Hay una subespecie de "hormiga española" y está sometiendo sexualmente al resto de Europa para expandirse

Las reinas de Messor ibericus han roto una ley biológica: clonan machos de otra especie para fabricar obreras híbridas

Messor Ibericus Mainz
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javier-jimenez

Javier Jiménez

Editor Senior - Ciencia
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Javier Jiménez

Editor Senior - Ciencia

La naturaleza nos ha dado muchas formas de reproducirnos. Desde el mecanismo más simple (la clonalidad) a sistemas realmente muy elaboradas de reproducción sexual: donde algunas especies generan machos y hembras, otras producen toda una enorme cantidad de 'morfos' dependiendo de la estación, la densidad de población o la casta social. 

Pero en todo esos casos, incluso en los más complejos, "los fenotipos producidos por una hembra pertenecen invariablemente a la misma especie". O eso creíamos. Porque las hormigas españolas han hehco saltar esa "restricción aparentemente universal" por los aires y lo están aprovechando para domesticar otras especies a su antojo.

¿Que están haciendo qué? Como suena: tras examinar más de 120 poblaciones y secuencias a casi 400 individuos distintos, unos investigadores de la Universidad de Montpellier llegaron a la conclusión de que las reinas de Messor ibericus están clonando machos de Messor structor para crear obreras híbridas que les permiten su expansión por progresiva por toda Europa.

Evidentemente, aunque esas obreras híbridas se usan como fuerza laboral del hormiguero, no estamos hablando de un sistema de esclavitud de otras especies análogo a los sistemas humanos de la edad antigua. No obstante, es divertido y muy interesante. 

sdfsdfsdfsdf Juvé y cols. (2025)

¿Por qué ocurre esto? Cuando hablamos de insectos cociales, las colonias funcionan casi como si fueran fábricas: si no hay obreras, no hay nido, ni alimentos ni reproducción viable. Lo que ocurre en este caso, es que (según indican los investigadores) las reinas de las Messor ibericus no pueden sacar obreros viables sin el aporte genético de otras especies. 

Y, ni cortas ni perezosas, lo hacen. 

¿Por qué es importante? Por muchos motivos, pero sobre todo porque abre un melón increíble: devuelve a la mesa de debate el significado real de "ser una especie". Además nos obliga a replantearnos lo que sabemos sobre la reproducción sexual y nos permite entender las colonias como 'superorganismos' mucho más complejos de lo que creíamos hasta ahora. 

Entonces... ¿podemos hablar realmente de domesticación sexual? En este contexto, 'domesticación sexual' aparece como una metáfora visual de un proceso complejo. Sin embargo, no cabe duda de que la aparición de colonias con 'ganado' reproductivo interno cambia las reglas del juego. Y no solo a nivel científico: el hecho de que estén ganando terreno en todo el continente muestra que le estrategia es exitosa. Muy exitosa.  

Hacia una hegemonía europea de la hormiga española... No, no. Tmapoco podmeos decir eso. Hoy por hoy, todas las hormigas del continente están viviendo una invasión real: la de las hormigas argentinas o roja de fuego. Esta sí es una invasión biológica vinculada a la globalización. 

En este caso, lo que está ocurriendo es que al liberarse de la dependencia de las M. structor (porque puede producir reservas de su material genético sin necesitar colonias de esta especia), las M. ibericus pueden moverse con total libertad y eso hace que estén moviéndose a territorios nuevos e inexplorados. 

Pero la batalla completa, frente a la hormiga del fuego, está aún por llegar. Y ya la están perdiendo.

Imagen | Phil Honle

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