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Google Nest Mini, análisis: cambios imperceptibles para la vista, pero no para el oído

Google Nest Mini, análisis: cambios imperceptibles para la vista, pero no para el oído
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Aunque la segunda generación del Google Home Mini ha perdido el apellido de Google por el camino, por lo demás este Nest Mini recuerda mucho a la versión anterior... al menos a simple vista. Porque los cambios más importantes están en su interior, con un tercer micrófono, un chip dedicado para mejorar el sonido y unos bajos el doble de potentes, según explica la gran G. Hemos probado el Nest Mini para ver cómo es y suena esta evolución.

Ficha técnica

Nest mini
Dimensiones 98 mm (altura) x 42 mm (diámetro), peso 181 gramos
Altavoces Transductor de 40 milímetros
Micrófonos Tres (de largo alcance)
Conectividad Wi-Fi 802.11 (2.4GHz y 5GHz), Bluetooth 5.0, Chromecast Built-in
Alimentación Adaptador de 15W, conector de corriente DC
Otros Switch para silenciar micrófono
Precio 59 euros

Cambios imperceptibles para la vista, pero no para el oído

Culo

Si algo funciona, mejor no tocarlo. La segunda generación del Google Home Mini llega con un diseño prácticamente idéntico a su precedesor. Esto es, con forma de pastilla y unas dimensiones que caben en la palma de la mano. Tanto es así, que si los pones boca arriba, es imposible distinguirlos por su mallado. Eso sí, mientras que en la primera generación había hasta cuatro colores para elegir, con el Nest Mini Google lo ha reducido las opciones a dos tonos dentro de la escala de grises. Al darles la vuelta, comprobamos que el conservadurismo de Google ha hecho una concesión a la practicidad incorporando un agujero para colgarlo como si fuera un cuadro. Y sinceramente, viene muy bien para dejarlo recogido. Eso sí, sigue teniendo cable para alimentarse y unos recogecables muy útiles para no dejarlo colgando.

Así pues, el Nest Mini llega con el mismo tamaño y materiales que el Google Home Mini, y su planteamiento de uso sigue siendo el mismo: fundamentalmente la de un dispositivo compacto para controlar la domótica compatible del hogar. Aunque también podemos escuchar música, la calidad del sonido será inferior a la de otras propuestas de la familia de mayores dimensiones. ¿La razón? El tamaño de los drivers tiene su incidencia en la calidad de sonido.

En este sentido, el Nest Mini repite el tamaño del driver del Home Mini (40 milímetros), pero Google ha apostado por mejorar la calidad del sonido integrando un micrófono más, algo que debería mejorar su función de escucha, y un chip dedicado. Entre las funciones de este chipset de machine learning se encuentra la mejora del sonido – según detalla Google – el procesado de operaciones desde el propio dispositivo y no en la nube, como hacía el modelo anterior. Gracias al combo de chip y conjunto de micrófonos, el Nest Mini capta el ruido ambiental y ajusta automáticamente el volumen.

¿Qué cambios producen estas novedades en la práctica? Hemos situado el Nest Mini en el mismo lugar que teníamos el Google Home Mini, probando cómo es la recepción de órdenes desde cualquier punto de la casa y qué tal suena la música a través de este compacto dispositivo. Ambos tienen problemas cuando hablamos con un tono normal desde la otra punta de la casa o cuando estamos en la terraza con el ruido exterior, pero el Nest Mini falla algo menos, escuchando ligeramente mejor. Pero la mejoría es muy leve.

Mapa Colocamos el altavoz donde se encuentra el icono de HOME y probamos a lanzarle órdenes y escuchar música

A pesar de contar con un transductor del mismo tamaño, sí que notamos mejoras en la salida de sonido, algo que se percibe más al llevar sus volúmenes al máximo escuchando música, donde el Nest Mini ofrece un sonido más profundo especialmente con los graves, generando la sensación de que suena más alto y contundente.

Este Nest Mini sigue necesitando de Wi-Fi para la configuración y para su uso, si bien ahora ha heredado una conectividad de su hermano mayor el Google Home: el Bluetooth, que en este caso llega en la versión 5.0. Esta novedad aporta un uso nuevo: aunque seguimos sin poder conectar otro altavoz mediante jack 3,5 mm porque carece de este puerto, sí que podemos conectarlos mediante Bluetooth. Otro cambio más lo encontramos en la forma de alimentarse: del microUSB de 9W del Google Home Mini, ahora requiere 15W de energía a través de un conector DC.

Algunos detalles importantes sobre cómo es la experiencia de uso

Hall

Cuando me compré el Google Home Mini lo hice porque quería un altavoz pequeño para reproducir la música desde mi tableta o teléfono que sustituyera a un modelo con Bluetooth que dejó de funcionar. Con el Google Home Mini perdía la libertad de la ausencia de cables (aunque hay accesorios como baterías para usarlos sin necesidad de enchufe) pero ganaba un dispositivo que me permitiera probar la domótica del hogar y lo hacía prácticamente por el mismo precio. En este sentido, el Nest Mini repite ambas funcionalidades pero va un paso más allá acústicamente hablando: pese a lo pequeño que es, suena muy bien. Y gracias al agujero, lo cuelgas en la pared y ni se nota.

Dar el salto de mi Google Home Mini habitual al Nest Mini no ha representado un desafío a nivel de aprendizaje: configurarlo es igual de sencillo y rápido, requiriendo instalar la app Google Home en mi teléfono y tener disponible la contraseña de mi Wi-Fi doméstico para que ambos se encuentren conectados a la misma red. Ojo porque si te lo quieres llevar unos días a otra ubicación, es necesario ir a la app y borrar del dispositivo esa Wi-Fi, de lo contrario no podrás hacerlo. En este sentido, sería interesante que tuviera un botón para restaurarlo de fábrica.

Hablando de botones, el Nest Mini integra como su predecesor un switch mecánico que permite desactivar los micrófonos para aquellos momentos en los que queremos privacidad. En la práctica, cuesta lo mismo acercarse y desenchufarlo de la corriente. Sería interesante que se pudiera desactivar la escucha no solo de forma manual, sino también mediante una orden de voz.

A partir de aquí, las palabras mágicas son "Ok Google", seguidas de la orden en cuestión. En este sentido, hablar con Google Assistant sigue siendo algo no apto para todos: el éxito o fracaso de la conversación depende de la forma en la que pides las cosas o incluso de cómo las pronuncies.

App Interfaz de la app Google Home, con dispositivos instalados

Mi domicilio es bastante simple domóticamente hablando, ya que a nivel de dispositivos compatibles dispongo un Chromecast conectado a la tele, una bombilla inteligente y un robot aspirador conectado. En cuanto a servicios, he conectado mis cuentas de Spotify (gratis) y Netflix. No obstante, el ecosistema de Google es junto con el de los Echo de Amazon de los más completos en cuanto a oferta de dispositivos compatibles.

Entre las órdenes que puedo darle a Google Assistant se encuentran algunas como "Ok Google, ponme 'La casa de las flores' en Netflix", "Ok Google, pon la Roomba", "OK Google, enciende la luz", "Ok Google, ¿está encendida la luz?". Pero la verdad es que mi uso principal es darle los buenos días para que me cuente los titulares del día y poner música en Spotify. Si tienes la cuenta gratuita como es mi caso, las funciones son limitadas, de modo que no puedes reproducir artistas o canciones concretas, pero sí puedes pedir tus propias listas de reproducción o radios.

Nest Mini, la opinión de Xataka

Alta

Con el Nest Mini, Google repite la receta de su modelo Mini: un altavoz inteligente compacto y asequible para aquellas personas que o bien buscan expresamente un dispositivo con dimensiones reducidas o tienen interés en acercarse a la domótica y los asistentes de voz sin tener claro el partido que pueden sacarle.

En este sentido, el Nest Mini cumple con creces y ofrece un añadido importante: contar con el vasto ecosistema de dispositivos compatibles con Google Assistant y el músculo de los de Mountain View en el área técnica. Y es que que el frasco sea pequeño no debe engañarnos: la funcionalidad de su asistente de voz es la misma que otros modelos más caros y ambiciosos en otros aspectos, con todo lo bueno y lo malo de hablarle a una máquina.

Tanto si le acabamos sacando partido al asistente como si no, siempre nos quedará el recurso de usarlo como lo que es: un altavoz. Aquí Google es donde más esfuerzos ha hecho con su Nest Mini, dando un paso adelante en contundencia. No es ni mucho menos un altavoz para emplear como salida de audio de un televisor ni para que los usuarios más exquisitos lo empleen como equipo de sonido doméstico, pero si lo que queremos es escuchar música por la casa con una calidad y volumen aceptables, sorprende que de algo tan pequeño salga un sonido así.

El dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Google. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.
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