Japón está desesperado por reactivar su natalidad, así que una idea está expandiéndose por el país: guarderías gratis

Desde 2019 la medida ha ido calando en el país. La última en subirse al carro ha sido la ciudad de Urayasu

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Carlos Prego

Editor - Magnet
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Carlos Prego

Editor - Magnet

Desde hace tiempo en Japón hay un tema más delicado que el desempleo, la masificación turística, la relación con China o la debilidad del yen: los bebés. O mejor dicho, la falta de bebés. A pesar de sus múltiples (y costosos) intentos por reflotar la natalidad, el país lleva años viendo cómo su crónica demográfica se llena de titulares catastróficos. El último llegó el pasado marzo, cuando el Gobierno confirmó que en 2025 los nacimientos cayeron en el país por décimo año consecutivo hasta marcar un nuevo mínimo histórico.

Ante semejante panorama, una idea está ganando fuerza poco a poco en el país: barra libre de guarderías en un intento desesperado por que la población se anime a tener hijos.

Una cifra: 142.000 dólares. Hace unos meses Mainichi Shimbun, uno de los principales periódicos de Japón, se hizo eco de una encuesta curiosa del Centro Nacional para la Salud y Desarrollo Infantil: cuánto cuesta criar a un hijo en el país. Según sus cálculos, encargarse de un niño o niña (al menos el primero) hasta los 18 años sale en 141.700 dólares, cifra que roza los 170.000 si se incluyen gastos extra.

Si bajamos al detalle, al menos en 2024 la crianza de niños en edad preescolar salía por entre 5.800 y 7.200 dólares anuales. Esa cifra, sumado a otros factores, como cambios culturales, las dificultades para conciliar la vida profesional y familiar o la propia dinámica de envejecimiento en la que se ha sumido la nación, llevan a cada vez más japoneses a optar por no ser padres. En 2025 se anotaron solo 705.809 nacimientos, casi 15.200 menos que en 2024.

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Aligerando la carga. A la vista de esos datos y con el país sumido en una “emergencia silenciosa”, la sociedad japonesa lleva tiempo buscando formas de que la paternidad resulte más llevadera. Sobre la mesa se ha puesto un cambio de modelo laboral (apostando por la semanal de cuatro días), la prohibición de las horas extra en la oficina o programas 'pro natalidad' millonarios, con un apoyo gubernamental por hijo comparable al de Suecia

Algunas iniciativas parten de empresas, otras de gobiernos regionales o del Ejecutivo central, pero todas buscan básicamente lo mismo: hacer más llevadera la crianza y activar de una vez la natalidad.

Una de las medidas que con más fuerza ha sonado en los últimos años es la gratuidad de la educación preescolar. Es decir, permitir que las familias puedan dejar a sus pequeños en las guarderías sin ningún coste. No todos los expertos comparten que las políticas de ayuda económica vayan a sacar la demografía nipona del pozo (apuntan a razones mucho más estructurales, como cambios a nivel social); pero desde luego muestran la importancia que las autoridades dan al tema.

Octubre de 2019. Uno de los pasos más importantes en esa dirección lo dio en 2019 el Gobierno de Japón. Como detalla la Agencia de la Infancia y Familia (CFA), desde octubre de ese año la asistencia a jardines de infancia, guarderías y centros infantiles es gratuita para los niños de entre tres y cinco años El programa contempla también la misma facilidad para los menores de tres, pero siempre y cuando sus hogares cumplen ciertas condiciones

Desde entonces otras instituciones han movido ficha para cubrir totalmente esa franja, la de los niños de entre cero y dos años.

"Sin tiempo que perder". En ese esfuerzo ha destacado el Gobierno Metropolitano de Tokio. En 2023 empezó a ofrecer guardería gratuita también a los menores de dos años. El único requisito, en un claro empeño por incentivar la natalidad, es que tuviesen hermano mayor. Dicho de otra forma, la medida se limitaba al segundo hijo en adelante.

En 2024 sin embargo esa cobertura sabía ya a poco y la gobernadora de la región, Yuriko Koike, anunció que la gratuidad se extendería a todos los menores de dos años (incluidos primogénitos) a partir de septiembre de 2025. La idea, subrayó Koike por entonces, era "seguir impulsando los esfuerzos para combatir la baja tasa de natalidad sin escatimar recursos". "No hay tiempo que perder". A comienzos del pasado otoño BCNR se hacía eco de que la medida había empezado a implementarse ya en la capital japonesa.

Dando ejemplo. Lo más curioso es que Tokio no ha sido la única ciudad que ha decidido ponérselo más fácil a las familias que quieran ampliarse. A comienzos de 2026 Urayasu, una localidad de la prefectura de Chiba, anunció también sus planes de ofrecer guarderías gratuitas a partir de abril para niños de hasta dos años. La idea era la misma: aliviar la carga económica de los padres y, de paso, dar un empujón a la natalidad local.

Su objetivo, según Mainichi, es abarcar 55 escuelas de la ciudad con una inversión de casi cuatro millones de dólares en 2026 y beneficiar a 1.900 niños.

¿Hay más? Sí. Con los indicadores de natalidad sin remontar y desplomándose a una velocidad que incluso supera las peores previsiones de los expertos, Japón ha redoblado su apuesta. En abril Kyodo reveló que el país ha puesto en marcha un sistema público que permite dejar a niños de entre seis meses y tres años en guarderías durante diez horas al mes.

La iniciativa es importante por varias razones. Para empezar, brinda una ayuda extra a las familias con los niños más pequeños, en edad preescolar, al margen de que vivan o no en municipios con programas similares. En esta ocasión las autoridades niponas han querido ir sin embargo más allá: la medida no tiene en cuenta la situación laboral de los padres, con lo que cubre también a hijos de parejas con un miembro desempleado, que hasta ahora afrontaban ciertas limitaciones.

Imágenes | Design for Health by Ann Forsyth (Flickr) y Note Thanun (Unsplash)

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