslavo M-65 de 155 milímetros, derivado del estadounidense M114, cuyo origen se remonta a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, Serbia ha llevado aquel legado hacia un concepto algo diferente: concentrar una enorme potencia explosiva en un vehículo relativamente económico, fácil de mantener y capaz de desplazarse con rapidez. 

La elección también responde a las particularidades de los Balcanes, donde el terreno montañoso y las posiciones fortificadas han dado históricamente protagonismo a los morteros de trayectoria elevada. Su principal inconveniente es el alcance: los aproximadamente 12 kilómetros anunciados quedan por debajo de los de numerosos obuses modernos de 155 milímetros, lo que convierte al M-25 en un arma especializada y no en un sustituto de la artillería convencional.

Lo que todavía falta por demostrar. Las imágenes difundidas por Serbia confirman que el M-25 ha realizado pruebas de fuego real, aunque no permiten comprobar todas sus prestaciones anunciadas. Se desconoce si ha alcanzado efectivamente los tres disparos por minuto, cómo se comporta durante sesiones prolongadas de fuego o si ha entrado oficialmente en servicio operativo. 

Tampoco está claro hasta qué punto su movilidad compensa la menor protección y capacidad todoterreno respecto a los sistemas de cadenas. Sea como fuere, Serbia ha mostrado una propuesta poco habitual: combinar un mortero de 203 milímetros con un camión capaz de circular a 80 km/h. Una forma de entender la artillería pesada en la que no solo importa cuánto daño puede causar un proyectil, sino también la rapidez con la que el vehículo puede abandonar el lugar desde el que lo ha disparado.

Imagen | SERBIAN MINISTRY OF DEFENSE

En Xataka | Los países con más tanques de combate, expuestos en este gráfico. Un invitado inesperado entra en el podio: Corea del Norte

En Xataka | La quinta potencia militar del mundo ha comenzado a entregar tanques Black Panther a un país europeo amenazada por Rusia. Marruecos también lo quiere



Inicio