A principios de los años 20 del siglo XX, Sakuhei Fujiwhara era solo un japonés que había llegado desde Noruega y pasaba las horas muertas en un laboratorio de Inglaterra. No tengo pruebas, pero tampoco dudas: estoy convencido de que se aburría como una ostra.
Así que se puso a mirar un tanque de agua, a hacer remolinos y a ver cómo se movían por él. Así imagino que descubrió que esos vórtices tenían un comportamiento rarísimo. No se ignoraban; al contrario, se perseguían, daban vueltas uno alrededor del otro hasta que uno se come al otro (o hasta que cada cual se va por su lado).
¿Y a qué viene todo esto? A que, cien años después, ahora el tanque de Fujiwhara se llama Océano Atlántico y los dos vórtices se preparan para bailar al ladito de España.
¿Qué va a pasar? Entre el 5 y el 9 de noviembre, una borrasca se organizará al oeste de las Azores, se profundizará rápidamente y, a su alrededor, aparecerán hasta tres centros de baja presión a la vez. Ahí comenzará el baile.
Un baile que, según creemos, terminará el lunes cuando uno de ellos devore al resto.
¿Y qué significa? Lluvia, sí; pero no sabemos dónde. Mientras los centros orbitan, la posición del dominante no la fija el viento general, sino la interacción. Y eso hace las predicciones más complejas de lo normal: un pequeño cambio mueve las borrascas cientos de kilómetros hacia un lado o hacia otro.
El agua está ahí, no me malinterpretéis. La estructura canalizará el aire húmedo subtropical a través de un río atmosférico (una franja estrecha de aire húmedo) hacia nuestra latitud. La cuestión es que ese río puede "desembocar" en Galicia, en la sierra de Grazalema o una docena de sitios distintos.
¿Y qué dice AEMET? Lo mismo. Su portavoz, Rubén del Campo, anticipaba este jueves lluvias «fuertes y persistentes en zonas de Galicia, norte de Extremadura, sur de Castilla y León». ¿Cuánto? En el conjunto, la probabilidad de que Candeleda sume al menos 5 l/m² en un día es del 100 % el lunes, del 98 % martes y miércoles y del 80 % el jueves. El escenario está muy abierto, para desgracia del tercio oriental de la península (que necesitaría ese agua en cuanto pueda).
Sea como sea, parece que la situación está cambiando y parece que el Atlántico está despertando. Y eso es una buena noticia.
Imagen | Tropical TidBits
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