Son muchos los conductores que se están planteando la compra de un coche eléctrico o están a punto de adquirirlo. Cuando nos enfrentamos a ella, las características principales del vehículo cambian bastante con respecto a un modelo de combustión, en especial si hablamos de autonomía.
Hay cuatro cifras que aparecen una y otra vez en análisis de YouTube, fichas técnicas de los vehículos y presentaciones que nos hacen los comerciales del concesionario: autonomía WLTP urbana, autonomía WLTP combinada, consumo eléctrico urbano y consumo eléctrico combinado.
Un coche eléctrico no consume la misma cantidad de energía en ciudad que en carretera, por eso es especialmente útil entender qué diferencia hay entre autonomía WLTP urbana o combinada, y consumo eléctrico urbano o combinado
A primera vista, pueden parecer datos pensados para complicar la elección, especialmente cuando un mismo coche puede anunciar cientos de kilómetros de diferencia entre una cifra y otra. Pero entender qué significa cada una resulta especialmente útil para saber qué podemos esperar del coche según el uso que vayamos a darle.
El motivo es sencillo: un coche eléctrico no consume la misma cantidad de energía en ciudad que en carretera. La gama de BYD ofrece varios ejemplos muy claros para compre. El modelo DOLPHIN SURF Boost, por ejemplo, homologa hasta 507 kilómetros de autonomía urbana frente a 322 kilómetros en ciclo combinado. El ATTO 3 EVO llega hasta 710 kilómetros urbanos, según la versión, mientras que su cifra combinada alcanza los 510 kilómetros.
La diferencia no significa que la batería cambie ni que el coche pueda recorrer mágicamente más kilómetros cuando entra en una ciudad. Significa que las condiciones de circulación modifican cuánto consume el vehículo para recorrer cada kilómetro.
Y entenderlo es importante antes de comprar un coche eléctrico o un híbrido enchufable.
¿Por qué un coche eléctrico puede tener más autonomía en ciudad que en carretera?
La explicación está en cómo utiliza la energía el coche. En ciudad, las velocidades suelen ser moderadas y los desplazamientos incluyen numerosas fases de aceleración, deceleración y frenada. En esas circunstancias, un coche eléctrico puede aprovechar su sistema de frenada regenerativa para recuperar parte de la energía cinética y devolverla a la batería.
La mayor autonomía urbana se explica por un menor consumo energético, favorecido por las velocidades moderadas y la recuperación de energía mediante la frenada regenerativa
También hay otro factor fundamental: la resistencia aerodinámica. A medida que aumenta la velocidad, vencer la resistencia del aire requiere cada vez más energía. Por eso, mantener una velocidad elevada durante un trayecto largo puede resultar mucho más exigente para la batería que circular a velocidades urbanas.
El resultado es que el consumo energético puede ser considerablemente menor en ciudad. Y si necesitamos menos energía para recorrer cada 100 kilómetros, podemos recorrer más distancia con la misma batería.
Es exactamente lo que muestran las cifras del DOLPHIN SURF en su versión Boost: 15,6 kWh/100 km en ciclo combinado frente a 9,8 kWh/100 km en urbano, lo que se traduce en 322 y 507 kilómetros de autonomía homologada, respectivamente.
Por eso, cuando vemos que la autonomía urbana es muy superior a la combinada, no estamos ante dos baterías diferentes ni ante una estimación arbitraria. Estamos viendo el efecto que tiene el tipo de recorrido sobre el consumo energético.
¿De dónde sale una diferencia de hasta el 39 % entre autonomía urbana y combinada?
Detrás de la diferencia entre autonomía urbana y autonomía combinada, hay una reducción del consumo energético que permite conducir más kilómetros con la misma cantidad de energía almacenada
Aquí encontramos uno de los datos más llamativos de la gama BYD. En el ATTO 3 EVO, la diferencia entre los 510 kilómetros de autonomía combinada y los 710 kilómetros urbanos supone unos 200 kilómetros adicionales en el ciclo urbano: aproximadamente un 39 % más.
La cifra se entiende mejor si dejamos de mirar únicamente los kilómetros y observamos el consumo. En las condiciones indicadas para este modelo, el consumo urbano es sensiblemente inferior al combinado.
Esto es importante porque la batería no gana capacidad al entrar en ciudad. Lo que cambia es la cantidad de energía necesaria para recorrer cada 100 kilómetros.
Podemos imaginarlo de una forma sencilla. Si un coche necesita 20 kWh para recorrer 100 kilómetros en unas determinadas condiciones y solo 15 kWh para recorrer esos mismos 100 kilómetros en otras, la misma batería permitirá recorrer más distancia en el segundo escenario.
En ciudad entran en juego varios factores:
- Velocidades más bajas, que reducen la energía necesaria para vencer la resistencia aerodinámica.
- Más deceleraciones y frenadas, que permiten recuperar energía mediante la frenada regenerativa.
- Menor velocidad media, que favorece el consumo energético.
- Y, en determinadas condiciones, recorridos en los que el motor puede trabajar de forma especialmente eficiente.
Por eso, es importante no quedarse únicamente con el porcentaje del 39 %. Lo interesante es entender qué hay detrás de él: una reducción del consumo energético que permite extraer más kilómetros de la misma cantidad de energía almacenada.
Diferencia entre WLTP urbano y combinado
En primer lugar, es preciso conocer qué es eso de WLTP que vemos representado en todas las fichas técnicas. Acrónimo de Worldwide Harmonised Light-Duty Vehicles Test Procedure, es el procedimiento utilizado para homologar consumo, emisiones y autonomía de los vehículos.
WLTP es el procedimiento que permite homologar de forma estandarizada la autonomía y el consumo, pero sus cifras dependen de las condiciones de conducción y otros factores
En el caso de los eléctricos, permite obtener una referencia estandarizada sobre la energía necesaria para recorrer una determinada distancia y sobre los kilómetros que puede recorrer el vehículo. Eso sí, contempla diferentes condiciones de conducción y los resultados reales pueden variar según factores como el estilo de conducción, la temperatura, la orografía o el uso de la climatización.
Por eso, cuando una ficha técnica muestra autonomía urbana y autonomía combinada, no estamos ante dos predicciones independientes sobre lo que ocurrirá en nuestro coche. Son dos referencias obtenidas bajo condiciones diferentes.
La urbana resulta especialmente interesante para quien utiliza el coche principalmente en ciudad. La combinada, en cambio, ofrece una referencia más adecuada para un uso que mezcla distintos tipos de recorrido.
Y aquí aparece una de las claves para interpretar correctamente una ficha técnica: la cifra más alta no es necesariamente la más importante. Si hacemos 20 kilómetros diarios por ciudad y apenas viajamos por carretera, la autonomía urbana nos ayuda a entender mejor el potencial del vehículo en nuestro día a día. Si hacemos varios cientos de kilómetros por autopista cada semana, la cifra combinada será mucho más relevante.
La importancia del consumo eléctrico
No siempre el coche con la batería más grande es el que mejor se adapta a nuestro uso, ni la autonomía urbana más alta es necesariamente la cifra que más nos interesa
Hay otra cifra que suele quedar relegada a un segundo plano: el consumo eléctrico expresado en kWh/100 km. Mientras que los kilómetros “WLTP” nos indican cuánto puede recorrer el vehículo en diferentes escenarios, los kWh/100 km expresan cuánta energía necesita para recorrer 100 kilómetros.
Y aquí la comparación entre ciclos vuelve a resultar reveladora. El DOLPHIN SURF Boost, por ejemplo, registra 9,8 kWh/100 km en urbano y 15,6 kWh/100 km en combinado. Es precisamente esa diferencia de consumo la que ayuda a explicar por qué pasa de 507 kilómetros de autonomía urbana a 322 kilómetros combinados.
Esto también permite interpretar mejor otros modelos. El ATTO 2, por ejemplo, llega actualmente hasta 604 kilómetros de autonomía eléctrica urbana en su versión Comfort, mientras que la propia gama muestra que la autonomía varía según batería y acabado. Por eso, al leer una ficha técnica, merece la pena acostumbrarse a mirar autonomía y consumo conjuntamente.
La gama eléctrica de BYD: autonomía y consumo, de un vistazo
Una vez entendemos qué significan las cifras WLTP, resulta más fácil interpretar los datos de cada modelo. Y aquí aparece una idea interesante: no siempre el coche con la batería más grande es el que mejor se adapta a nuestro uso, ni la autonomía urbana más alta es necesariamente la cifra que más nos interesa.
La siguiente tabla permite ver cómo cambian autonomía y consumo según el modelo, la batería y el tipo de ciclo homologado.
|
Modelo |
versión |
batería |
autonomía combinada |
autonomía urbana |
consumo combinado |
consumo urbano |
|---|---|---|---|---|---|---|
|
DOLPHIN SURF |
Active |
30 kWh |
220 km |
356 km |
15,5 kWh/100 km |
9,9 kWh/100 km |
|
DOLPHIN SURF |
Boost |
43,2 kWh |
322 km |
507 km |
15,6 kWh/100 km |
9,8 kWh/100 km |
|
DOLPHIN SURF |
Comfort |
43,2 kWh |
310 km |
460 km |
16,0 kWh/100 km |
10,8 kWh/100 km |
|
DOLPHIN |
Comfort / Design |
60,4 kWh |
427 km |
559 km |
15,9 kWh/100 km |
12,1 kWh/100 km |
|
ATTO 2 |
Active / Boost |
45,1 kWh |
312 km |
463 km |
16,0 kWh/100 km |
10,8 kWh/100 km |
|
ATTO 2 |
Comfort |
64,8 kWh |
430 km |
604 km |
17,4 kWh/100 km |
12,5 kWh/100 km |
|
ATTO 3 EVO |
Design |
74,8 kWh |
510 km |
710 km |
16,4 kWh/100 km |
11,8 kWh/100 km |
|
ATTO 3 EVO |
Excellence AWD |
74,8 kWh |
470 km |
630 km |
17,8 kWh/100 km |
13,3 kWh/100 km |
|
Seal |
Comfort |
61,4 kWh |
460 km |
550 km |
15,4 kWh/100 km |
12,9 kWh/100 km |
|
seal |
Design |
82,5 kWh |
570 km |
690 km |
16,6 kWh/100 km |
13,8 kWh/100 km |
|
seal |
Excellence AWD |
82,5 kWh |
520 km |
600 km |
18,2 kWh/100 km |
15,8 kWh/100 km |
|
SEALION 7 |
Comfort |
82,5 kWh |
482 km |
631 km |
19,9 kWh/100 km |
15,2 kWh/100 km |
|
SEALION 7 |
Design AWD |
82,5 kWh |
456 km |
600 km |
21,4 kWh/100 km |
16,3 kWh/100 km |
|
SEALION 7 |
Excellence AWD |
91,3 kWh |
502 km |
616 km |
21,9 kWh/100 km |
17,9 kWh/100 km |
|
SEAL U |
Comfort |
71,8 kWh |
420 km |
576 km |
19,9 kWh/100 km |
14,5 kWh/100 km |
|
SEAL U |
Design |
87,0 kWh |
500 km |
674 km |
20,5 kWh/100 km |
15,2 kWh/100 km |
|
tang |
Flagship |
108,8 kWh |
530 km |
681 km |
24,0 kWh/100 km |
18,7 kWh/100 km |
Datos de homologación WLTP facilitados por BYD.
En los híbridos enchufables, la autonomía se interpreta de otra manera
Los híbridos enchufables añaden un matiz importante a esta lectura. En lugar de depender exclusivamente de la energía almacenada en la batería, combinan un sistema eléctrico con un motor de combustión. Esto permite hablar de dos cifras diferentes:
- Autonomía eléctrica, que indica la distancia que el coche puede recorrer utilizando únicamente la batería.
- Autonomía total o combinada, que suma la energía eléctrica y el combustible disponible.
La tecnología DM-i de BYD se apoya precisamente en esta combinación. Según las cifras facilitadas por la marca, modelos como el SEAL 6 DM-i pueden superar los 1.500 kilómetros de autonomía total homologada, con consumos desde 1,5 l/100 km, dependiendo de la versión y del ciclo considerado.
En la práctica, esto significa que muchos desplazamientos diarios pueden realizarse en modo eléctrico, mientras que el motor de combustión amplía el radio de acción cuando llegan los viajes largos.
Y aquí aparece una diferencia importante respecto a un eléctrico puro: no tiene sentido comparar directamente los 710 kilómetros urbanos de un ATTO 3 EVO con los más de 1.500 kilómetros de un SEAL 6 DM-i, porque son dos formas distintas de medir la autonomía.
En un eléctrico, hablamos exclusivamente de la energía almacenada en la batería. En un híbrido enchufable, la cifra total incorpora también la energía disponible en el depósito de combustible.
¿Qué cifra deberíamos mirar antes de comprar un coche electrificado?
La respuesta depende, sobre todo, del uso que vayamos a hacer del vehículo. Si nuestros desplazamientos son principalmente urbanos, la autonomía y el consumo homologados en ciudad pueden ayudarnos a entender mejor el comportamiento del coche en el día a día. Si viajamos con frecuencia o combinamos distintos tipos de recorrido, la autonomía y el consumo en ciclo combinado ofrecen una referencia más representativa.
Pero hay una idea importante: la autonomía por sí sola no cuenta toda la historia. Dos coches pueden ofrecer cifras similares de kilómetros homologados y, sin embargo, conseguirlas con baterías o consumos diferentes.
Por eso, al consultar la ficha técnica de un eléctrico, conviene fijarse conjuntamente en cinco datos:
- Capacidad de la batería, que indica cuánta energía puede almacenar.
- Autonomía WLTP urbana, especialmente interesante si hacemos muchos kilómetros en ciudad.
- Autonomía WLTP combinada, más útil como referencia cuando mezclamos diferentes tipos de recorrido.
- Consumo eléctrico urbano, que ayuda a entender la eficiencia del coche en ciudad.
- Consumo eléctrico combinado, que permite hacerse una idea de la energía necesaria en un uso más variado.
El caso del ATTO 3 EVO, con hasta 710 kilómetros de autonomía urbana frente a 510 kilómetros combinados, resume bien por qué merece la pena mirar más allá de la cifra más alta. La diferencia no responde a un cambio en la capacidad de la batería, sino a que el coche necesita menos energía para recorrer cada 100 kilómetros en las condiciones del ciclo urbano.
Y hay una última consideración: WLTP es una referencia de homologación, no una promesa de autonomía en cualquier circunstancia. Temperatura exterior, velocidad, orografía, climatización, carga del vehículo o estilo de conducción pueden modificar el resultado real.
Por eso, antes de comprar, la pregunta no debería ser únicamente "¿cuántos kilómetros anuncia?", sino "¿qué cifra se parece más al uso que voy a hacer del coche?".
Imágenes: BYD
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