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Keanu Reeves en Cyberpunk 2077 y la moda de utilizar actores reales en videojuegos con un objetivo: ganarse al público general
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Keanu Reeves en Cyberpunk 2077 y la moda de utilizar actores reales en videojuegos con un objetivo: ganarse al público general

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Si estando rodeado de amigos empiezas a hablar sobre lo visto en el último E3, es muy probable que tarde o temprano la conversación acabe derivando en la que sin duda ha sido una de las apariciones estelares de la feria: la llegada de Keanu Reeves al escenario de la conferencia de Microsoft.

Su paso por el E3 no sólo fue una forma de dar a conocer su papel en el juego -aparentemente un protagonismo en la historia que lo convierte en el segundo personaje con más líneas de diálogo-, también una perfecta maniobra de marketing que nos ha tenido hablando de ‘Cyberpunk 2077’ durante la última semana.

Una maniobra promocional soberbia

Durante días, el ahora en boca de todos gracias a sus entrañables apariciones públicas y su papel en la saga John Wick, se convirtió en carne de meme consiguiendo que incluso aquellos que no estuviesen interesados en ese juego en concreto -o en los videojuegos en general- acabaran sabiendo que hago había ocurrido con el actor.

El vendaval de noticias vertidas sobre el título de CD Projekt Red, el juego con más atención mediática por encima de titanes como ‘Final Fantasy VII Remake’ o el juego de Los Vengadores, parece dejar claro que el uso de Hollywood como elemento para promocionar otras obras sigue teniendo tirón.

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Sin embargo es también posible que haya sido el momento, el lugar y especialmente la persona elegida, los que hayan hecho más que el simple hecho de obtener una cara reconocible para promocionar una obra. Esa es precisamente la idea a abordar, intentar recoger los casos más sonados en los que la industria del videojuego ha adaptado una cara hollywoodiense para ganar ventas y atención.

Aunque es algo que hoy en día tenemos mucho más asumido, principalmente gracias a actores digitales que se cuelan en nuestras partidas, lo cierto es que la práctica lleva acompañándonos desde hace muchos años. No hay más que ver el trabajo en algunas carátulas e imágenes de juegos clásicos, algunas un calco de carteles de películas y actores.

La gran diferencia con aquella época la marcaba, por supuesto, que el uso de esas imágenes no entraba dentro de acuerdos comerciales o licencias, ahorrándose así el correspondiente desembolso optando por la ya manida jugada de hablar de homenaje en vez de copia.

La realidad actual es muy distinta y, como es lógico, acceder a los entresijos de esos contratos es una tarea casi imposible hasta que alguien se va de la lengua. Pese a ello no es difícil imaginar que la suma de dinero detrás de este tipo de acciones debe ser bastante alta, lo que irremediablemente nos lleva hasta otra de las preguntas que sobrevuelan nuestras cabezas.

¿Es rentable el uso de actores de Hollywood para vender un videojuego?

Más allá de los fans acérrimos de este tipo de figuras, parece difícil creer que alguien que no estuviese interesado en ‘Cyberpunk 2077’ hace una semana, vaya a estarlo ahora. Los números, la comparativa de cifras entre juegos de sagas que han utilizado actores digitalizados frente a otras entregas que optaban por personajes originales, da buena cuenta de ello.

Para muestra un botón. A continuación tenéis las cifras de ventas de algunos de los últimos juegos de la saga 'Call of Duty'. La franquicia es una de las habituales a la hora de recoger a voces o utilizar la digitalización de actores como centro de la promoción de sus títulos.

Dos de sus entregas recientes de esta misma generación, giraron entorno a la figura de actores que servían como villano principal de la historia. Por un lado tenemos al Kit Harington de Juego de Tronos y su aparición en ‘Infinite Warfare’. Por el otro, en un caso aún más sonado, el de Kevin Spacey en ‘Advanced Warfare’.

No deja de resultar curioso que, pese al empuje que pueden llegar a tener estas dos figuras, una por participar en una franquicia mundialmente conocida y la otra por ser un oscarizado actor, los números cosechados por los juegos en los que participaban hayan quedado bastante por debajo de las mejores cifras recientes de la franquicia.

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Es justo reconocer que la suma de actores también es extrapolable a otras entregas con mejores resultados, como el caso de Josh Duhamel en ‘WWII’, pero pese a ello es un ejemplo bastante acertado por la posibilidad de comparar números entre una y otra entrega, viendo así cómo el peso del añadido no ha hecho mucho por elevar las cifras.

Si rascamos un poco más podemos encontrar ejemplos similares como el caso de Telltale Games y el uso de los personajes de Juego de Tronos. El juego quedaría en undécima posición en ventas frente a otras opciones con menos peso entre el público general como ‘Minecraft: Story Mode’ o ‘The Wolf Among Us’.

Tampoco importa el papel de esos mismos actores dentro del proyecto. Da igual si es un personaje secundario, un villano, un cameo o incluso un protagonista. De hecho, ahí tenemos casos como el de ‘Wheelman’, videojuego nacido con aspiración a convertirse en película de la mano de Vin Diesel. U otro muy similar, el de ‘SpyHunter’ con The Rock, cuya cinta también acabó quedando en tierra de nadie para dejar huérfano al videojuego.

Pero pese a los números y la aparente falta de correlación entre el éxito de un videojuego y el uso que se haga de un actor en él, lo que es innegable es que el movimiento funciona. Sí, puede que la aparición de una cara reconocible no ayude a convencer a los que por otro lado ya se mostraban escépticos, pero si parece un soporte importantísimo para catapultar la imagen del videojuego tanto en la prensa generalista que se hará eco de ella, como a otro tipo de opinión pública que no esté estrechamente relacionada con la industria.

¿Quién utiliza a quién?

Un giro aún más curioso. La máxima de “que hablen de mí” no sólo se limita al videojuego en sí, sino también a los actores que participan. Hace unos días el propio Keanu Reeves reconocía públicamente que los críos le llamaban el hombre del ‘Fortnite’ cuando se cruzaban con él por la calle, así que la aparición en un videojuego puede ayudarles a mejorar y ampliar su imagen.

La estrategia de Kevin Spacey a la hora de aparecer en ‘Call of Duty’ perseguía ese mismo objetivo. Así lo reconocía en una entrevista a The Guardian, afirmando que aparecer en el videojuego podría abrir sus películas a otros públicos que tal vez no le conocieran o estuviesen interesados en él.

“Cuando activision publicó el tráiler había cientos de personas preguntando quién narices era Kevin Spacey y por qué estaba en ‘Call of Duty’. Tal vez haya jugadores que no hayan visto las películas que he hecho o no hayan causado ningún impacto en ellos.

Pero este es su medio y esto es lo que les apasiona. Los juegos están avanzando en términos de narrativa e intentar crear un personaje para una nueva audiencia es genial. Si les gusta lo que ven en ‘Call of Duty’ tal vez quieran ir a ver House of Cards o alguna de las películas en las que he participado.”

Que la idea funcionase o no ya es otro cantar, y que hubiese cierto disfrute en la experiencia es otra posibilidad aún más compleja. El mismo Spacey relataba que llegar al set suponía que le colocasen un puñado de puntos en la cara -los necesarios para grabar sus animaciones faciales y poder animar su personaje-, enfundarse un traje e ir de aquí para allá con una cámara colgando de la cabeza.

“Es como “haz esta escena, ponte en esas cajas, coloca tu mano en una polea como si estuvieses agarrado a algo, baja esas cajas, siéntate en esa silla y haz el resto de tu diálogo, después la escena habrá terminado”. Pero cuando miras el monitor y ves que han renderizado ese mundo, contigo subido a un helicóptero y con tu mano en el techo, y después te subes a un jeep que se aleja, piensas “pero qué coño…” En ese momento te sientes muy alejado de la audiencia de un teatro.”

Trabajar con actores no siempre es fácil

Algo similar ocurre a la hora de hacer doblajes con actores o personajes famosos. Ampliamente criticado ha sido el papel de caras reconocidas en nuestro país como el caso de los últimos ‘Assassin’s Creed’ o la mítica rajada de Tito Valverde tras ponerle voz al detective Scott Shelby en el juego ‘Heavy Rain’.

“Es el doblaje más extraño que he hecho. Lo hice con nadie, con nadie que me contase nada de nada. Es una ambigüedad absoluta, y me sorprendió porque con todo el dinero que se gastan en todo eso… (...) Yo no sabía si era bueno o malo, hacía de un investigador y no sabía si era un canalla o qué.”

Es una muestra de hasta qué punto pueden salir mal este tipo de colaboraciones. Sin embargo afortunadamente hay ejemplos de experiencias que parecen haber resultado mucho más satisfactorias tanto para el creador como para el actor involucrado. Tan reciente como famosa es la relación tejida entre Hideo Kojima, Mad Mikkelsen y Norman Reedus en el esperado ‘Death Stranding’.

También carne de meme y un bocado de lo más goloso para los medios, demuestra que esta relación entre cine y vídeo juego también puede ser de lo más fructífera para ambas partes.

“Vi a ese director de juegos en los VGA, bajando unas escaleras y elevándose como si fuese Michael Jackson para decir "he vuelto", y el sitio se volvió una locura, con hombres adultos entre lágrimas. Yo estaba en plan "quién es este dios", sea lo que sea que quiera hacer, lo haré. Es un genio."

El caso del creador de la franquicia ‘Metal Gear’ es, pese a ello, un ejemplo diametralmente opuesto a lo que estamos acostumbrados a ver, y es que ahí ha sido Kojima el que ha perseguido esa colaboración no como una herramienta promocional, si no como admiración al trabajo y figura de los actores implicados en el proyecto. Afortunadamente otra forma de tratar esa colaboración es posible.

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