Japón se ha acostumbrado a mirar sus estadísticas demográficas con el corazón en un puño. Sobre todo las que tienen que ver con la natalidad. En 2023 el país encadenó su octavo año consecutivo con los nacimientos a la baja, anotando un descenso del 5,1% que ha arrastrado su índice de natalidad a mínimos históricos. En Tokio han decidido que toca buscar soluciones. Y lo están haciendo poniendo énfasis en la conciliación entre la vida laboral y familiar. Tras su primer movimiento, centrado en la semana laboral de cuatro días, ahora quiere enfocarse en las guarderías.
¿Cómo? Ofreciéndolas gratis.
Barra libre de guarderías. Si los planes del Gobierno de Tokio salen adelante y acaban cuajando, el año que viene la crianza de los niños le saldrá más barata a las familias de la ciudad. Su gobernadora, Yuriko Koike, ha anunciado que quiere ofrecer guarderías gratuitas a todos los pequeños en edad preescolar.
La medida se aplicaría a partir de septiembre, coincidiendo con uno de los cuatrimestres en los que se divide el curso académico, y se aplicará sin distinciones. Será aplicable tanto a primogénitos como a los segundos y sucesivos retoños de una familia.

"No hay tiempo que perder". De momento la prensa nipona no aporta más detalles, ni concreta cuánto costará la medida, pero sí se ha hecho eco de las advertencias de la propia Koike, en el cargo desde 2016 y que ha desempeñado otras responsabilidades en la administración japonesa, como la de ministra de Medio Ambiente o Defensa.
Sin paños calientes, Koike reconoció que el país afronta "una crisis" por el declive de su natalidad que no tiene pinta de que "vaya a desaparecer" por sí solo. De ahí que haya insistido en la urgencia de buscar soluciones. "No hay tiempo que perder".
¿Una medida nueva? Sí. Y no. De salir adelante la propuesta, The Japan Times precisa que Tokio se convertiría en una pionera a nivel nacional, ampliando el acceso gratuito a la guardería a todos los hogares. Lo que no resulta novedoso es el enfoque.
A comienzos de 2023 el Gobierno metropolitano de Tokio ya adoptó una medida similar precisamente para facilitar la conciliación y aligerar la carga económica de la crianza, aunque con un matiz importante: en un intento evidente por incentivar la natalidad, la gratuidad de las guarderías se limitaba entonces a los segundos hijos de hasta dos años, dejando fuera a los primogénitos.
Redoblando el esfuerzo. Ahora las autoridades tokiotas quieren ir un paso más allá y extender la exención de costes también a los primeros hijos de cada familia. La medida es interesante porque refleja hasta qué punto Japón está reforzando sus esfuerzos para salir de la crisis de natalidad en la que lleva años sumido.
Antes de 2023 las administraciones ya ofrecían subvenciones para costear buena parte del cuidado de los niños más pequeños, de entre cero y dos años, pero las limitaban a hogares que cumpliesen ciertos requisitos. Por ejemplo, para recibir una ayuda para la crianza del segundo hijo el primero debía tener cierta edad y se valoraba también la renta familiar. Tokio quiere gratuidad. Y generalizada.
Guarderías y mucho más. No es la primera medida impulsada por Tokio para reactivar su natalidad. Hace solo unos días Yuriko Koike anunció otro cambio que, en gran medida, busca mejorar su demografía por la vía de la conciliación: ofrecer una semana laboral de cuatro días a los empleados del gobierno metropolitano. La nueva política entraría en vigor ya a corto plazo, en abril, y los empleados que se acojan a ella disfrutarán de tres días libres por semana, lo que a priori debería facilitarles la crianza.
"Revisaremos los estilos de trabajo con flexibilidad, garantizando que nadie tenga que abandonar su carrera debido a eventos de la vida como el parto o cuidado de un niño", proclamó la gobernadora durante una intervención en la Asamblea Metropolitana de Tokio en la que apuntó también alguna otra propuesta con el mismo fin: flexibilizar la jornada laboral para los empleados con hijos en la escuela. "Es el momento de que Tokio tome la iniciativa de proteger y mejorar las vidas, medios de subsistencia y economía de nuestra gente durante tiempos difíciles para el país".
¿Tan grave es el problema? Japón no es la única nación con datos de natalidad preocupantes. Ni siquiera en Asia. En Corea del Sur tienen problemas graves también que amenazan incluso el futuro de su ejército y el otrora poderoso motor demográfico chino parece haberse gripado, acumulando dos años consecutivos de caída de censo y un descenso en los nacimientos.
La situación en Japón es sin embargo especialmente delicada. Las estadísticas publicadas en junio revelan que en 2023 en el país nacieron poco más de 727.000 bebés, un 5,6% menos que el ejercicio anterior. La cifra marca además la menor natalidad desde que Japón empezó a elaborar estadísticas comparables sobre el tema, a finales del XIX.
Imágenes | JoshBerglund19 (Flickr) y Note Thanun (Unsplash)
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imf017
¿No sería mejor acabar con la (in)cultura del Karoshi y educar a los trabajadores para que tengan vida familiar? Así tendrían más tiempo para hacer vida social y buscarse pareja, en lugar de andar detrás de Waifus/Husbandos.
jorsus
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Japón está desesperado por reactivar su natalidad, así que en Tokio han tenido una idea: guarderías gratis
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Otra estúpida idea en una larga lista de ideas estúpidas.
Mas horas para los pequeños en colegios y guarderías educándose solos sin el cariño de sus familiares.
En vez de mejorar la conciliación en el trabajo para que los padres tengan tiempo libre para criar a sus hijos.
Tener hijos es caro y encima los Japos trabajan de 8 a 20.
Es lógico que nadie quiera gastarse la millonada que cuesta criar hijos a los que ni siquiera ven por que los padres prácticamente duermen en el trabajo.
Lo que tienen que hacer los gobiernos si quieren crecimiento demográfico es drogar e idiotizar a sus ciudadanos, cosa que en España funciona.
O mejorar los horarios y sueldos en los trabajos para que quien tenga un hijo lo tenga de verdad, no que se lo eduquen los abuelos.
Rosonator
La cosa es quejarse. La medida es acertada y, además, obvia. España también está recorriendo este camino, en Euskadi las guarderías están actualmente en proceso de ser gratuitas. ¿Que luego respecto a Japón la cultura de trabajo es también un problema? Obvio, pero como todo problema complejo, y este es complejísimo, no puedes abordarlo desde un único prisma. La conciliación laboral, el poder adquisitivo son dos problemas, sí, pero también lo es la cultura hedonista, el abandono de la idea de la reproducción como propósito vital primigenio, el desprecio al concepto de paternidad, e incluso el contexto social actual que dificulta en algunas sociedades encontrar pareja, o hacerlo a edades tardías. Son muchas cosas que se re pueden ir ocurriendo, y darles arreglo a veces no tiene ni sentido.
acresent90
La medida es buena, el factor económico pesa mucho a la hora de tener hijos, pero falta educación para dividir las tareas familiares, como oficio en casa y cuidado personal de los hijos. Cuando esté deje de ser solo de las mujeres, ellas estarán algo más dispuestas a tener hijos.
Otra cosa es que los japoneses son muy tímidos, hay que facilitarles el tener citas, conseguir novias novios. Educación o clases para vencer la timidez cosas así.
Usuario desactivado
Pues si quieren fomentar la natalidad, que organicen caravanas del amor....
lrocag
No funcionara, cuando la gente de a pie sienta los efectos del invierno demográfico ya será tarde, ellos no ven necesario tener hijos xq viven en la eterna adolescencia.
victor20
Pasarán 10, 20 o hasta 30 años para ver la población envejecida.