Una confesión personal y una investigación por posible espionaje chino han colocado a Jensen Huang en el centro de una noticia inesperada. El cofundador y CEO de Nvidia ha reconocido públicamente su infidelidad en un mensaje a sus empleados que comienza con una disculpa a su familia. Al mismo tiempo, el consejo de administración ha anunciado una investigación independiente para esclarecer las informaciones que señalan que Huang habría sido objetivo de una operación de inteligencia extranjera. Por ahora, la compañía sostiene que no tiene motivos para creer que se hayan visto comprometidos sus secretos empresariales o la seguridad nacional estadounidense.
El mensaje, que Nvidia ha hecho público, pone por escrito el alcance de su admisión: "Fui infiel a mi esposa. Mis actos le hicieron daño a ella y a nuestros hijos", escribió Huang. Añadió que asume la responsabilidad, acepta las críticas y espera reconstruir la confianza de su familia, aunque reconoce que una disculpa no puede deshacer lo sucedido. También pidió perdón a los trabajadores, al consejo de administración, a los socios y a los accionistas por no haber estado a la altura de su responsabilidad como CEO. Eso sí, en ningún momento identificó a la otra persona implicada.
La información disponible apunta a Alice Huang, una ciudadana china y exdirectiva de Megaspeed, una empresa de centros de datos con sede en Singapur que compra chips a Nvidia. Según The New York Times, los servicios de inteligencia estadounidenses consideran que la ejecutiva habría facilitado información a Pekín. El Financial Times informó posteriormente de un memorando de inteligencia que la vinculaba con el Ministerio de Seguridad del Estado chino y describía una supuesta relación sentimental entre ambos. Es importante señalar que el documento no se ha hecho público y las acusaciones no han sido demostradas. China, por su parte, ha rechazado las informaciones y las considera un intento de difamar al país.
Sospechas de espionaje chino
Para entender por qué este asunto ha despertado tanta atención en Washington, hay que mirar al negocio de los chips. Estados Unidos restringe la exportación a China de determinados procesadores avanzados utilizados para desarrollar sistemas de inteligencia artificial, aunque contempla licencias bajo ciertas condiciones. Megaspeed está bajo escrutinio estadounidense por sospechas de haber facilitado el acceso chino a tecnología restringida, algo que Huang rechazó al defender las operaciones comerciales con la empresa y asegurar que Nvidia había comprobado el destino de sus procesadores. Por otra parte, Singapur también mantiene abierta una investigación sobre la compañía, pero ha desmentido que sus autoridades investigaran a Alice Huang por sus presuntos vínculos con la inteligencia china.
Como decimos, con estas sospechas sobre la mesa, el consejo de administración del fabricante estadounidense ha decidido iniciar una investigación supervisada por consejeros independientes y asesores jurídicos externos. El procedimiento examinará la información disponible, con especial atención a la seguridad nacional y económica de Estados Unidos. El caso también ha llegado al Congreso, donde los presidentes de tres comisiones han solicitado una reunión informativa a puerta cerrada con Huang para el 18 de noviembre. Mientras tanto, el consejo mantiene su confianza en el ejecutivo, que se ha comprometido a colaborar plenamente, y un portavoz de la compañía ha confirmado que seguirá al frente de la compañía.
Imagen | Nvidia
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