OpenAI juraba que los anuncios en ChatGPT eran su "último recurso". Ahora son su plan de supervivencia

OpenAI dice que ganará una fortuna con la publicidad de ChatGPT, pero necesita triplicar sus usuarios

Openai Dinero
6 comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
amparo-babiloni

Amparo Babiloni

Editora Senior - Tech
amparo-babiloni

Amparo Babiloni

Editora Senior - Tech

Hace un par de años Sam Altman decía que meter anuncios en ChatGPT era "el último recurso para nuestro modelo de negocio". Pues bien, los anuncios en ChatGPT ya están aquí y OpenAI tiene la seguridad de que va a ser el negocio del siglo, uno que les va a generar la friolera de 100.000 millones de dólares. 

Qué ha pasado. Lo ha filtrado Axios; durante una presentación con los inversores, OpenAI ha confirmado cuales son sus previsiones en torno al recién estrenado modelo de publicidad en ChatGPT. Durante 2026 esperan generar 2.500 millones de dólares y que aumente en los próximos años hasta alcanzar los 100.000 millones en 2030. Esta es la progresión que proyectan:

  • 2026: 2.500 millones
  • 2027: 11.000 millones
  • 2028: 25.000 millones
  • 2029: 53.000 millones

Por qué es importante. La publicidad ha pasado de ser el último recurso de su modelo de negocio a ser directamente su modelo de negocio. OpenAI está perdiendo dinero a un ritmo insostenible y ha estado haciendo cambios profundos para ser más rentable, como enfocarse más en clientes empresariales, pero quizás ya sea tarde. La publicidad es su salida hacia la rentabilidad. Dicho de otro modo, su supervivencia depende de que esto salga bien.

Efecto mariposa. Si les funciona y logran su objetivo, puede cambiar las reglas de la publicidad online. 100.000 millones son muchos millones, suficiente para que el negocio de Google y Meta se acabe viendo afectado. Además, publicidad dentro de un chatbot como ChatGPT puede ser mucho más rentable porque el usuario dice de forma mucho más directa y detallada lo que busca. En cambio, en la publicidad en Instagram o Google Ads es necesario un trabajo de recopilar datos para adivinar los gustos del usuario.

Si no les funciona, el panorama pinta mal para el sector tecnológico. Hablamos de la empresa privada más valiosa del mundo y su posible quiebra puede provocar un efecto dominó que congele inversiones y pinche las expectativas depositadas en la IA. 

Usuarios. Para lograr estos números, OpenAI calcula que necesita que para 2030 su base de usuarios semanales llegue a los 2.750 millones. Ahora mismo ChatGPT tiene 900 millones de usuarios activos semanales, es decir, que tienen que triplicarlos en cuatro años. Hablamos de que ChatGPT tendría que estar al nivel de WhatsApp o YouTube.

Ya hay 6.000 millones de personas con acceso a internet, por lo que usuarios hay, la cuestión es si es factible que OpenAI consiga captar a casi la mitad. La adopción masiva de la IA ya está en una fase más madura y, aunque es la más usada, ChatGPT ya no es la niña bonita; ahora convive con competidores igual de capaces y lo más importante: la imagen de la empresa se ha ido erosionando. 

El doble filo de la publicidad. La publicidad puede ser tremendamente lucrativa para OpenAI, pero pone en riesgo la confianza de los usuarios, y eso es justo lo que necesitan para cumplir sus planes. Hemos normalizado ver anuncios en todas partes, pero que aparezcan en una conversación con un chatbot amenaza con erosionar su principal promesa: ser asistentes que responden únicamente al interés del usuario, y no a las prioridades comerciales de quienes pagan por anunciarse. 

Aquí pueden suceder dos cosas: que el resto de empresas IA se suban al carro y normalicemos que las versiones gratuitas tienen anuncios (el escenario ideal para OpenAI), o que OpenAI se quede sola y la gente acabe por acudir a otros chatbots libres de anuncios. Anthropic dijo que no metería publicidad, veremos si en unos años siguen manteniéndolo.

Imagen | Xataka

En Xataka | Antes la publicidad era para monetizar. Ahora es para castigarte y YouTube lo ha llevado al extremo

Inicio