Acabamos de captar Ío como nunca antes: ya somos capcaces de seguir su actividad volcánica desde la Tierra

  • El satélite de Júpiter es el lugar más activo volcánicamente en nuestro sistema solar

  • La nueva imagen es capaz de distinguir cambios a partir de los 80 kilómetros de diámetro

Corte Io Lbt
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No es la imagen más nítida ni la más impresionante captada de Ío, la luna de Júpiter. Sin embargo la última instantánea captada por el telescopio LBT tiene un importante mérito. Fue captada desde un monte en el sur de Arizona.

A 692 millones de kilómetros. El telescopio LBT (Large Binocular Telescope), ubicado en el monte Graham, al sudeste del estado norteamericano de Arizona ha captado una nueva imagen de Ío, la más precisa jamás captada desde nuestro planeta. El satélite fue captado con resolución suficiente para distinguir características de 80 kilómetros de diámetro.

La imagen fue captada el 10 de enero de este año. Según los cómputos de Theskylive, aquel día Júpiter se encontraba a unos 692 millones de kilómetros de la Tierra, lo que nos sirve de estimación para la distancia a la más interior de sus grandes lunas.

Esta distancia es significativamente mayor que la distancia mínima que suele haber entre los planetas (unos 588 millones kilómetros) y algo menos que la distancia promedio de unos 714 millones de km.

Mundo volcánico. Ío destaca por su actividad geológica, siendo el lugar más volcánicamente activo de todo el sistema solar. El motivo está en las fuerzas de marea. Este satélite joviano de tamaño similar al nuestro orbita cerca del mayor planeta de nuestro sistema solar.

Como consecuencia, el tirón gravitacional de Júpiter ejerce una fuerza importante sobre esta luna, que se suma a la ejercida por los otros dos satélites jovianos más cercanos, Ganímedes y Calisto. Esto deforma a Ío y  hace que la fricción interna caliente la roca, lo que a su vez causa esta hiperactividad volcánica.

Visualizando los cambios en Ío. Gracias a la alta resolución de las imágenes ha sido posible constatar algunos cambios en la superficie de la luna galileana. El más significativo un resurgimiento geológico en el volcán Pele, uno de los principales del planeta.

“Ío (...) presenta una oportunidad única para aprender sobre las poderosas erupciones que ayudaron a dar forma la superficie de la Tierra y la Luna en sus pasados distantes,” explicaba en una nota de prensa Al Conrad, miembro del equipo responsable de la observación.

Según explica Ashley Davies, coautora del traajo, los cambios visibles en la imagen corresponderían a depósitos de lava y sulfuro (los primeros más oscuros y los segundos blanquecinos) con origen el una erupción en Pillan Patera, un área rojiza y rica en sulfuro del volcán de Pele. “Antes de SHARK-VIS, tales eventos de resurgimiento eran imposibles de ver desde Tierra”, añadía Davies.

SHARK-VIS. La nueva imagen fue captada por el LBT gracias a una nueva herramienta introducida en el observatorio, SHARK-VIS. SHARK-VIS es un instrumento de captura de imágenes de alto contraste cuyo objetivo es compensar el efecto de la atmósfera terrestre que “emborrona” las imágenes de los observatorios en superficie.

El equipo presentó los detalles del proceso y sus resultados en un artículo en la revista Geophysical Research Letters.

También vigilada de cerca. Si esta no es la imagen más precisa nunca captada de esta luna es porque hasta ahora varias sondas han conseguido acercarse y captar este satélite de cerca. Juno es la última en lograr analizar desde cerca los volcanes de Ío, también la que nos ha enviado algunas de sus imágenes más espectaculares.

En Xataka | Sabíamos que Júpiter estaba plagado de tormentas. La NASA ha capturado uno de sus fantasmagóricos rayos

Imagen | NASA/INAF/Large Binocular Telescope Observatory/Georgia State University; IRV-band observations by SHARK-VIS/F. Pedichini; processing by D. Hope, S. Jefferies, G. Li Causi

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